El invierno, un obstáculo para el futbol en Canadá, a pesar del Mundial

Cuando llega la nieve, la práctica del futbol se reduce a pocos espacios bajo techo y los costos se multiplican, según Greg Mercer, periodista de The Globe and mail. A diferencia de otros países donde el balón rueda todo el año en calles y canchas abiertas, en Canadá el desarrollo del futbol base depende en gran medida de infraestructura privada, academias y programas escolares, lo que limita su alcance masivo.
La selección canadiense previo a un partido amistoso ante Guatemala
La selección canadiense previo a un partido amistoso ante Guatemala / Ronald Martinez/Getty Images

Los largos inviernos en Canadá son un obstáculo para el futbol. Cuando llega la nieve, la práctica se reduce a pocos espacios bajo techo, los costos se multiplican y el acceso se vuelve desigual. A diferencia de otros países donde el balón rueda todo el año en calles y canchas abiertas, en Canadá el desarrollo del futbol base depende en gran medida de infraestructura privada, academias y programas escolares, lo que limita su alcance masivo.

Por eso, durante décadas, el futbol fue visto más como una actividad recreativa que como una prioridad deportiva nacional, muy por detrás del hockey sobre hielo, el basquetbol o el futbol americano canadiense. Sin embargo, esa falta de tradición no significó desinterés total: significó paciencia. Canadá apostó por un crecimiento silencioso, sostenido, apoyado en la migración, la diversidad cultural y un modelo de formación más ordenado que pasional.

Los grados bajo cero son uno de los obstáculos que hacen que el balompié no se masifique en el país y sea convierta tan popular como el hockey, a pesar de recibir este año por primera vez la Copa del Mundo varonil.

Greg Mercer, periodista de The Globe and Mail, pone de ejemplo a su hija, a la que lleva a practicar futbol en los meses cálidos, en donde por ocho partidos paga 300 dólares canadienses, que se triplican en invierno, cuando los espacios y competiciones disminuyen.

En el verano tenemos canchas de futbol por todos lados, en todas las escuelas y parques. Están por todas partes. La mayoría de ligas infantiles. corren de mayo a septiembre, en los meses cálidos, pero paran en invierno”, señaló el comunicador.

Cuenta que en el tiempo de frío, el futbol se muda a enormes instalaciones techadas, que no abundan en masas, por lo que el tiempo para jugar futbol disminuye considerablemente. “En invierno las canchas que hay están bajo un metro de nieve. Por eso es caro y difícil jugar en iniverno”.

El futbol toma terreno en Canadá entre los jóvenes, según una investigación del Canadian Tire Jumpstart Charities, es el deporte más practicado entre los niños y jóvenes, con el 50 por ciento de las preferencias, pero es el más costoso en una comparación con los otros dos más populares, la natación y el basquetbol.

Entre las razones que lo hacen atractivo en ese sector de la población es que no es considerado para “hombres” como el hockey, el deporte rey y con más tradición del país, que tiene las preferencias entre los adultos.

La mayoría de las personas que juegan fútbol en Canadá son niños. Además, es más popular el futbol de mujeres, porque han tenido más éxitos y llevan décadas en la élite, a diferencia de los hombres, que apenas jugarán su tercer Mundial”, añadió Mercer.

El equipo de futbol canadiense de mujeres suma tres medallas olímpicas, una de oro, mientras que el de varones nunca ha participado en un torneo olímpico; en Copas del Mundo, las mujeres llevan ocho participaciones en fila y los hombres, apenas dos seguidas.

Hoy, el país es mundialista no por inercia ni por historia, sino por planificación. La clasificación a Qatar 2022 y el rol de coanfitrión en 2026 reflejan un cambio de mentalidad: Canadá entiende al futbol como una herramienta estratégica, social y económica, aunque todavía sin la urgencia ni la presión popular que se vive en México o en otras potencias del continente.

Poco entusiasmo en Canadá por el Mundial

Mercer coincide con la encuesta del Instituto Angus Reid, que reportó que el 71 por ciento de los canadienses consideran que solo “vale la pena” organizar la Copa del Mundo de este año si se alcanzan o superan los costos de organizarlo y el 54 por ciento piensan que es “inútil” acoger el certamen.

Las razones son que consideran excesivos los costos: en 2023, cuando se conoció que Vancouver, una de las dos ciudades sede, celebaría cinco partidos, se presupuestó un precio de 230 millones de dólares, pero el año pasado, al sumar dos más a su cuenta, el costo subió hasta los 624 millones.

Algo similar pasó en Toronto, que originalmente solo sería casa de cinco encuentros y tenía un presupuesto en 2022 de 300 millones, pero cuando se aumentó un duelo más a su cuenta, pasó a 380. El Mundial, en Canadá, es financiado con dinero público.

“Por un lado, la gente está emocionada de que el Mundial llegue a Canadá por primera vez y también hay emoción por la selección masculina, es una de las mejores que hemos tenido en la historia, pero al mismo tiempo la gente se está haciendo muchas preguntas sobre el precio que estamos pagando por este torneo. En Toronto y Vancouver, la gente dice que ese dinero podría haberse usado en muchas otras cosas porque hay muchas necesidades en esas ciudades”, contó el reportero que ha documentado los costos del Mundial.

Mercer cree que el “no ser una nación futbolera” y que el “soccer” todavía no tenga los niveles de popularidad del hockey, también influye en el descontento.

Greg, quien también ha publicado la BBC y The Guardian, cree que las renovaciones en los estadios, el BMO Field (Toronto) y el BC Place (Vancouver) van a tiempo.

“La gran pregunta que nos hacemos es más bien el costo de la seguridad, de los fan fests y qué tan grandes serán. Hasta el momento no sabemos dónde estarán, cuánto costarán, si serán tan grandes como se planeó inicialmente o si los van a reducir para ahorrar dinero”, admitió.

También, afirmó que no existen planes de movilidad detallados, lo único que se ha anunciado es que no habrá transporte gratuito a los estadios como en Qatar 2022.

“Una de las grandes preguntas es cómo se va a mover toda esa gente dentro y fuera de la ciudad. Las ciudades ya dijeron que no habrá transporte público gratuito como en Qatar; la gente va a tener que pagar. También hay dudas sobre el estacionamiento, porque en Canadá la gente está acostumbrada a ir en coche al estadio, no tanto en transporte público. No está claro cómo va a funcionar la movilidad durante el torneo”.

Entre lo alto de los costos del Mundial y el descontento por costear el certamen, la Copa del Mundo llegará por primera vez al país en junio, con la esperanza de contribuir a la masificación de un deporte que trata de abrirse paso, a pesar del invierno.


Published |Modified
Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.