Caso FIFA: la cronología de Gianni Infantino y una semana llena de turbulencia

El presidente de la FIFA se vio envuelto en un escándalo al anunciar que buscaba abrir los eventos del organismo a la inversión privada, algo que lo ha hecho caer.
Gianni Infantino, de estar en lo más alto del futbol mundial a caer en una espiral turbulenta.
Gianni Infantino, de estar en lo más alto del futbol mundial a caer en una espiral turbulenta. / Carl Recine/Getty Images

Después de la Copa del Mundo todo parecía felicidad dentro de la FIFA para Gianni Infantino, pero como si de un volantazo se tratara, la situación del organismo más grande del futbol y su presidente vivió un cambio tan drástico que la imagen del suizo podría no volver a ser la misma.

Con récords en los libros es que Gianni despidió el Mundial de Norteamérica 2026, con excelentes números en rating y asistencias a los estadios, pero todo cambió cuando la idea de un proyecto de privatización comenzó a sonar entre los pasillos de la FIFA, alertando a más de uno sobre las intenciones del presidente de cara al futuro.

Te puede interesar: Luis Figo pide la dimisión de Infantino como presidente de FIFA; lo tacha de "deshonesto"

Se dan a conocer los planes

El 28 de julio un artículo publicado por The Times señalaba que Infantino tenía la intención de vender el 20 por ciento de la Copa del Mundo y crear una entidad privada llamada FIFA Forward Enterprise, en donde se incluían los derechos de comercialización de todos los eventos a cargo del organismo, como los Mundiales masculinos y femeninos.

Confirmación de la FIFA

Para el 29 de julio, apenas un día después de la filtración, Gianni señaló que buscaba la creación de esta entidad, la cual estaría beneficiando económicamente a las asociaciones y federaciones en el futuro. A través de una carta el mandatario señalaba que estaría aportando 20 millones a cada federación que aprobara el plan antes de septiembre, con presuntos recortes presupuestarios en caso de que no se sumaran a la propuesta.

Primeras inconformidades

El 30 de julio comenzaron a llegar las respuestas a este plan por diferentes partes del mundo, con uno de los principales detractores del proyecto siendo la UEFA, que declaró que 55 de sus federaciones rechazaban la propuesta de Infantino de manera unánime, asegurando que ninguna de sus selecciones estaría formando parte de cualquier torneo FIFA mientras la propuesta estuviera vigente.

Otras confederaciones como la Concacaf y la asiática expresaron su molestia al haber sido informados sobre el proyecto a través de los medios de comunicación sin aviso previo a sus miembros por parte del organismo, con la confederación de norte, centro y caribe rechazando por unanimidad la inversión privada.

Por otro lado, la confederación africana pidió a sus miembros “examinar” la propuesta de Infantino antes de rechazarla, un tema que después continuaría ligado a la próxima Copa del Mundo celebrada en Marruecos.

FIFA e Infantino se echan para atrás

Después de la ola de críticas recibidas alrededor del mundo, FIFA comunicaba el 31 de julio que el plan de incorporar inversión privada al organismo quedaba oficialmente cancelado. 

"El proyecto FIFA Forward Enterprise tenía como objetivo sentar las bases para fortalecer aún más a nuestras Asociaciones Miembro de la FIFA y nuestro deporte a nivel mundial, especialmente en aquellos países donde el apoyo es más necesario. Esta propuesta no seguirá adelante", expresó el propio Infantino a través de un comunicado.

A pesar de la momentánea cancelación, el presidente de la FIFA añadía que buscaría implementar en un futuro mesas de diálogo entre todas las partes involucradas.

Pérdida de la confianza

Con todo y la cancelación de su plan, Gianni Infantino dañó su imagen frente al mundo del futbol, con numerosas federaciones haciendo pública su pérdida de la confianza en el presidente; algunos incluso manifestaron que retiraban su apoyo a Infantino para las elecciones que sostendrá el organismo en 2027.

El 1 de agosto las federaciones de Inglaterra, Gales, Suecia, Finlandia y Serbia, confirmaban la pérdida de confianza en Infantino, pedían una investigación interna sobre la manera de dirigir al organismo, y retiraban su apoyo para la reelección.

Figuras importantes dentro del futbol como Javier Tebas, presidente de la liga española, Michel Platini, expresidente de la UEFA, y Joseph Blatter, expresidente de FIFA, cuestionaban el mandato de Gianni durante los últimos años.

Traición y deudas

Solo dos días de calma se vivieron en el interior del organismo, pues el 4 de agosto las aguas volvieron a agitarse. Primero dentro de la propia organización, con Arsene Wenger, director de desarrollo de FIFA, deslindándose del proyecto de Infantino diciendo que él solamente se había enterado por medios de comunicación; y después con Mattias Grafström, secretario general, y Kevin Lamour, director de operaciones, calificando las acciones de su presidente como reprochables y declarándose engañados.

Ese mismo día, el presidente de la federación de Jordania, Ali Al Hussein, acusó a la FIFA de chantaje a través de un comunicado en donde señalaba que a su país todavía se le debían los pagos por su participación dentro de la Copa Árabe del 2025. En dicho mensaje, Hussein declaró que le “fue comunicado verbalmente durante la Copa del Mundo que si respaldaba a Infantino, eso ayudaría en gran medida a nuestra Federación”, añadiendo que “toda la situación equivale a un chantaje y nos negamos a ceder ante eso”.

Reunión de emergencia en Marruecos

El último capítulo se escribió el 5 de agosto cuando Gianni Infantino viajó a las oficinas en Rabat, Marruecos, para una reunión a puerta cerrada con varios miembros de la organización, los cuales mostraron confianza y apoyo en la continuidad de Infantino como presidente de la FIFA.

Junto con Grafström, que anteriormente le había dado la espalda al mandamás, lanzaron una carta conjunta a 211 federaciones en donde aceptaban que se habían equivocado en las formas, con espacio aun para mejorar. En esa misma carta, FIFA señaló que “no tolerará más ningún ataque a su integridad, buena gobernanza y debido proceso, y tomará todas las medidas necesarias para proteger y salvaguardar su nombre y reputación”.

Esta última declaración vino después de que se aseguraba que Infantino había otorgado la final de la Copa del Mundo 2030 a Marruecos a cambio de su respaldo, una final que, al momento, continúa disputándose entre el país árabe y España, que también hará de anfitrión.

Las disculpas no valen

La postura de las confederaciones no cambia después del mensaje emitido por Infantino, con UEFA insistiendo en que el boicot a los torneos de FIFA continuará mientras no se asegure que acciones así se repetirán. Conmebol por su lado lanzó un comunicado en expresa su preocupación por las constantes decisiones unilaterales que tomó el organismo en los últimos días.

A pesar de ello, con las muestras de confianza plantadas el pasado miércoles, parece que Infantino está viviendo las horas más tranquilas desde que las aguas se alborotaron tras su anuncio de privatización, intentando darle la vuelta a la situación lo más rápido posible, y como en la más reciente foto publicada por el mandatario, con una sonrisa y un pulgar arriba es que afrontará los próximos días.


Published |Modified
Jonathan Almazán
JONATHAN ALMAZÁN

Colaborador en Sports Illustrated México. Fanático de los deportes y de compartir datos curiosos con los lectores.