La invencibilidad es un mito y Portugal empata ante la República Democrática del Congo

El Mundial 2026 se ha encargado de derribar las certezas de forma constante. Tras el sorpresivo empate de Cabo Verde a España, el turno llegó para la escuadra lusitana. En su debut, el equipo portugués tropezó con una República Democrática del Congo estructurada y dispuesta a demostrar que las jerarquías absolutas caducaron.
La narrativa central del encuentro lleva la rúbrica de Yoane Wissa. El atacante congoleño perforó la red con un golazo al 45+5 sacudió los cimientos del estadio y el tablero de pronósticos; una anotación que además cobra proporciones épicas al examinar su biografía.
En el verano de 2021, su carrera y su vida pendieron de un hilo cuando una mujer se presentó en su domicilio en Francia bajo el pretexto de pedir un autógrafo; al volver horas más tarde, la agresora le arrojó un líquido corrosivo directo al rostro.
El ataque, ejecutado con la siniestra intención de secuestrar a su hija recién nacida, le causó quemaduras severas y lo forzó a someterse a cirugías de emergencia para evitar la ceguera. Wissa demoró medio año en restablecer su agudeza visual por completo y en la actualidad aún porta las cicatrices de aquel episodio truculento.
El desarrollo del juego quedó condicionado por la intermitencia de Cristiano Ronaldo. Sin el peso de su figura histórica, la responsabilidad creativa recayó por completo sobre João Neves, autor del primer y único tanto portuqués. El joven mediocampista demostró su capacidad para romper líneas de presión y una inusual madurez para recuperar el balón en zonas críticas, aunque sus esfuerzos chocaron con la falta de letalidad de sus compañeros en el último tercio del campo.
Esa carencia ofensiva de Portugal fue provocada, en gran medida, por la actuación de Lionel Mpasi. El guardameta africano se erigió como un escollo indescifrable bajo los tres palos. Con intervenciones oportunas y una ubicación envidiable, Mpasi frustró a los atacantes europeos y protegió el empate con absoluta autoridad.
El itinerario de la escuadra lusitana continuará el martes 23 de junio a las 11:00 horas, cuando se enfrente a Uzbekistán en el Houston Stadium. Posteriormente, cerrará su participación en la fase de grupos el sábado 27 de junio a las 17:30 horas frente al combinado de Colombia en la grama del Miami Stadium.
Por su parte, el horizonte de la República Democrática del Congo marca su segundo compromiso para el mismo martes 23 de junio a las 20:00 horas, cuando choque contra la selección de Colombia en el Estadio Guadalajara. Su último encuentro del sector K está programado para el sábado 27 de junio a las 17:30 horas, fecha en la que encarará a Uzbekistán en el Atlanta Stadium.
El epílogo de este grupo dicta que los últimos dos partidos se disputarán de forma simultánea para resguardar la equidad deportiva. Tras repartir unidades en su primer duelo, ambos conjuntos mantienen la urgencia de consumar victorias para asegurar su boleto a la fase eliminatoria sin requerir de cálculos numéricos o ayuda de terceros.
