Edson Álvarez: la vida después de David Moyes

El jugador del West Ham tiene dos caminos: sostenerse en Europa siendo un jugador para proyectos específicos o lograr evolucionar como un centrocampista más completo.
Edson Álvarez durante un partido de Europa League.
Edson Álvarez durante un partido de Europa League. / Foto: Catherine Ivill/Getty Images.

Edson Álvarez parece haber perdido su lugar de privilegio con el West Ham. El sitio inamovible que alcanzó como mediocentro durante la gestión de David Moyes se ha evaporado gradualmente con los abruptos cambios de timón en el conjunto londinense.

Ante la salida de Moyes en el verano de 2024, el proyecto de Julen Lopetegui expiró en apenas seis meses. La estafeta fue tomada en situación de emergencia por Graham Potter, quien actualmente ostenta las riendas del equipo.

En cuestión de meses, Álvarez pasó de ser un jugador especialmente valorado por la grada, la directiva y el staff técnico a ser una pieza de reparto en un centro del campo que cuenta con una gran diversidad de perfiles y nombres: James Ward-Prowse, Tomáš Souček, Lucas Paquetá, Carlos Soler y Guido Rodríguez.

Bajo el manto de Moyes, Álvarez se afianzó en la temporada 2023-24 como integrante del doble pivote junto a Tomáš Souček en un 4-2-3-1 que tenía a James Ward-Prowse como mediapunta. El estilo reactivo del entrenador escocés permitía que emergiera las dos mejores virtudes del mexicano: su capacidad para abarcar metros a lo ancho del campo y su infravalorada faceta como lanzador en jugadas rotas. Álvarez rendía incluso mejor que en Selección Mexicana, donde se le seguía pidiendo tener mucha incidencia con balón en los primeros pases, uno de los escenarios en donde peores sensaciones transmite.

Con la llegada de Julen Lopetegui, un obsesivo del 4-3-3, el mexicano comenzó a compatibilizar minutos con el recién llegado Guido Rodríguez —quien fue su compañero en América— como único mediocentro en la estructura. El argentino, a diferencia de Souček o Ward-Promise, sí suponía una amenaza real a nivel de perfil como competencia directa por un sitio. 

El previsible colapso del proyecto de Lopetegui propició que, a mitad de temporada, la directiva explorará alternativas. El elegido: Graham Potter, un entrenador más vinculado con el 3-4-2-1. Protegido por un defensor extra, Potter se suele permitir jugar con dos centrocampistas de otro corte al mismo tiempo, como lo pueden ser Souček, de desplazamientos largos; Paquetá, un enganche reconvertido; Ward-Prose, que venía de ser mediapunta con Moyes; o Soler, cuyo expediente también invita a pensar en un centrocampista más válido para un escalón superior. 

Álvarez ya no solo compite directamente por Guido Rodríguez por una plaza como pivote, sino con el resto de la nómina de centrocampistas puros y mediapuntas reconvertidos. Una lesión de espalda que lo mantuvo fuera de las canchas cuatro semanas y los cada vez más acentuados rumores que sugieren que el club está dispuesto a escuchar ofertas por su carta en verano, no han ayudado a mejorar sus prestaciones.

Cuando David Moyes elogiaba abiertamente su “mentalidad” y Graham Potter lo exaltaba como un “competidor”, de alguna manera advertían en sus intangibles la llave para mantenerse en la élite.

Si se concreta su salida en verano, la elección del próximo destino de Edson Álvarez será clave. Por ahora se vislumbran dos caminos: sostenerse en Europa siendo un jugador para proyectos específicos o lograr evolucionar como un centrocampista más completo.


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Ricardo López Si
RICARDO LÓPEZ SI

Editor en Sports Illustrated México. Periodista y escritor.