La "Hormiga" González, con mejores números que Raúl y Santi en carrera al Mundial

A 66 días para el Mundial, la carrera por un lugar en la delantera de la selección mexicana se convirtió en una discusión de rendimientos actuales. En ese corte, Armando “Hormiga” González toma ventaja. Sus 24 goles y una asistencia en 31 partidos en la temporada 2025-26 lo colocan por encima de Raúl Jiménez y Santiago Giménez, y únicamente por detrás de Julián Quiñones en la disputa por los tres lugares.
La distribución de su producción ofensiva se divide en 12 goles y una asistencia en el Apertura 2025 (18 partidos y campeón de goleo) y 12 goles en 13 juegos del Clausura 2026, en el que es el máximo goleador y apunta a romper su marca personal en un solo torneo con cuatro jornadas por disputar en la fase regular.
Su competencia directa
Jiménez, aún compitiendo en el máximo nivel con el Fulham de la Premier League, suma 10 goles y tres asistencias en 37 partidos; Giménez, condicionado por una lesión que lo dejó fuera de actividad casi cinco meses con el AC Milan italiano, registra un gol y dos asistencias en 12. Quiñones, con 30 goles y dos asistencias en 28 partidos con el Al-Qadisiya, es el único que presenta un ritmo superior. En ese contexto, González ya es segundo por su presente.
Pero su candidatura no se explica solo con goles. El doblete ante Pumas, que rescató un empate el domingo pasado en la Jornada 13 del Clausura 2026, encuadró su temporada en otra dimensión.
Con esos dos goles, González alcanzó la marca de Javier Hernández al anotar en cinco partidos consecutivos, una racha que el “Chicharito” firmó en el Bicentenario 2010, el torneo previo a su Mundial, en el que terminó como campeón de goleo y fichado por el Manchester United.
La referencia no es menor: es una línea directa con uno de los delanteros más determinantes del club en el siglo XXI y, además, el ídolo que hoy funge como su guía.
También, con ese mismo doblete, la “Hormiga” llegó a 24 goles en la temporada, para igualar el registro de Jaime ‘Pajarito’ García en 1980-1981, el récord para cualquier jugador de la institución que durante décadas se mantuvo como parámetro de consistencia goleadora en el Guadalajara.
González no solo anota mucho, anota seguido y cuando su equipo lo necesita. Pasó de suplente en las primeras jornadas del Apertura 2025, el certamen de su irrupción, a titular indiscutible tras un doblete en la fecha 3, y desde entonces no soltó el lugar ni el gol.
Fue campeón de goleo del Apertura 2025 (compartido con Paulinho y Joao Pedro) y hoy lidera el Clausura 2026, su temporada consagratoria.
El paralelo con Hernández se vuelve inevitable. En 2009-10, el “Chicharito”, con 21 años, firmó 21 goles en 28 partidos antes de ir al Mundial y dar el salto al Manchester United. González, a la misma edad, ya superó esa cifra en la antesala de su propio Mundial.
Lo hizo bajo su tutela, cuando compartieron vestuario en el Apertura 2025: “No hay palabras para agradecer lo que Javier ha hecho por mí este torneo. Yo tenía la idea de lo que quería lograr y él me ayudó a pulirla”, confesó, tras acabar como campeón de goleo en el semestre pasado.
La influencia no es menor. González resolvía cada momento de ansiedad volteando a la banca, en busca de una palabra de su ídolo. El resultado fue un delantero más estable, más constante y más determinante.
Pero también un riguroso método de entrenamiento lo ha acompañado: primero en llegar a entrenar, último en irse, disciplina fuera de la cancha y claridad de objetivos, según confesó su papá, Armando “Mandín” González.
En la Liga MX, su impacto ya es determinante. No solo produce goles, define partidos y empuja a su equipo a competir por posiciones altas. Su rendimiento está directamente vinculado a resultados, algo que pesa en cualquier evaluación rumbo a selección.
Pero ahí aparece el primer cuestionamiento. Desde la llegada de Javier Aguirre en julio de 2024, México suma 36 goles en 25 partidos. Jiménez concentra el 30.56% (11) y sostiene su jerarquía dentro del sistema; Giménez, aun con la lesión, mantiene valor táctico por su entendimiento en doble punta; Berterame suma aportes puntuales. González apenas tiene una diana. Su producción de club aún no se traduce al Tri.
Pero el Mundial no premia trayectorias largas, sino el presente. Y el suyo es ahora. Si la lista se armara hoy, el orden por forma reciente sería claro: Quiñones primero, González segundo, y detrás Jiménez y Giménez disputando permanencia entre contexto competitivo, estado físico y rol táctico.
González llegó ahí sin atajos: de suplente a titular, de promesa a líder goleador, de racha a récord. Y ahora, además, con un respaldo que trasciende la estadística: ya igualó marcas históricas que, en las Chivas, han sido antesala de un Mundial.
