Brasil al rescate del América: la apuesta de Jardine para salvar a las Águilas

Rodrigo Dourado, Raphael Veiga y Vinicius Lima son las nuevas caras brasileñas del club de Coapa, al que llegaron por recomendación de André Jardine
Vinicius Lima y André Jardine, junto a su cuerpo técnico, posan con la bandera de Brasil en las instalaciones del América
Vinicius Lima y André Jardine, junto a su cuerpo técnico, posan con la bandera de Brasil en las instalaciones del América / X @ClubAmerica

El América dio una vuelta en el timón en este mercado de fichajes. Ya no apostó por el mercado local y europeo, como en los últimos tiempos, sino que volteó a Brasil, de donde trajo a la institución a los tres primeros futbolistas (Rodrigo Dourado, Raphael Veiga y Vinicius Lima) de ese país desde 2018.

¿La razón? André Jardine tomó un rol más protagónico en la gestión de fichajes. A finales de enero, el cuadro capitalino despidió a Diego Ramírez, entonces director deportivo, por diferencias con el entrenador brasileño, una decisión que significó un espaldarazo para la gestión del director técnico que hizo tricampeón al club.

Con más poder en las decisiones de fichajes para levantar a una plantilla desgastada que perdió a dos elementos clave, el español Álvaro Fidalgo y el francés Allan Saint-Maximin, Jardine apostó por traer a sus sustitutos de un mercado que domina, el de su país, pero que no había sido de la confianza del conjunto de Coapa desde 2018, cuando William Da Silva, el último brasileño en vestir la playera azulcrema, abandonó el club.

De hecho, en la historia de los torneo cortos (comenzaron en 1996) y antes de la llegada de este trío, 14 brasileños en casi 20 años han vestido la playera, pero solo tres se establecieron en la institución y pasaron la media centena de partidos: Kléber Boas, Rosinei y William.

A pesar del precendente, Jardine se encomienda a sus compatriotas para regresar a los tiempos de éxitos del conjunto, cuando del Apertura 2023 al Clausura 2025 ganaron tres títulos seguidos en cuatro finales.

Las nuevas caras brasileñas en un austero mercado de fichajes

El Grupo Ollamani, dueño mayoritario de las Águilas, priorizó en los últimos su presupuesto en la remodelación del Estadio Azteca de cara al Mundial 2026, por lo que el dinero disponible para reforzar al América en este Clausura 2026 era limitado, según explicó Jardine.

“Hacemos un trabajo en conjunto con la parte financiera (…) Fue una ventana en la que no teníamos todo el potencial presupuestario de otras, pero encontramos buenas soluciones que el grupo necesitaba”, señaló el estratega en una conferencia de prensa.

El preparador realizó un trabajo en conjunto con el departamento de scouting para fichar en tiempo récord -pasaron 10 días entre el anuncio de las salidas de Fidalgo y Saint-Maximin y el cierre del mercado de pases- y acordar los préstamos de Raphael Veiga, quien viene del Palmeiras, y de Vinícius Lima, del Fluminense.

Ambos eran viejos conocidos de Jardine, quien pasó los primeros 18 años de su carrera como entrenador en su país en los equipos Internacional, Gremio y Sao Paulo, e incluso con las categorías menores de la selección de Brasil, a la que hizo campeona olímpica en Tokio 2020.

Con su vasto conocimiento del mercado brasileño, poco explorado los últimos años en el América, confió en Veiga para ser el reemplazo de Fidalgo y en Lima, para ocupar la plaza de Allan.

Jardine nunca dirigió a Veiga, pero fue su rival en el Brasileirao cuando dirigió al Gremio y al Sao Paulo. Raphael era un ídolo del Palmeiras, el club más ganador de Brasil, con el que fue multicampeón.

Si bien llega en una edad madura, 30 años, es una garantía para generar volumen de juego y darles pases de gol a sus compañeros.

“Lo que me gusta de este jugador es su capacidad de jugar en cualquier función de la media cancha, como más o menos usamos a Fidalgo, como ‘8’, ‘10’, de extremo, a perfil cambiado (…)  Es un jugador que le gusta mucho el balón, le gusta ser de estos futbolistas dentro de la cancha que te dan el ritmo, que tienen mucho criterio con la pelota”, describió Jardine a Veiga.

Su cercanía con Lima es mayor, coincidió con él en el Gremio y desde ese momento no dejó de seguirle la pista. “A Lima lo conozco bastante y nos va a sumar mucho”.

Vinicius también fue importante en la última época exitosa del Flu, al que ayudó a ganar la Copa Libertadores de 2023 y la Recopa sudamericana de 2024.

A ellos se les une Rodrigo Dourado, un elemento que se incorporó previo al inicio del Clausura 2026 y a quien Jardine trajo en 2022 a México en su paso por el San Luis.

Dourado y Jardine se conocieron en el Inter de Porto Alegre, cuando André era manejador de las juveniles. Ahí vio características únicas en este mediocampista de corte defensivo y lo fichó en el San Luis, en donde le dio equilibrio al medio campo.

Hace años que necesitaba un jugador así en las Águilas y por eso sugirió a la directiva, en la que aún estaba Ramírez, a pujar por él a cambio de unos 2 millones de dólares, prácticamente lo único que desembolsó el club en este austero mercado de pases.

Cuando conoces a los futbolistas, disminuyes las probabilidades de equivocarte. En esta ventana (por el poco presupuesto) prevaleció este criterio porque no nos queríamos equivocar. No siempre vamos a acertar, la intención es la mejor posible, pero dependemos de que el jugador venga con el hambre correcta y que sepan la dimensión de este club”, afirmó Jardine.

En un mercado con presupuesto limitado, encontrar fichajes sin pago de por medio, como las cesiones de Veiga y Lima, además de conocerlos, fue la solución rápida para Jardine, que aspira a obtener su cuarta liga con el América.

Además de estos brasileños, el América contrató en este mercado invernal al lateral uruguayo Thiago Espinosa, prestado por el Racing Club; regresó al portero Fernando Tapia, quien estaba en Tigres, con el que compartían porcentaje de su carta, y el Tijuana les prestó al defensor Aaron Mejía.

Espinosa, a sus 21 años, es un proyecto a futuro, mientras que Tapia será el suplente de Luis Ángel Malagón y Mejía es un lateral suplente.

Quienes sí apuntan a tomar un rol protagónico son Dourado, Veiga y Lima, quienes esperan replicar el éxito de sus compatriotas como Kléber Boas, el brasileño con más goles de la institución, con 37, o el de William y Rosinei, los únicos en sobrepasar la centena de partidos con el club, y no ser otro mal fichaje como la mayoría de sus compatriotas.

La primera prueba para este trío será el sábado, en el clásico nacional ante las Chivas, duelo en el que deberán demostrar los argumentos que le hicieron a Jardine confiar en ellos para rescatar a las Águilas.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.