Brasil juega contra su historia

La posible llegada del italiano Carlo Ancelotti a la dirección técnica de Brasil representa un gol a la historia de un país que ha reservado la sabiduría del banquillo para los suyos. En más de un siglo, desde 1915, el pentacampeón del futbol Mundial no ha sido dirigido formalmente por nadie que no tenga acta de nacimiento brasileña.
La ideología se mantuvo inamovible durante décadas: Vicente Feola, Mario Zagallo, Telé Santana, Carlos Alberto Parreira, Luis Felipe Scolari, Dunga… son solo un puño de nombres que marcan el camino.
¿Qué director técnico extranjero ha dirigido a Brasil?
El único técnico no brasileño que se sentó en ese banquillo es casi una anécdota: Filpo Núñez, argentino que hizo historia en el Brasileirao. Sucedió hace 60 años, pero sus palabras aún se recuerdan: “Mi táctica es simple: Pim, pam, pum, gol. A mí me gusta el juego ofensivo. Mis equipos pueden recibir hasta cinco goles en un partido, pero deben ser capaces de recibir siete”.
Filpo nunca fue contratado por la Federación brasileña, pero en la temporada de 1965, cuando dirigía al Palmeiras, conquistó el torneo Río-Sao Paulo y eso le dio un boleto para dirigir un partido amistoso contra Uruguay. Fue el único juego que estuvo en el banquillo y se conserva como la única vez que un técnico que no nació en Brasil dirigió a la Verdeamarelha.
Desde entonces, el país más ganador ha sobrevivido solo con conocimiento casero.
Hoy la llegada de Ancelotti ha causado división en la prensa brasileña, pues le critican que haya tardado tanto en su salida del Madrid: “Queda un año para el Mundial, hay mucha presión y Ancelotti va a tomar una selección completamente desfigurada”.
