José Mourinho, el técnico que le devolvió el alma al Real Madrid, suena para volver

El Real Madrid, que esta temporada se ha quedado sin Champions League y con la Liga bastante lejos, necesita un entrenador que los ponga de nuevo en el cielo y parece que ese sería el portugués José Mourinho.
¿Mourinho escuchará el llamado del Real Madrid?
¿Mourinho escuchará el llamado del Real Madrid? / Denis Doyle/Getty Images

Cuando Florentino Pérez le dijo a José Mourinho que se quedara, que lo bueno estaba por venir, el técnico portugués ya tenía la maleta lista. Corrían las últimas semanas de la temporada 2012-13, el Madrid acababa de perder la Liga a 15 puntos del Barcelona, el Borussia Dortmund los había eliminado de la Champions y el Atlético de Madrid los había derrotado en la final de la Copa del Rey. Mourinho se fue. Y lo bueno llegó exactamente porque él había estado.

Antes de llegar al Madrid, José Mourinho era el entrenador más temido del mundo. No era un título honorífico. Era un hecho. Había ganado la Champions con el Porto en 2004, cuando nadie lo esperaba, tras eliminar al Manchester United y al Lyon de camino a la final. 

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Cristiano Ronaldo y José Mourinho en el Real Madrid.
Cristiano Ronaldo y José Mourinho en el Real Madrid. / Jasper Juinen/Getty Images

Luego en el Chelsea de Roman Abramovich ganó dos Ligas inglesas consecutivas, la primera vez que el club lo lograba en cincuenta años. Y en el Inter de Milán hizo algo que ningún técnico había conseguido nunca con un equipo italiano: el triplete. En la temporada 2009-10 ganó la Serie A, la Copa Italia y la Champions League

En semifinales derrotó al Barcelona de Guardiola con una obra maestra táctica que el mundo del futbol aún recuerda. La final fue ante el Bayern Múnich en el Santiago Bernabéu, el mismo estadio donde meses después sería presentado como el nuevo entrenador del Madrid. Diego Milito anotó los dos goles del 2-0. Esa misma noche, Mourinho lloró en el césped. Y al día siguiente dijo que casi con toda seguridad había sido su último partido con el Inter. Lo que venía era más grande.

La llegada al Real Madrid

El Madrid que lo esperaba no era el equipo que cualquiera habría querido heredar. El club llevaba seis años seguidos sin pasar de octavos de final en la Champions. Seis temporadas. Un club con más títulos europeos que ningún otro en la historia del futbol, incapaz de sobrevivir la primera ronda eliminatoria de la competición que define su identidad. 

Florentino Pérez había gastado una fortuna en fichajes: Cristiano Ronaldo por 93 millones de euros, Kaká, Benzema, Xabi Alonso, todos llegaron en el verano de 2009 bajo las órdenes de Manuel Pellegrini. El equipo terminó segundo en la Liga con 96 puntos, récord histórico del club en ese momento, y aun así fue eliminado por el Lyon en octavos de Champions. 

Pellegrini fue cesado. Antes de él, Bernd Schuster había durado apenas año y medio. El vestuario mandaba más que el banquillo y el Barcelona de Guardiola aplastaba todo lo que encontraba a su paso. El Madrid tenía los mejores jugadores del mundo y no sabía qué hacer con ellos.

Mourinho llegó en mayo de 2010 con una misión clara: devolver al Madrid a donde le correspondía. Nadie más en ese momento tenía las credenciales para intentarlo. Transformó la plantilla desde el primer día. Fichó a Mesut Özil, Sami Khedira y Ángel Di María para completar un equipo que ya tenía a Cristiano Ronaldo como arma principal. Pero más que los fichajes, cambió la cultura del club. Impuso disciplina, estructura táctica y una mentalidad de guerra permanente que el vestuario no conocía. Dejó claro desde su presentación que no aceptaría injerencias de nadie. Ni de la prensa, ni de los jugadores, ni de la directiva. El vestuario le pertenecía a él.

Los resultados tardaron poco en llegar. En su primera temporada ganó la Copa del Rey ante el Barcelona en la final, rompiendo una racha de 18 años sin ganar ese trofeo ante los catalanes. En la segunda temporada, 2011-12, el Madrid alcanzó los 100 puntos en la Liga, récord histórico de la competición española, con 32 victorias en 38 partidos y 121 goles anotados. Fue la única temporada en que el Madrid fue capaz de arrebatarle el título al Barcelona de Guardiola en toda esa era. 

En Champions, Mourinho llevó al equipo a tres semifinales consecutivas cuando los seis años anteriores no habían pasado de octavos. No ganó la Orejona, pero el Madrid volvió a ser cabeza de serie en la competición, volvió a ser un equipo que los rivales temían, volvió a tener una identidad.

La tercera temporada fue más difícil. Las tensiones internas con Casillas, la guerra con la prensa y el desgaste de tres años de batalla permanente pasaron factura. El Madrid terminó a 15 puntos del Barcelona en la Liga y perdió en semifinales de Champions ante el Borussia Dortmund. Florentino le pidió que se quedara. Mourinho se fue. El 20 de mayo de 2013, el club anunció su salida de mutuo acuerdo.

Lo que vino después es la historia más importante del Madrid moderno. Carlo Ancelotti llegó en 2013 y con la base que Mourinho había construido, con la mentalidad que el portugués había instalado en el vestuario, ganó la Décima en Lisboa en 2014. La Champions que llevaba doce años sin llegar. Luego llegó Rafa Benítez, no funcionó, y apareció Zinedine Zidane. 

Con los mismos jugadores, con la misma estructura, Zidane ganó tres Champions consecutivas entre 2016 y 2018, algo que ningún entrenador había logrado en la historia del fútbol. Ancelotti regresó en 2021 y ganó otra Champions en 2022. Cuatro Orejonas en ocho años. Todo sobre los cimientos que Mourinho colocó cuando el Madrid no sabía ni pasar de octavos.

Hoy el Madrid vuelve a estar en un momento difícil. Álvaro Arbeloa dirige al equipo de forma interina tras la salida de Xabi Alonso. La temporada es un desastre: fuera de la Champions eliminados por el Bayern en cuartos, nueve puntos abajo en la Liga y con la vergüenza de haber caído ante el Albacete en la Copa del Rey. Suenan con fuerza los rumores de un posible regreso de Mourinho al Bernabéu. Florentino tendría al técnico como opción real para la próxima temporada y su agente Jorge Mendes ya lo habría ofrecido al club. El propio Mourinho, en rueda de prensa esta semana, no quiso confirmar si seguirá en el Benfica la próxima temporada. No negó nada.

El Madrid que busca entrenador en 2026 tiene los mismos síntomas que el de 2010: talento sin dirección, resultados sin liderazgo y una identidad perdida. La última vez que eso pasó, Florentino llamó a Mourinho. Y aunque el portugués tiene 62 años y lleva meses esquivando la pregunta con su humor habitual, hay algo en esa historia que todavía no terminó. Florentino le dijo que se quedara, que lo bueno estaba por venir. Se fue. Y quizás ahora, trece años después, lo bueno vuelve a necesitarlo.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.