Cruz Azul, contra el calendario y la distancia: 8 mil kilómetros en 14 días

El Cruz Azul afronta unos de los retos más desgastantes del semeste, recorrer 7,9467.4 kilómetros en dos semanas, sin contar con una plantilla completa para encarar el Clausura 2026 y la Copa de Campeones de la Concacaf.
Lo hará en un momento en el que buscan dos refuerzos más, un delantero y un defensor, aunque podrían ser tres si el PAOK griego compra al lateral derecho Jorge Sánchez.
Cruz Azul jugó el viernes ante FC Juárez, hizo un vuelo desde Ciudad de México de 1540 kilómetros y dos horas con 50 minutos. Ante Bravos, obtuvieron una victoria de 3-4 e hilaron su tercera victoria que los llevó al segundo lugar de la clasificación.
Para recortar la carga de vuelos, Nicolás Larcamón, entrenador de La Máquina, decidió mantener a su club concentrado en Juárez hasta el martes 3 de febrero, para bajarle otros 1,540 kilómetros de un vuelo de regreso a la capital y solo sumarle 2,401 km y seis horas con 49 minutos, que es lo que se hace de la entidad fronteriza a Vancouver, en donde el martes empezarán la defensa del título de la Copa de Campeones de la Concacaf ante el equipo local que juega en la Premier League canadiense.
“Tomamos la decisión de acortar la cantidad de kilómetros de vuelo. Después de Juárez no regresamos a la ciudad. Entrenaremos en Juárez y el día posterior al partido viajaremos a Vancouver”, confesó Larcamón.
Junto a bajarle a las millas por los aires, el estratega argentino usará el clima de Ciudad Juárez, que ha tenido en enero temperaturas promedio en la noche de 0 grados o menos, y en la tarde, de entre 14 o 15, para preparar a su cuadro al frío Vancouver, con promedio de 4 o 5.3 grados.
Esa solo será la primera parada, luego de visitar Canadá, en el partido de ida de su serie de primera fase de la Concacaf, harán otro viaje de 3,942 km y seis horas a Ciudad de México, en donde solo permanecerán el jueves para el viernes tomar la carretera por 64.4 km y un hora rumbo al Toluca, en donde se medirán al bicampeón en la quinta jornada.
La bajas del Cruz Azul, que incluyen a su estadio en Ciudad de México
El semestre empezó rudo para los celestes. A dos días de disputar la primera jornada, se reveló que la UNAM decidió no rentarles más el Estadio Olímpico Universitario, su casa en 2025, por lo que tuvieron que recurrir de último minuto al Cuauhtémoc de Puebla.
En cada uno de los dos partidos que llevan de local, han recorrido 135 kilómetros por viaje en autobús, en el que pasan unas dos horas en promedio, lo que complica la logística previa de los partidos, ya que su base principal es Ciudad de México.
A eso se suma que Larcamón se ha quejado del estado de la cancha del Cuauthémoc, de la que cree perjudica su estilo de juego y pone en riesgo “la integridad” de los futbolistas.
Esa fue la primera baja para el Cruz Azul, que después dejó salir a elementos clave: el capitán y mediocampista Ignacio Rivero, baluarte del título de 2021; el delantero Ángel Sepúlveda, campeón de goleo y MVP en el título de la Concacaf; Lorenzo Faravelli, quien era un pilar en el mediocampo, y del extremo Mateusz Bogusz, quien no era tomado en cuenta.
La única alta confirmada ha sido la de Agustín Palavecino, pieza importante en el Necaxa que Larcamón clasificó de forma directa a la Liguilla del Apertura 2025; y dejó ir una contratación que estaba cerrada, Miguel Borja, quien apuntaba a ser uno de los artilleros importante, pero la tardía salida de Bogusz echó para abajo el acuerdo.
El mercado de fichajes cierra el 9 de febrero, por lo que en menos de ocho días deben tener un nuevo delantero y definir si Sánchez abandona la institución o se mantiene.
“No es lo ideal es que lleguen los jugadores ya avanzando el torneo (…) Culminada la ventana de pases vamos a validar muchas cosas de las decisiones que se han tomado, convencidos de que el equipo va a ser competitivio de acuerdo a la historia del club y afición. Estoy seguro que no habrá dudas de la capacidad del plantel para competir en dos torneos”, confió Larcamón.
La carga de estas dos semanas pondrán a prueba a la plantilla y a la logística celeste, que sueñan con obtener el bicampeonato en la Concacaf y en la liga, obtener su décima estrella para afianzarse como el tercer máximo ganador del campeonato local.
