Milito: de llamar a Chivas 'gigante dormido' a un discurso de cautela

En la conferencia de su presentación, el argentino Gabriel Milito fue claro en su principal objetivo en las Chivas: despertar al gigante dormido, la misma frase que usó 10 años antes el último entrenador exitoso del Rebaño, su compatriota Matías Almeyda.
Apostó por mandar un mensaje que conectara con la nostalgia y las emociones de una afición castigada en los últimos años, que veía cómo en el patio de enfrente, su máximo rival, el América, coleccionaba trofeos al por mayor hasta llegar a 16, para superarlos como el equipo más ganador de la Liga MX.
Fue así que Milito se comprometió a devolverle la identidad a una institución que desde la salida de Almeyda en 2018 vio desfilar a 14 técnicos, pero ningún trofeo en sus vitrinas.
“Vengo con la misma idea de Matías, despertar al gigante dormido, ojalá que lo pueda conseguir”, fue el mensaje del ex jugador del FC Barcelona en su presentación en mayo de 2025.
Al momento, ha conseguido levantar del sueño eterno al equipo, ya que en su primer torneo, los metió a la Liguilla de forma directa por primera vez desde el Clausura 2024, aunque cayó en la primera ronda ante el Cruz Azul, por un penalti fallado por el ídolo Javier “Chicharito” Hernández.
El boleto a la Liguilla fue solo el preludio de lo que vino después, en este Clausura 2026, en el que el equipo tiene su mejor inicio en 16 años: seis victorias en fila en el mismo número de partidos para ocupar el primer lugar con 18 puntos.
Sin embargo, en el trayecto, Milito tuvo que modificar su discurso de épica del principio a uno más mesurado, en el que advierte que todavía no se ha ganado nada, para que su afición y jugadores no se dejen llevar por los buenos resultados del presente.
Milito baja el volumen del discurso en Chivas
En los nueve meses que lleva de gestión, Milito pasó por distintas etapas en sus declaraciones ante la prensa, mucho tuvo que ver los resultados que conseguía en el terreno de juego.
Las victorias no fueron inmediatas, pasaron ocho jornadas para que empezaran a encontrar el rumbo. Todo cambió tras vencer al América en el Clásico Nacional del torneo pasado, a partir de ese momento solo perdieron dos veces más y ganaron siete veces, para cerrar con una buena racha de tres triunfos en fila.
Pero antes de eso, su marca era dolorosa: cuatro derrotas, dos empates y apenas un partido ganado, por lo cual tuvo que cambiar por un momento la narrativa de despertar al gigante y pedir tiempo para que su proceso tomara forma.
“Estamos en fase de construcción, llevamos poco tiempo juntos y, sin embargo, el equipo tiene rendimientos buenos. A la larga, jugando de esta manera, obtendremos mucho más victorias que derrotas”, señaló en agosto, cuando el equipo atravesaba una falta de resultados positivos.
Pocos le daban crédito a Milito, dos de ellos eran colegados suyos, Nicolás Larcamón, del Cruz Azul, y André Jardine, del América, quienes ya veían destellos del dominante Chivas en el que se transformó.
"Desde que llegué a la Liga MX, me he enfrentado muchas veces a las Chivas, pero hoy siento que me enfrenté a la mejor versión de ellas desde que estoy en México”, señaló Larcamón, tras vencer al Guadalajara en la séptima jornada del torneo pasado.
“Los resultados de Chivas son engañosos. Yo veo a un equipo que va agarrando forma y una idea de juego que son bastante interesantes. Si de pronto pasa a tener resultados positivos, a mí no me sorprendería”, comentó Jardine, tras sufrir la derrota que catapultó a Chivas a cambiar el rumbo en el semestre anterior.
A pesar de tener personajes en sus equipos rivales que validaban su proceso, la afición se desesperaba por la falta de triunfos, hasta que llegó septiembre y todo cambió, las Chivas se enfilaron a clasificarse a los cuartos de final, pero ni en ese momento Milito volvió al tono épico del principio y al contrario, aceptó que habían errores por corregir.
"El equipo aprenderá algunas cosas y mejorará ciertos aspectos defensivos, pero seguirá cometiendo errores como todos los equipos del mundo. Es imposible controlar todo en este deporte”, señaló tras caer por goleada ante Toluca en la novena jornada del Apertura 2025.
Y vaya que aprendió, ya que tras perder 3-0 con el bicampeón, solo permitió seis goles en las últimas ocho fechas, con lo que obtuvo el sexto lugar y el boleto a los cuartos de final, en donde fue echado por el Cruz Azul.
La serie ante “La Máquina” fue peleada, los celestes ganaron 3-2, pero pudieron quedar eliminados, de no ser por el penalti errado por Javier Hernández en los últimos minutos. Tras la derrota, regresó al tono de su presentación.
“Hicimos un buen partido, con resultado injusto. Tuvimos la clasificación a las semifinales en la mano y se nos escapa por cosas de futbol. Fuimos superiores en la eliminatoria, el equipo hizo un gran partido de visitante, pero quedamos eliminados”.
La petición de mesura llega en el mejor momento de su proyecto
Luego de la eliminación el semestre pasado, Milito y la directiva hicieron ajustes en la plantilla: salieron Alan Mozo, Isaac Brizuela, Cade Cowell y el mismo Chicharito, quienes cumplieron un ciclo, y llegaron futbolistas que han potenciado al equipo como las de Brian Gutiérrez y Ángel Sepúlveda.
Eso, más la base que construyó el semestre pasado, en la que destacan el portero Raúl Rangel, el lateral Bryan Gutiérrez, el capitán Luis Romo, Richard Ledezma y Armando González, el campeón de goleo del semestre pasado, tienen al club con marca pefecta y en el primer lugar, tras obtener una victoria la semana pasada en el Clásico ante el América.
A pesar del buen presente, Milito prefirió guardar la calma y asegurar que no han ganado nada, de cara a un prueba de fuego este sábado, el Cruz Azul, en la séptima fecha del Clausura 2026.
“Hemos tenido un comienzo muy bueno, pero es necesario tener prudencia. Estamos en el momento en el que todos te elogian de manera desmedida; aún no conseguimos nada. Faltan muchos partidos por recorrer para alcanzar el objetivo que nos propusimos”, comentó, tras la victoria ante las Águilas.
Con la mesura y la prudencia por delante, las Chivas de Milito se encaminan a la segunda mitad de un campeonato en el que lo único que dejará tranquilos al técnico y afición sería el título.
