Dos rutas hacia 2030: Pochettino acelera una generación y Márquez rejuvenece al Tri

En una sola tarde, Mauricio Pochettino hizo debutar a casi un equipo completo: 11 futbolistas jugaron por primera vez con la selección de Estados Unidos en el 4-1 ante Perú, el sábado pasado, y ocho todavía eran adolescentes.
Cavan Sullivan, de 16 años, concentró las miradas, pero a su alrededor aparecieron Julian Hall, Adri Mehmeti, Mathis Albert, Neil Pierre, Peyton Miller y otros jóvenes que también buscan una oportunidad en el equipo absoluto.
Tres días después ocurrió algo parecido. Pochettino cambió a diez jugadores de su alineación, presentó el once más joven desde que dirige a Estados Unidos y venció 4-2 a Chile.
Hall marcó por segundo partido consecutivo, Albert se convirtió, con 17 años y 131 días, en el goleador más joven en la historia de la selección, y el portero Brian Schwake elevó a 12 el número de debutantes en la concentración, la primera después de la Copa del Mundo 2026.
No fue una coincidencia de dos amistosos, la convocatoria ya adelantaba la intención.
De los 28 jugadores llamados para enfrentar en esta fecha FIFA a Perú, Chile, México y Canadá, 13 nunca habían jugado con la selección mayor. Otros 13 venían de participar en el Mundial pasado.
Pochettino armó a propósito un vestidor en el que conviven mundialistas con jugadores que todavía pueden disputar torneos juveniles y, en muchos casos, los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028, que tendrá un torneo de futbol Sub-23.
"El proyecto es 2030", dijo el argentino antes de dar su primera lista del nuevo ciclo. Pochettino renovó contrato hasta el próximo Mundial y, por primera vez desde que tomó a Estados Unidos en septiembre de 2024, tiene cuatro años completos de trabajo por delante: tiempo para ampliar el grupo en vez de armar una selección contra reloj como para 2026.
¿Quiénes son los adolescentes de Pochettino?
La apuesta ya llamaba la atención fuera de la selección. Taylor Twellman, exinternacional estadounidense y analista de la MLS, dijo antes de esta convocatoria que creía que Pochettino había extendido su vínculo con el equipo de las Barras y las Estrellas "por esta generación".
No hablaba sólo de Sullivan. En su análisis aparecieron Hall y Mehmeti, de los New York Red Bulls, y Sullivan y Pierre, del Philadelphia Union, cuatro adolescentes que semanas después estaban juntos en la concentración.
Hall muestra que hay más talento detrás de Sullivan, el jugador que carga con la etiqueta de fenómeno desde los 14 años, cuando fichó por el Manchester City.
A sus 18 años, Hall ya había marcado 12 goles en todas las competencias con los Red Bulls, antes de recibir su primera convocatoria a la selección mayor.
Tab Ramos, exseleccionador Sub-20, comentó que pocas veces había visto a alguien tan joven con ese timming dentro del área. En el club comparte equipo con Mehmeti, y quien los dirige, el excapitán de Estados Unidos Michael Bradley, explicó en febrero que en la pretemporada se volvió cada vez más evidente que los dos "necesitaban estar en la cancha". Meses después estaban juntos en el once de Pochettino ante Chile.
Mehmeti tiene 17 años y juega unos metros más atrás. Si Hall resuelve dentro del área, él construye antes de llegar a ella. Brian Sciaretta, periodista que lleva años cubriendo a las selecciones estadounidenses, lo describió como un futbolista con "visión más allá de sus años".
Y luego está Albert. El futbolista del Borussia Dortmund tiene 17 años y necesitó dos partidos con en el cuadro mayor para romper el récord de precocidad goleadora que tenía Christian Pulisic, el líder de la actual generación.
El caso estadounidense no descansa en un solo prodigio, sino en varios futbolistas de edades parecidas que Pochettino decidió probar al mismo tiempo.
¿Qué hizo Márquez con el Tri?
México empezó desde otro punto. Rafael Márquez también rejuveneció a la selección que recibió después del Mundial: su primera convocatoria, de 30 futbolistas, promedió 25.8 años, contra los 27.9 del equipo de Javier Aguirre en 2026, y 11 de los llamados tenían 23 años o menos.
La diferencia es que lo hizo sin desmontar la estructura anterior, porque 17 de los 26 mundialistas repitieron en su lista.
Márquez nunca escondió esa intención: "Sé que no voy a trabajar desde cero", explicó cuando asumió el cargo.
Antes de su debut volvió sobre la misma idea: "La base es un poco de lo que vimos en el Mundial". No hereda un grupo desconocido, porque fue auxiliar de Aguirre y conoce desde dentro a buena parte de los jugadores que ahora debe combinar con la siguiente generación.
También ha empezado a abrir espacio. Contra Colombia, en su debut, mantuvo a siete titulares del partido ante Inglaterra, el de la eliminación mundialista, pero después ingresó a Obed Vargas, Mateo Chávez, Isaías Violante, Jeremy Márquez y Denzell García.
Ante Perú, en su segundo duelo, cambió a los 11 titulares y bajó el promedio de edad del once de 26.7 a 24.4 años, con seis jugadores de 23 o menos. Ahí aparece Gilberto Mora. Con 17 años recibió el número 10 y marcó ante Colombia su primer gol con la mayor, el que lo convirtió en el goleador más joven en la historia del Tri, una marca que Manuel "Chaquetas" Rosas tenía desde 1930.
Tres días después, Albert hizo lo mismo en Estados Unidos. Mora es el jugador que permite imaginar desde ahora al México de 2030, acompañado en la primera convocatoria por Hugo Camberos y Santiago Sandoval, de 19 años; Obed Vargas y Everardo López, de 21, y Mateo Chávez e Isaías Violante, de 22.
¿Se pueden comparar las dos rutas?
El volumen todavía es distinto. México llevó sólo a tres adolescentes en su lista original de 30: Mora, Camberos y Sandoval. Estados Unidos puso a jugar a ocho en una sola tarde.
La comparación no demuestra que una cantera produzca más que la otra ni anticipa qué selección llegará más fuerte en cuatro años, pero sí muestra qué tan adelantados están hoy esos futbolistas dentro de sus selecciones mayores.
Tampoco parten del mismo lugar. Pochettino continúa un trabajo que empezó dos años antes del Mundial de 2026 y ahora tiene contrato hasta 2030. Márquez apenas dirige sus primeros partidos, aunque no llega de fuera: pasó el ciclo anterior junto a Aguirre y heredó una base que conoce desde dentro.
Uno amplía su grupo después de un Mundial, el otro decide cuánto conservar del que acaba de recibir.
Los primeros resultados son apenas una fotografía. Estados Unidos ganó 4-1 a Perú y 4-2 a Chile, con ocho goles en los que sus debutantes participaron de inmediato.
México empató 1-1 con Colombia y 1-1 con Perú, primero con una alineación cercana a la mundialista y después con 11 jugadores distintos. Dos amistosos por país no alcanzan para saber qué ruta funcionará mejor, pero sí para ver que ya son diferentes.
El sábado 3 de octubre, en Arizona, las dos se encontrarán por primera vez en este ciclo. Mora frente a Sullivan será la imagen más fácil del nuevo clásico de la Concacaf.
La comparación más interesante estará alrededor de ellos: cuántos futbolistas de su generación están listos para acompañarlos y cuánto espacio les darán Márquez y Pochettino en los cuatro años que faltan para 2030.

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.
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