Davide Ancelotti, de Brasil a Francia, dirigirá al Lille tras el aprendizaje con su padre

Hijo del ilustre Carlo Ancelotti, el actual técnico de Brasil, Davide Ancelotti se estrena ahora como entrenador principal en Europa y lo hace al frente de un grande de Francia, el Lille, después de 14 años de aprendizaje al lado de su padre.
Esta oportunidad se le presenta con apenas unos meses de experiencia como entrenador principal, un paso decepcionante por el Botafogo en Brasil, donde ha sido también adjunto de su padre Carlo en la Seleçao, una de las decepciones del Mundial 2026 por su eliminación ante Noruega en los octavos de final.
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Uniéndose por dos temporadas al Lille, que arranca su temporada oficial este domingo 23 de agosto en Angers en la primera jornada de la Ligue 1, Davide Ancelotti da por fin el salto y abandona el nido familiar.
"Es la evolución natural de mi carrera, comenzar a ir en solitario", explicó el entrenador de 37 años cuando fue presentado en julio.
Su nombramiento fue una apuesta de Olivier Létang, el presidente del Lille, que buscaba un nombre para suceder a Bruno Genesio, que pasó a dirigir al Marsella.
Una vez Brasil eliminado en la Copa del Mundo, Davide Ancelotti, nacido en Parma, voló a Francia para aprovechar "una oportunidad magnífica", la de dirigir a uno de los principales equipos de la liga francesa y que está además clasificado para la Liga de Campeones europea.
Una trayectoria atípica
Pese a no haber dirigido nunca como entrenador principal un partido en Europa, Davide Ancelotti puede presumir de tener experiencia en los banquillos de las cinco grandes ligas del Viejo Continente, aunque en un rol de ayudante de su padre Carlo.
Empezó entrando en su "staff" en 2012, como preparador físico en el PSG, y luego pasó a ser su adjunto en el Bayern de Munich (2016-2017), el Nápoles (2018-2019), el Everton (2019-2021) y el Real Madrid (2021-2025).
"Ha sido un camino muy largo, en clubes con mucha exigencia y presión, donde los estándares siempre han sido muy altos", defendió.
En el Botafogo brasileño estuvo como entrenador principal cinco meses, "en un entorno muy difícil", una experiencia que no resultó sencilla pero que le sirvió para romper el hielo y empezar a volar en solitario.
El apellido Ancelotti, es consciente de ello, hará que las comparaciones sean inevitables a pesar de que Carlo tiene el listón muy alto, con 31 títulos en tres décadas siendo uno de los grandes nombres de los banquillos.
"Estoy muy feliz de ser un Ancelotti, de tener ese apellido, porque he podido aprender del mejor. No es algo de lo que me quiera desligar o que quiera cambiar. Eso no es un lastre para mí", asegura Davide.
Llamadas telefónicas
En el campo, el "Míster" Davide quiere jugadores técnicos, capaces de hacer un juego de posesión, y desea tener un equipo que haga "un futbol valiente, con energía y disciplina".
"La prioridad es no perder el balón. Lo segundo es recuperarlo enseguida. Y lo tercero es, si no somos capaces de recuperarlo al momento, poder organizarnos para hacerlo", detalló sobre su filosofía.
El partido del domingo en Angers servirá como primera evaluación, todavía en una fase de rodaje, pero el siguiente duelo será mucho más difícil, cuando se estrene ante su público del estadio Pierre Mauroy recibiendo al PSG, el gigante todopoderoso del futbol francés y vigente doble campeón de Europa.
Respecto a otros entrenadores, Davide siente que tiene un comodín que le puede ayudar a ser mejor: el teléfono.
"Podemos hacer una llamada para tener un consejo, sin pagar, eso es magnífico", sonríe sobre si seguirá pidiendo ayuda a su padre Carlo
En Lille, eso sí, esperan que esas llamadas telefónicas sean de padre a hijo, para felicitarle por sus éxitos. AFP
