Las Chivas de Milito superan el arranque de las campeonas de Almeyda en 2017

El Guadalajara del Clausura 2026 tiene un registro superior al último que fue campeón de Liga MX. El Rebaño de “Gabi” tiene más puntos, goles y eficiencia luego de las primeras 13 jornadas
Gabriel Milito, técnico de las Chivas del Guadalajara.
Gabriel Milito, técnico de las Chivas del Guadalajara. / Simón Barber/Getty Images

Las Chivas de Gabriel Milito no están firmando el mejor arranque para cualquier equipo en el Clausura 2026, luego de 13 jornadas, sino que han tenido un rendimiento que es superior al del último equipo campeón del club, el conducido por Matías Almeyda en el Clausura 2017.

Nueve años después, la referencia en los corazones de los aficionados es la de las Chivas de Almeyda, que además del título de liga conquistaron otros cuatro, entre los que estuvo una Copa de Campeones de la Concacaf.

A la misma altura de este torneo (13 fechas), el equipo de 2017 registraba seis victorias, tres empates y tres derrotas; el de 2026 suma 10 triunfos, un empate y dos caídas.

Lo que significa una mayor eficiencia en la obtención de puntos: las de Milito tienen 31 de 39 posibles, y se convirtieron en el primer equipo clasificado a la Liguilla, y las de Almeyda tuvieron 21. En producción ofensiva también hay distancia (27 goles contra 17), mientras que en defensa el margen es más estrecho, aunque favorable para las de “Gabi” (13 recibidos por 15).

Ambos modelos parten de un principio común: ser un cuadro ordenado antes de potenciar el volumen ofensivo . La diferencia aparece en cómo administran la posesión y asumen riesgos.

El Guadalajara de 2017 era un equipo que priorizaba transiciones, amplitud con sus extremos y ataques verticales. El de 2026 es un equipo de control: secuencia pases, ocupa carriles interiores y construye desde la posición de balón.

Es una diferencia de idea de juego: uno dependía del ritmo, el otro de la estructura. Los dos, sin embargo, logran algo similar: sostenerse competitivos sin la necesidad de tener todo el tiempo el balón.

Esa diferencia de modelo impacta en la distribución del gol. En 2017, la carga ofensiva estaba repartida: Alan Pulido (5), Rodolfo Pizarro (4) y Ángel Zaldívar (4) compartían el protagonismo. En 2026, el sistema concentra la finalización en Armando “Hormiga” González, líder de goleo del Clausura 2026 con 12 tantos. El resto de la plantilla acompaña y anota en pocas ocasiones. Es una ofensiva más dependiente de su “9”, aunque también más eficiente.

En la construcción de plantel también hay una diferencia clara. El equipo de Almeyda se sostenía en experiencia (Oswaldo Alanís, Jair Pereira y Carlos Salcido; con un promedio general de 27.4 años).

El de Milito reduce la media a 25.2, con protagonismo de jóvenes y una integración relevante de mexicoamericanos como Daniel Aguirre, Richard Ledezma y Efraín Álvarez.  Es un equipo diseñado para ser intenso en los 90 minutos.

Lo que dimensiona el histórico arranque de las Chivas de Milito es el contexto histórico:  las Chivas ha alcanzado las 10 victorias en torneos cortos en cinco ocasiones, incluida la actual. En las cuatro anteriores, siempre terminó en la final. El patrón es consistente: Invierno 1998 (subcampeón ante Necaxa), Clausura 2004 (derrota en penales contra Pumas), Bicentenario 2010 (final de Libertadores, caída ante el Inter de Porto Alegre) y Clausura 2023 (subcampeón ante Tigres).

El umbral de las 10 victorias no garantiza el título, pero sí impulsa al equipo a una serie por el título. El Bicentenario 2010 añade otro dato interesante. Fue, como el actual, un torneo previo a un Mundial. Y también fue en el que Chivas estableció su récord de ocho victorias consecutivas.

El equipo de Milito se quedó a dos de igualarlo tras iniciar con seis triunfos en las primeras seis jornadas. No alcanzó la marca, pero sí replicó el patrón de arranque dominante.

En términos de localía, el presente ya igualó al de 2017. El Guadalajara suma 11 partidos sin perder en el Estadio Akron, la misma cifra que alcanzó el equipo de Almeyda hace nueve años. La diferencia está en la eficiencia: este equipo registra un 93% de efectividad, superior al de aquella versión campeona.

Con 10 victorias en el torneo y cuatro fechas restantes, Chivas está a un triunfo más de establecer un récord inédito desde la implantación de los torneos cortos en 1996: 11 triunfos en una misma campaña.

Alcanzarlo no solo implicaría el mejor registro en torneos cortos para el club, sino también reforzaría la narrativa de paso histórico: cuando Chivas llega a estos niveles de rendimiento, termina como un contendiente por el título.

El equipo de Milito es, hasta ahora, más dominante en fase regular que el de Almeyda de 2017. La incógnita es la misma de aquel equipo campeón: si ese dominio se mantiene hasta la Liguilla.

Porque en la historia reciente de Chivas, los grandes arranques no son novedad. La diferencia siempre ha estado en lo que ocurre después.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.