Donde nace la fuerza: Nelly Simón, directora deportiva de Chivas Femenil

Hace poco menos de seis años Nelly Simón asumió un reto histórico: convertirse en la primera primera mujer al frente de la dirección deportiva de un equipo en la Liga MX Femenil. Lo hizo con liderazgo, enfoque e incertidumbre, nunca con miedo, porque a ella ya pocas cosas le asustan. Las Chivas del Guadalajara han sido su mayor reto profesional, pero no personal, porque su lucha individual comenzó tras un suceso devastador que marcó su vida para siempre, cuando en un accidente automovilístico, en el cual viajaba toda su familia, perdió a su madre. Entonces tenía tan solo 12 años. De ahí viene su fortaleza.
Sports Illustrated: ¿Cuál fue el principal desafío que enfrentaste al asumir el rol de directora deportiva en Chivas?
Nelly Simón: Cuando alcanzas un puesto así, tienes que abrir la puerta a más mujeres para que puedan desarrollarse en el mismo plano y sean mejores que tú. Creo que fue el reto más difícil: ser pionera y no tener un par igual, otra mujer que hubiera estado antes para que me guiara.
El desafío inicial fue claro: formar un equipo con estructura y operación propias, desligado del varonil. Chivas fue pionero en muchas cosas en la Liga Femenil para empezar la profesionalización. Fue uno de los temas más difíciles y una adversidad a la que me enfrenté.
Amaury Vergara (dueño del club) me dio su apoyo desde el inicio. En nuestra primera plática entendí lo importante que el futbol femenil era para él. Me habló de su padre, el fallecido Jorge Vergara, y me contó que, además de haber sido un hombre visionario, también destacó como un apasionado defensor de las mujeres en el deporte. Dijo que, sin ese impulso inicial, nada de esto habría sido posible.
SI: ¿Cuál ha sido la decisión más difícil de tomar en este puesto?
NS: Cuando llegué, literal me dijeron: “Tienes 48 horas para decidir qué jugadoras se van y si el cuerpo técnico sigue o se va”. No es lo mismo hoy con la experiencia que ya tengo de casi seis años.
Tenemos que entender que un equipo no será el mismo plantel toda la vida. Hay que evolucionar. Ahí empieza la profesionalización de la Liga, cuando empezamos a ver directores y directoras deportivas tomando ese tipo de decisiones, entonces creo que fue lo más complicado a nivel laboral.
SI: ¿Qué momentos influyeron en tu visión de trabajo y de vida?
NS: Mi vida ha sido muy bonita, pero también llena de adversidades desde que tengo 12 años de edad con la pérdida de mi mamá. Siento que aquello me dio la fortaleza para no vencerme, para no tirar la toalla y para saber enfrentar cada uno de los retos que me ponían.
Todos tenemos una historia que contar. Una decide cuándo empieza. Y yo decidí que mi historia empezaba cuando mi madre muere en un accidente de coche en donde yo viajaba con ella. Íbamos toda la familia, mi papá, mi mamá y mis hermanos.
Mi mamá pierde la vida a los 39 años, yo quedé muy lastimada físicamente. De hecho, rescaté la funcionalidad de mi pierna gracias al deporte, entonces ya practicaba natación y comencé a competir, a doblar esfuerzos para salvarla. Y lo logré.
Tenía 12 años, no sabía realmente la dimensión de lo que había perdido, pero mi padre, un hombre recto, un hombre de mucha fortaleza mental, nos tomó a los tres como adolescentes y nos dijo: “Es la primera caída de las muchas que van a tener, así es que como familia nos levantamos, nadie se va a compadecer de nosotros y nos vamos a levantar”.
SI: ¿Cuál es el papel de Chivas en este desarrollo, tanto en el términos de infraestructura como en la igualdad de condiciones para las jugadoras?
NS: Somos pioneros. Empezamos a darles las herramientas necesitaban para ser 100 por ciento profesionales: canchas de primer nivel, viajes en avión en las mejores condiciones y, por supuesto, la opción de llegar a los mismos hoteles que el equipo varonil. Les dimos acceso a la misma comida y a las mismas condiciones que a ellos.
SI: Chivas es conocido por su enfoque en desarrollar su propio talento, ¿cómo balanceas la necesidad de refuerzos externos con la promoción de jóvenes de la cantera?
NS: No es fácil. Tenemos muy claro que el futuro del futbol femenil de este país está en las niñas. Primero, en Chivas, por la política del club, no podemos traer futbolistas extranjeras y es un lindo reto; queremos tener jugadoras de cantera. Hemos traído jugadoras ya consolidadas de otros equipos y tratamos de llevar de la mano a las chiquitas más avanzadas.
Las empezamos a involucrar en una pretemporada porque el profesionalismo no se trata únicamente de jugar futbol. Hay que saber si pueden estar emocionalmente en un equipo de Primera División, con lo que conlleva la responsabilidad, los reflectores, la presión mediática, la presión de lograr los resultados, entonces debemos acompañarlas por un departamento de psicología.
SI: ¿Cómo se protege a las jugadoras de los distintos tipos de violencias?
NS: Internamente los equipos tenemos reglamentos y protocolos que trabajan en conjunto con el de la Liga. Las futbolistas saben perfectamente qué pueden aceptar, qué no pueden aceptar, a quién levantar el teléfono y hacia dónde dirigirse. Aquí no se permite ni se tolera ningún tipo de violencia.
Ser futbolista no se trata nada más de tener a alguien que meta y evite goles. Se trata de formar a las chicas en todos los aspectos. Y creo que es una gran responsabilidad el poder cuidarlas.
SI: A ocho años de la creación de la Liga, ¿qué se ha hecho bien y qué pendientes quedan?
NS: No me atrevería a juzgar qué es bueno y qué es malo, porque todo se ha hecho con todo el afán de tener una buena Liga. Si pudiera retroceder el tiempo a lo mejor habría sido bueno haber retrasado un poco la llegada de las futbolistas extranjeras. Nos ha servido mucho como Liga traer jugadoras referentes y de renombre, porque tienen más visibilidad, pero me hubiera esperado ocho o 10 años para sacar dos o tres generaciones de jugadoras mexicanas y tener un semillero importante para la selección.
SI: ¿Cómo defines la resiliencia y qué consejo le darías a alguien que está luchando por encontrarla en momentos de crisis?
NS: Es tener esta capacidad emocional, la fuerza mental de sobreponerse a las adversidades y regresar más fuerte. Yo creo que es una combinación de la educación que traigo con mi carácter y lo que me dio el deporte a nivel competitivo. El deporte, más que un trofeo y una medalla, te da resiliencia, tolerancia a la frustración y resistencia al fracaso.
Hay que intentarlo siempre. Levantarte y el día siguiente tener un reto nuevo. Entonces creo que la gente que pueda estar pasando por un momento así, tiene que darse cuenta de la capacidad que tiene para salir adelante y que todos pasamos por momentos complicados, pero al final salir adelante depende de una misma.
SI: Escribiste "1576 Escalones para llegar a la Meta". ¿Cómo lograste transformar el dolor y la dificultad en una oportunidad de crecimiento personal?
NS: Quise dejar un legado. La vida me sorprendió con algunas adversidades, como el fallecimiento de mi mamá muy joven. Un intento de secuestro junto a mi hermano y la pérdida de mi casa cuando se cae en el sismo de 2017. Gracias a esas adversidades creo que hoy tengo la capacidad o la resiliencia de tener un trabajo como éste y ser pionera en los medios de comunicación. Quise dejar lo que siento por escrito a mis 51 años de vida. Para mí dejar un legado para alguien es más importante que cualquier trofeo.
SI: ¿Por qué 1,576 escalones..?
NS: Es el Empire State. Es subir sus 86 pisos. Mil 576 escalones exactos para llegar a la cima. Fue un reto personal muy fuerte. Una competencia física extrema en donde hay un instante en el cual las piernas no te responden. Para mí representó un antes y un después en mi vida personal, por todas las adversidades que he vivido. Me di cuenta una vez más de lo que era capaz cuando en el piso 70 ya no podía, pero la cabeza me decía: “Sí vas a poder porque superaste la muerte de mamá, porque sobreviviste a un intento de secuestro y porque has logrado tus metas”.
Hoy Nelly Simón dirige con aplomo, visión y temple. Pero su verdadera cima no es un campeonato ni una escalera neoyorquina. Su cumbre personal fue encontrar, desde el dolor más hondo, la fuerza que la ha sostenido siempre. Su historia no se entiende por lo que ha logrado, sino por todo lo que ha superado.
