Erik Lira responde al perfil que busca Filipe Luís en el Mónaco

Erik Lira podría encontrar en Europa a un entrenador que construye su nuevo proyecto alrededor de una zona que el mexicano conoce bien. Filipe Luís asumió este verano el Mónaco con la intención de devolverlo a los primeros lugares de Francia y ha colocado el mediocampo y la recuperación del balón entre las bases de su equipo.
El contexto cobra relevancia para el futbol mexicano porque el Mónaco negocia actualmente el fichaje de Lira. El club del Principado presentó una oferta formal al Cruz Azul y distintos reportes sitúan las conversaciones en una fase avanzada, aunque la transferencia todavía no está cerrada.
De concretarse, el seleccionado mexicano llegaría al inicio de una nueva etapa en el club francés y tendría que ganarse un lugar dentro del sistema que Filipe Luís comienza a construir.
El entrenador brasileño, de 41 años, llegó al Principado después de una corta pero exitosa primera experiencia en los banquillos. Apenas dos años después de terminar su carrera como futbolista en el Flamengo, recibió la oportunidad de dirigir al Mónaco.
Como jugador había pasado por el Atlético de Madrid y el Chelsea y disputó 44 partidos con Brasil. Como técnico ganó con el Flamengo la Copa de Brasil de 2024 y posteriormente conquistó el Campeonato Brasileño y la Copa Libertadores de 2025.
Ahora enfrenta un desafío diferente: reconstruir a un Mónaco marcado por la irregularidad.
Un mediocampo con doble pivote
La temporada pasada terminó antes de lo esperado para el club del Principado. Sébastien Pocognoli no consiguió mantener al equipo entre los primeros lugares y el Mónaco terminó séptimo, fuera de la Liga de Campeones, resultado que provocó un nuevo cambio de entrenador.
Filipe Luís llegó con tres asistentes y una idea definida. Su estructura inicial parte de un 4-4-2 con doble pivote en el centro del campo, una zona especialmente relevante ante la posible incorporación de Lira.
Una de sus prioridades será corregir los problemas defensivos del equipo. El Mónaco recibió 54 goles la temporada pasada, por lo que el brasileño pretende mejorar el orden sin renunciar a presionar y recuperar el balón en campo contrario.
Después de la victoria 1-0 sobre el Getafe durante la pretemporada, el técnico destacó precisamente ese aspecto.
“El equipo hizo lo que yo buscaba en cuanto a mis objetivos tácticos, sobre todo en defensa”, explicó. “Quizá sea un cambio importante para algunos jugadores que estaban acostumbrados a otra cosa”.
Ese modelo exige mediocampistas capaces de participar en la recuperación, proteger a la defensa y ofrecer una salida limpia después de recuperar la pelota, características que podrían abrirle un espacio a Erik Lira si finalmente se completa la operación.
Una plantilla todavía en construcción
Filipe Luís tampoco ha recibido un equipo terminado. El Mónaco atraviesa una renovación importante y todavía puede registrar movimientos durante las últimas semanas del mercado.
Maghnes Akliouche, Soungoutou Magassa, Caio Henrique y Kassoum Ouattara dejaron de formar parte de la plantilla, mientras que otros futbolistas podrían marcharse.
Entre ellos aparece Folarin Balogun, cuya posible salida también ha sido relacionada con el margen que necesita el Mónaco para avanzar definitivamente en la operación por Lira. Reportes en Francia señalan que las conversaciones con el mexicano ya comenzaron, pero todavía no existe un acuerdo definitivo.
Para Filipe Luís, el desafío será construir un equipo competitivo mientras cambia buena parte de la estructura que heredó.
“No vivo en el autoengaño”
El brasileño también pretende que el Mónaco sea agresivo con el balón. La recuperación en campo rival será una de sus herramientas, pero su objetivo no se limita a mejorar una defensa que sufrió durante la temporada anterior.
Matthis Abline y Mika Biereth forman inicialmente la pareja ofensiva de un equipo al que Filipe Luís quiere devolver a la pelea por los primeros lugares.
Durante su presentación habló de “grandes ambiciones”. Después de comenzar a trabajar con la plantilla, mantuvo el discurso, aunque reconoció las limitaciones que enfrenta.
“Sigo teniendo grandes ambiciones. Por supuesto, conozco la realidad del club. No vivo en el autoengaño. Pero cada vez que juego un partido, salgo a ganarlo”, aseguró.
Ese es el proyecto al que podría incorporarse Erik Lira: un Mónaco en reconstrucción, con un entrenador nuevo y un sistema que concede especial importancia al doble pivote, precisamente mientras el club francés intenta cerrar su llegada desde el Cruz Azul.
