En Canadá hay poco entusiasmo por recibir la Copa del Mundo

71 por ciento de los canadienses consideran que solo “vale la pena” acoger el torneo si se alcanzan o superan los costos de organizarlo y el 54 por ciento piensan que es “inútil” acoger el certamen, según una encuesta del Instituto Angus Reid
Aficionados canadienses apoyan a su selección durante el Mundial femenil de 2023
Aficionados canadienses apoyan a su selección durante el Mundial femenil de 2023 / Paul Kane/Getty Images

A diferencia de México, en donde el futbol es una religión, en Canadá, país en el que el hockey sobre hielo es el deporte rey, el entusiamo por recibir la Copa del Mundo 2026 no es elevado y para muestra dos datos: 71 por ciento de los candienses consideran que solo “vale la pena” acoger el torneo si se alcanzan o superan los costos de organizarlo y el 54 por ciento piensan que es “inútil” acoger el certamen.

Los datos son de una encuesta realizada por el Instituto Angus Reid, una organización sin fines de lucro, que del 7 al 11 de octubre de 2025 entrevistó a 2,031 adultos de manera aleatoria.

Pero, ¿por qué los canadienses no están encatados por acoger el torneo? Las razones son porque el campeonato es financiado por los tres niveles de gobierno, que han tenido que invertir mayor dinero presupuestado por la inflación de los precios.

En 2023, cuando se anunció que Vancouver, una de las dos ciudades sede, albergaría cinco partidos, se pronosticó un costo de 230 millones de dólares, pero el año pasado, cuando sumaron dos más a su cuenta, el presupuesto subió hasta los 624 millones.

Algo similar sucedió en Toronto, que originalmente solo recibiría cinco y tenía un presupuesto pronosticado en 2022 de 300 millones, pero cuando se aumentó un duelo más a su cuenta, pasó a 380.

 Los canadienses tienen razón en estar preocupados porque sus impuestos sean usados para financiar un Mundial: un reporte del Taxation and Economic Policy, un centro de estudios con sede en Washington DC, concluyó que 12 de las 14 últimas copas del mundo celebradas desde 1966 tuvieron perdidas para los países anfitriones. En las últimas tres (Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022), el retorno de inversión promedio fue de apenas el 31 por ciento.

Canadá tampoco tiene buenas experiencias como sede de grandes eventos deportivos, ya que en 1976, cuando Montreal fue la casa de los Juegos Olímpicos de Verano, se generó una deuda de 1,600 millones de dólares.

Eso se suma al alto precio de los boletos. En la fase de grupos, el costo promedio de una entrada Hospitality asciende a 2,710 dólares, más del doble que un boleto regular, que ronda los 1,114 USD.

En el caso de Canadá, tendrá sexto partido más caro en promedio, el debut de su selección el 12 de junio en Toronto, 1,800 dólares por entrada, y también el sexto más elevado en Hospitality, una sección más exclusiva, 4,000 dólares para el duelo ante Catar el 18 de junio en Vancouver.

Vancouver será sede de siete partidos durante el evento, mientras que Toronto organizará seis, incluido el primer partido de la fase de grupos de Canadá el 12 de junio.

Información del medio canadiense Globe and Mail indica que el entusiasmo bajó desde el prinicipio no solo en los aficionados, sino en ciudades como Calgary y Montreal, que retiraron sus candidaturas al no poder costear los altos costos que requiere el campeonato.

En el caso de Toronto, gran parte de su presupuesto, de acuerdo con el mismo medio, 123 millones de dólares, son utilizados para las renovaciones del BMO Field, propiedad de la ciudad, al que se le añadirán 15,000 butacas más, cuatro pantallas de video y mejoras en los vestidores, la iluminación, el audio y la infraestructura de la transmisión de los partidos. Maple Leaf Sports & Entertainment, propietaria del Toronto FC y de los Toronto Argonauts, que juegan en el inmueble, apenas aportarán 23 millones de dólares para las renovaciones.

Mientras que el estadio de Vancouver, el BC Place, también pertenece al gobierno, en este caso de la Columbia Británica, y sus remozamiento asciende a 196 millones de dólares.

Para tratar de mitigar los gastos, Vancouver se plantea cobrar entradas premium para su Fan Fest y aprobó un Impuesto Municipal y Distrital para Grandes Eventos del 2,5 %, con el que en siete años confían en generar unos 230 millones de dólares.

La FIFA trata de convencer a los ciudadanos canadienses de que el Mundial vale la pena con sus datos: la Copa del Mundo generará hasta 3,800 millones de dólares canadienses en beneficios económicos. El organismo calcula que por cada dólar gastado, se retornarán 1.09 al PIB nacional.

Con estos datos, la FIFA pretende cambiar la percepción general de la nación, en la que el 52 por ciento de los habitantes afirma que si le regalan dos tickets para el torneo, los vendería para ganar dinero.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.