Así ha crecido el futbol en Estados Unidos tras el Mundial de 1994

Con 44 jugadores activos de la MLS en el Mundial 2026 y 19 complejos de la liga sirviendo como búnkeres para potencias como Argentina o Brasil  está claro que el futbol en Estados Unidos ya no parte de cero. 
Vista aérea del logo de la Copa del Mundo formado por bailarines durante la Ceremonia de Apertura del Mundial de la FIFA 1994
Vista aérea del logo de la Copa del Mundo formado por bailarines durante la Ceremonia de Apertura del Mundial de la FIFA 1994 / Getty Images

Corría el verano de 1994 y medio mundo miraba a Estados Unidos con escepticismo. ¿De verdad el país del futbol americano y el beisbol iba a llenar estadios para ver “soccer”? La respuesta fue un rotundo sí. Con 3.6 millones de espectadores, aquel Mundial rompió todos los esquemas y sigue siendo el torneo de mayor asistencia en la historia de la FIFA.

El torneo dejó postales delirantes. El debut entre la selección estadounidense y Suiza se jugó en el Pontiac Silverdome de Detroit sin aire acondicionado; un golazo de tiro libre de Eric Wynalda selló un empate 1-1 que encendió la chispa local. El mediocampista Thomas Dooley lo definió, categórico, como "el peor lugar en el que he jugado en mi vida".

La televisión se contagió rápido. El presentador de ABC Ted Koppel apareció en su programa nocturno Nightline cabeceando balones con Alexi Lalas y Tab Ramos vistiendo el icónico uniforme azul de mezclilla para explicarle las reglas básicas al público norteamericano.

La digna actuación del equipo le dio una credibilidad inédita a la selección nacional. Pero el legado clave de aquel torneo fue de carácter estructural. La FIFA exigió fundar una liga profesional como condición de la candidatura, dando vida a la Major League Soccer (MLS) en 1996 y cubriendo el vacío de la extinta NASL

Además, el superávit de 40 millones de dólares del torneo financió por completo la US Soccer Foundation, sembrando las canchas del fútbol base para el futuro en comunidades de bajos ingresos.

Al principio, la MLS deambulaba por los gigantescos estadios de la NFL semivacíos. Todo cambió en 1999 con la inauguración del Columbus Crew Stadium, el primer estadio específico de la liga, impulsado por el legendario Lamar Hunt.

Desde entonces, la MLS ha inyectado más de 11,000 millones de dólares en estadios propios, academias de alto rendimiento y centros de entrenamiento para sus 30 franquicias. 

Proyectos imponentes como el Etihad Park de New York City FC en Queens o la renovación de 182 millones de dólares del Toyota Stadium del FC Dallas demuestran que el futbol estadounidense echó raíces profundas en el cemento y el césped.

Hoy, el valor promedio de un club de la MLS alcanza los 767 millones de dólares, un salto del 39% desde 2021. Cinco clubes ya superan las diez cifras, liderados por el Inter de Miami, con $1,450 millones y Los Angeles FC con $1,400 millones. 

Detrás de esta locura financiera está Lionel Messi. Su llegada a Florida desató el efecto Messi, que catapultó los ingresos anuales de Inter Miami a 200 millones de dólares con un superávit operativo de 50 millones, revolucionando las taquillas y los patrocinios de rivales como el Philadelphia Union o el Orlando City SC cada vez que sale de gira.

El mercado estadounidense premia las expectativas de apreciación a largo plazo de forma muy agresiva el New York City FC, pese a registrar un déficit operativo de 5 millones de dólares anuales, vio crecer su valoración un 332.2% en una década hasta alcanzar los 1,020 millones. Mientras tanto, el recién llegado San Diego FC pagó una tarifa de expansión récord de 500 millones de dólares en 2023, debutando con una valoración de 795 millones de dólares incluso antes de jugar su primer partido oficial.

En 2022, la MLS rompió el molde televisivo al firmar un contrato global de 10 años con Apple TV por 2,500 millones de dólares. Aunque el acuerdo fue recortado para terminar en la temporada 2028-29 , demostró la audacia de la liga al mudar todo su contenido a una plataforma digital sin bloqueos locales.

El futbol femenino estadounidense también es una potencia indiscutible, respaldada por las victorias de la selección nacional en cuatro Copas del Mundo. Tras el impacto del Mundial de 1999 ante más de 90,000 espectadores, se fundó la WUSA en el año 2000, pero colapsó en 2003 con pérdidas de 100 millones de dólares debido a costos inasumibles.

Pero la actual NWSL, nacida en 2013, aprendió la lección. 

Los 14 equipos de la temporada 2025 alcanzaron un valor de 2,600 millones de dólares (promedio de 184 millones por club, un aumento del 179% en dos años). Atlanta compró su franquicia por 165 millones de dólares —frente a los 2 millones que pagaban Angel City o San Diego hace un lustro— y amarró un patrocinio histórico con Aflac por 28 millones. Con asistencias promedio superiores a 10,000 espectadores y un récord de 40,091 fanáticos en el Oracle Park para ver a Bay FC frente a Washington Spirit, el futbol femenino ya se consolidó como un negocio de primera línea.

La Copa del Mundo de 2026 es el examen final de esta metamorfosis. Fox Sports transmitirá 70 encuentros en señal abierta en inglés y Telemundo ofrecerá 700 horas de cobertura en español para los 104 encuentros de este torneo. 

Para la gran final en Nueva Jersey, los analistas de Navigate proyectan una audiencia de 50 millones de espectadores solo en Estados Unidos, pulverizando los registros de Qatar 2022.

El torneo pondrá a prueba la flexibilidad local. La FIFA exige que los estadios renuncien temporalmente a sus patrocinios de nombre, costándole a las marcas unos 135 millones de dólares en exposición mediática durante el mes del torneo. 

Con 44 jugadores activos de la MLS en el torneo y 19 complejos de la liga sirviendo como búnkeres para potencias como Argentina o Brasil  está claro que el futbol en Estados Unidos ya no parte de cero. 

El reto será convertir esta fiesta en una pasión cotidiana y accesible que no dependa solo de las tarjetas de crédito


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Alejandra González Centeno
ALEJANDRA GONZÁLEZ CENTENO

Reportera y creadora de contenido en Sports Illustrated México.