Katia Itzel García y su historia de amor por el futbol que la llevó al arbitraje

Katia Itzel García terminó sus estudios de Ciencias Políticas y Administración Pública en 2015 en la UNAM, luego de una vida escolar en la que su principal pasión fuera de las aulas era el futbol, sin embargo, al graduarse se topó con lo que varias mujeres de la época: no había forma de convertirse en profesional, porque no había liga (se inauguró en 2017).
Ante la falta de oportunidades para jugar el deporte, investigó en internet y se planteó dos posibilidades: ser entrenadora, algo que no le permitiría vivir el balompié como le gusta, en la cancha, y árbitra, una posición que no estaba en su radar pero que hoy, a más de 10 años de distancia, le permite seguir su historia de amor con el balompié y ser una pionera, que este domingo agregará un logro más a su curriculum: ser la jueza en la primera final de Copa de Campeones Femenil de la FIFA.
“Pasó por mi mente ser entrenadora, pero quería estar dentro de la cancha, corriendo y haciendo ejercicio todos los días, poniéndome a prueba. Me dije: ‘¿quién más que un árbitro?’ Y fue como empecé a investigar cómo podía lograrlo”, confesó para la Gaceta de la UNAM.
El rápido ascenso de Katia Itzel
La relación de la oriunda de Ciudad de México con el futbol comenzó a los 11 años, en la legendaria escuela Andrea’s Soccer, primera academia en el país enfocada en futbol de mujeres, en la que pasó tres años, tras lo cual comenzó su camino por los equipos de la UNAM, primero en su paso por la Preparatoria 6.
Al terminar, ingresó a la Facultad de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, en donde destacó como un jugadora polivalente: fungía como defensa central, lateral y contención.
Su desempeño en la cancha fue clave para que su cuadro ganara medallas en la Universiada Nacional: platas en 2012 y 2014 y un oro, en 2016.
“La UNAM es una de las grandes universidades de México y representarla en la parte deportiva es una gran satisfacción, llevar sus colores a todos lados y defenderlos frente a otras universidades es un orgullo para mí”, señaló la silbante.
Su trayectoria en el arbitraje profesional arrancó en 2016, en la Liga TDP, cuando comenzó un ascenso meteórico que en 2019 obtener gafete FIFA y en 2022 ser la central en en el Campeón de Campeones 2021-2022 y en la Final del Apertura de la Liga MX Femenil.
El 9 de marzo 2024, se convirtió en la segunda mujer en arbitrar un partido de la Liga MX de hombres, la primera en 20 años, y en la Liguilla pasada, del Apertura 2025, fue pionera en la Liguilla de varones, en el partido de vuelta de los cuartos de final entre el Toluca y el FC Juárez.
“Tenía mucho que la figura de árbitro central no se nos daba y era muy triste, a veces decepcionante, ver que pasaban tantos años sin una mujer. Afortunadamente hubo un cambio en todo el mundo y eso ha ayudado a que en México se apueste más por esta equidad de género en la que sólo se vean tus cualidades, y con base en ello se tengan estas oportunidades de cumplir sueños”, reflexionó Itzel, sobre igualar el hito que Virginia Tovar logró en 2004.
Las actuaciones en México le han permitido dar el salto al escenario internacional, al participar en la Copa del Mundo femenina de 2023, los Juegos Olímpicos de París 2024, en la Copa de Oro 2025, el Mundial Sub-20 Chile 2025 y ahora en la final de la Copa de Campeones femenil, en la que estará acompañada por sus compatriotas Karen Díaz Medina y Sandra Ramírez, ambas árbitras asistentes; Karen Hernández, cuarta silbante, y Diana Pérez, asistente del VAR.
Katia Itzel García no solo disfruta de su tiempo en las canchas, también aprovecha su tiempo fuera de ellas para continuar sus estudios. Una vez que terminó la carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública, inició a distancia la de Derecho, que continúa en estos momentos. Ambas licenciaturas cree le han ayudado en su papel como silbante.
“La política va dirigida hacia las decisiones y el poder; el derecho hacia las leyes y la justicia, creo que tienen mucho que ver con lo que hago como árbitro, porque dentro de la cancha tienes que hacer que el juego funcione, haya un juego limpio y se respeten las reglas”
Reconocimiento en el mundo, pero odio en las redes
El talento de García es valorado en el mundo, no solo con desginaciones arbitrales en certámentes, sino con galardones, como ser nombrada la sexta mejor jueza del mundo en los últimos dos años por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Futbol (IFFHS).
A pesar de ello, por el simple hecho de ser mujer, sufre acoso en redes sociales, como 9.4 millones de mexicanas cada año, según datos del INEGI. Ella lo denunció en agosto del año pasado, luego del Monterrey-FC Cincinnati en la primera ronda de la Leagues Cup, cuando difundió capturas de pantalla de amenazas de muerte cargadas de insultos machistas.
“Cuando la noticia es la mujer, no sólo se le juzga por su trabajo, sino que se traslada al campo subjetivo del género y empiezan los juicios por parte del sexo masculino o el femenino. Tenemos que evolucionar hasta el punto en que el juicio o crítica que haya sea con base en elementos objetivos, acerca del desarrollo que tienes como árbitra dentro de la cancha”, lamentó Katia Itzel.
En un país como México, en el que hay al menos 11 feminicidios al día y siete de cada 10 mujeres aseguran haber recibido algún tipo de violencia de género, el que Katia Itzel sea la cara del arbitraje ayuda a generar cambios estructurales del papel de la mujer en la sociedad.
