El diez: de Maradona a Messi, dos interpretaciones del Dios argentino

Cerca de 30 mil argentinos invaden Times Square, uno de los corazones más prototípicos y brillantes de la interminable Ciudad de Nueva York. Faltan apenas horas para la final contra España y sus cánticos se escuchan a varias cuadras de ahí.
“Soy hincha de la selección
La aliento con el corazón…”
Sus gargantas no se cansan y sus manos no dejan de ondear las enormes banderas que sobrepasan a la multitud. Muchas de ellas son albicelestes. Otras, la gran mayoría, tienen los rostros de Maradona y de Messi: la devoción por el héroe que se fue y la gran pasión por el que aún los defiende en la cancha.
Así se resume el relato de los grandes representantes del número 10 argentino. Los cánticos nunca se detienen. Otra de las estrofas de “La Cuarta estrella”, el himno argentino del presente hace un regate al pasado.
“Y treinta y dos años después
la Scaloneta va a vengar
la Copa que le robaron al Diez
La que no nos dejaron levantar”.
De nuevo aparece Maradona y el reclamo de que en 1994, también en Estados Unidos, fue expulsado del torneo por un presunto caso de dopaje.
Sergio Andrioni es un hincha que viene desde Rhode Island. Su camiseta con el número 10 está coronada con el nombre de Maradona. “Es una cábala. Desde que la compré la uso todos los partidos. El Diego nunca se va”.
Las camisetas de fútbol con el 10 acaparan las espaldas de la multitud. Muchas llevan a Messi. Otras tantas, al ídolo que no se va.
El coro popular recuerda también la letra del equipo campeón en Qatar.
“Y al Diego desde el cielo lo podemos ver…
Con Don Diego y con la Tota alentándolo a Lionel”.
La tarde empieza a caer y los aficionados argentinos se multiplican. Todos cantan, todos alientan, todos recuerdan y se encomiendan a sus dos dioses, ambos vestidos con el número 10.
