Irán aún no recibe visas de Estados Unidos para jugar el Mundial 2026

A casi un mes de la Copa del Mundo, la selección iraní sigue sin autorización de ingreso a territorio estadounidense. El gobierno del país asiático acusa presión política, pide garantías de seguridad y advierte que excluirlos demostraría que la FIFA cedió a otros intereses.
Un aficionado de la selección de Irán observa solo en la grada a su selección.
Un aficionado de la selección de Irán observa solo en la grada a su selección. / Stuart Franklin/Getty Images

A Irán le falta la visa para jugar el Mundial. Literalmente. A casi un mes de la Copa del Mundo 2026, la selección iraní sigue sin recibir autorización de ingreso a Estados Unidos, país donde debe disputar sus tres partidos de fase de grupos. Mientras otras selecciones ya definieron concentraciones y campamentos, Irán todavía no tiene garantizada su entrada al torneo.

“No han emitido los visados para nadie de nuestro equipo. Estados Unidos tiene la meta de hacer que Irán no participe”, aseguró a Sports Illustrated México el embajador iraní en México, Abolfazl Pasandideh.

La tensión alrededor de Irán se convirtió en uno de los temas políticos más delicados rumbo al Mundial. Desde hace semanas, el gobierno estadounidense endureció restricciones migratorias hacia ciudadanos iraníes y elevó el tono contra figuras vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, organización considerada terrorista por Estados Unidos y Canadá, los otros dos anfirtiones del torneo junto a México.

Ahí aparece uno de los principales obstáculos para la selección. Según explicó Pasandideh, varios futbolistas iraníes realizaron servicio militar obligatorio dentro de ese cuerpo, algo común en Irán y que no depende de decisión personal. Sin embargo, ahora eso complica directamente la obtención de visas.

“Casi cuatro de nuestros jugadores figura de la selección no pueden recibir visado por haber realizado su servicio militar en el cuerpo de guardianes, cuando este servicio es obligatorio y ninguna persona tiene el derecho de elegir su destino como soldado”, explicó.

El conflicto ya alcanzó incluso a los dirigentes de la federación iraní. Hace unos días, Mehdi Taj, presidente de la Federación Iraní de Futbol, no pudo ingresar a Canadá pese a viajar con acreditación oficial de FIFA para asistir al Congreso del organismo en Vancouver.

Pasandideh consideró que ese episodio confirmó el endurecimiento político contra su delegación.

“Ellos buscan una excusa porque nuestro presidente de la federación contaba con una acreditación de la FIFA, pero no lo dejaron entrar a Canadá”.

En Irán interpretan que la presión va más allá de temas migratorios. El embajador incluso acusó que en Estados Unidos ya se habló públicamente de Italia como posible reemplazo de Irán en la Copa del Mundo.

“Estados Unidos celebró un evento donde mostraron a Italia como sustituto de Irán, pero la FIFA no reaccionó”, afirmó.

Pese al contexto, el gobierno iraní mantiene optimismo sobre disputar el torneo. La selección iniciará la próxima semana una concentración en Turquía y espera resolver el tema migratorio en los próximos días.

“Dentro de dos semanas tendremos noticias definitivas sobre la participación de Irán, porque dentro de ese tiempo deberían emitir los visados”, afirmó el diplomático.

Irán debutará en el Mundial 2026 el 15 de junio ante Nueva Zelanda en Los Ángeles, volverá a jugar en esa misma ciudad el 21 de junio frente a Bélgica y cerrará la primera fase el 26 de junio contra Egipto en Seattle.

La FIFA ya confirmó públicamente que Irán jugará sus duelos en territorio estadounidense. Gianni Infantino descartó además la posibilidad de trasladar los encuentros a México, alternativa que había sido planteada por autoridades iraníes tras el aumento de tensiones políticas y militares entre ambos países.

Aun así, México sigue apareciendo como posibilidad para instalar el campamento base de la selección, aunque incluso eso depende de la aprobación estadounidense.

“No tenemos idea si mantendremos el campo de entrenamiento en Arizona. Hemos dado la iniciativa de que el campo de entrenamiento sea en México, sería más fácil para nosotros”, dijo Pasandideh.

Pero el problema vuelve a ser el mismo: los cruces fronterizos y los visados.

“Para participar en un campo de entrenamiento en México parece que se necesita la luz verde de Estados Unidos porque se necesita un visado múltiple para que en cada cruce de frontera no tengas problemas”, añadió.

Según el embajador, el gobierno mexicano sí respaldó la propuesta para que Irán pudiera jugar o entrenar en territorio nacional antes de que FIFA la descartara.

“La presidenta Claudia Sheinbaum recibió con beneplácito la posibilidad de que juguemos en México y otros funcionarios dieron seguimiento a la solicitud, pero fue rechazada por parte de la FIFA”, reveló.

Irán también pidió garantías de seguridad para participar en la Copa del Mundo, especialmente después de las declaraciones de Donald Trump y el contexto político que rodea la relación bilateral, por el conflicto bélico en Oriente Medio.

“Lo que falta es que emitan los visados para el equipo y también tener seguridad. No podemos jugar con fuego con un país que siempre amenaza a nuestra selección. Somos optimistas de jugar el Mundial”, sostuvo.

Pero también dejó claro que una eventual exclusión tendría para ellos un significado mucho más profundo que deportivo.

“No ir al Mundial significaría una injusticia. Mostraría que el lema de la FIFA de no politizar el deporte no tiene sentido y que las reglas solo están escritas en papel”, concluyó.

A menos de un mes del inicio del Mundial, Irán sigue atrapado entre trámites migratorios, tensiones políticas y decisiones que ya comenzaron a afectar directamente su preparación deportiva. Mientras FIFA insiste públicamente en que el Team Melli jugará en Estados Unidos, dentro de la delegación iraní todavía esperan la autorización más importante: la que les permita entrar al torneo que ya debería estar preparando cualquier selección clasificada.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.