El cuartel general de España en el Mundial estará en Chattanooga

La selección española ya definió su campo base para el Mundial de 2026. El equipo que dirige Luis de la Fuente se instalará en Chattanooga, Tennessee, y utilizará las instalaciones de la Baylor School como su centro de operaciones durante el torneo, alejándose de Atlanta, la ciudad que albergará dos de sus partidos de la fase de grupos.
España evaluó las tres opciones que la FIFA le ofreció en el área de Atlanta, sede de los encuentros ante Cabo Verde y Arabia Saudí, pero terminó por inclinarse por un cambio de estado. Aunque las mejores instalaciones en términos de infraestructura profesional eran las del Atlanta United, el club de la MLS solo puso a disposición los campos de su cantera, un factor que pesó en la decisión final.
La elección de Baylor School responde a un modelo más controlado y privado. El complejo deportivo del prestigioso centro educativo ofrece canchas de primer nivel y un entorno cerrado que facilita la logística y la seguridad. La delegación se hospedará en el hotel The Read House, ubicado a menos de diez minutos en automóvil de los campos de entrenamiento, una proximidad que resultó clave en el proceso de evaluación.
Chattanooga se encuentra a más de dos horas por carretera de Atlanta, una distancia asumida por el cuerpo técnico a cambio de mayor estabilidad operativa. España disputará un partido en casa antes de viajar a Estados Unidos y otro ya en territorio norteamericano antes de su debut mundialista, por lo que el cuartel general funcionará como punto de asentamiento una vez iniciado el torneo.
La ciudad elegida no es un punto neutro. Chattanooga tiene una profunda raíz histórica vinculada a las culturas indígenas del sureste de Estados Unidos. Su nombre proviene del dialecto muskogi cvto (“chatta”), que significa “roca”, en referencia a la montaña Lookout, que domina el paisaje de la región.
La Baylor School, además de ser uno de los centros educativos con mayor tradición deportiva de Tennessee, fue un enclave relevante durante la Primera Guerra Mundial como centro de formación militar. En su patio central se levanta una estatua de Ícaro, colocada en memoria de Johnson Bryant, un estudiante que falleció en un accidente de tráfico en 2003. La figura simboliza el equilibrio entre ambición y prudencia, un mensaje que la institución conserva como parte de su identidad.
Ese entorno, discreto y cargado de historia, será el escenario donde España preparará su asalto al Mundial. No habrá focos ni estadio MLS de fondo, pero sí aislamiento, control y rutina: los tres pilares sobre los que la selección busca construir su torneo.
