La mentoría de los veteranos, el sistema de las Chivas para generar campeones de goleo

Armando “Hormiga” González tenía una costumbre el torneo pasado de la Liga MX en el que terminó como campeón de goleo, voltear a la banca a pedir la aprobación de su ídolo, Javier Hernández, para bajar su ansiedad y concentrarse en ser el referente de ataque que las Chivas necesitaban desde hace seis años.
Este es un método que el Guadalajara comenzó a implementar a partir de Omar Bravo, quien fue guiado en el inicio de su carrera por el legendario Salvador Reyes, para fabricar campeones de goleo hechos en casa en los torneos cortos.
Omar Bravo, detenido en octubre pasado por presunto abuso sexual a una menor, llegó con 18 años a la cantera rojiblanca y dos años después debutó en la primera división.
Su carrera es una de las prolíficas en la historia de los artilleros del Guadalajara. Con 25 años, ya llevaba 56 dianas en una cosecha que terminó con 160, la mejor cantidad para un jugador Rojiblanco.
En su momento, Bravo fue cobijado por "Chava" Reyes, al que le quitó el estatus de goleador histórico del club. “Chava”, parte de la época del Campeonísimo del Guadalajara, tenía charlas constantes con Omar, quien en el Clausura 2007 rompió una racha de 45 años sin que las Chivas tuviera un máximo goleador de la Liga MX, Chava había sido el último en la campaña 1961-1962, cuando se jugaban torneos largos.
"Don Chava siempre va a tener su lugar en este equipo, a él y a sus compañeros se les debe la grandeza de este club", se expresó Bravo, tras superar a la leyenda como el máximo anotador de la institución.
Así como Reyes, fallecido en 2012, fue el mentor de Bravo, el delantero oriundo de Los Mochis tomó la estafeta para cumplir el papel con Hernández, con el que convivió en el final de su primera etapa, cuando ambos ayudaron a las Chivas a ganar el título del Apertura 2006 y en su segunda etapa, tras no triunfar en Europa con el Deportivo La Coruña y pasar un semestre en Tigres.
Incluso el debut de Hernández está marcado por la mentoría de Bravo, a quien sustituyó ante Necaxa el 9 de septiembre de 2006 con 18 años, para anotar el 4-0 final en la victoria.
"Omar Bravo es una leyenda del futbol mexicano. Cuando yo era niño pasé mucho tiempo con él, me enseñó mucho. Estoy muy agradecido con él", se expresó Hernández sobre Omar, tras fichar por el Manchester United.
Bravo continuó la tradición de ser guias de los nuevos artilleros formados en casa. Con consejos y retroalimentación, fue parte fundamental en pulir a un “Chicharito” que fue campeón de goleo con 10 dianas en el Bicentario 2010.
Como Bravo, sus primeros torneos lo catapultaron a una Copa del Mundo, en el caso del sinaloense, fue en 2006, mientras que Hernández, en 2010; ambos fueron titulares en sus respectivos certámenes.
El “Chicharito” siguió con el método de ser el faro de los jóvenes prospectos. En su caso, fue en su segunda etapa, cuando volvió a la Liga MX luego de 14 años en el extranjero, en donde brilló en el Manchester United, con el que ganó una Premier League, fue subcampeón de la Champions y anotó 59 goles y repartió 16 asistencias en 157 partidos.
También militió con el Real Madrid, en el que cumplió un rol de “súper suplente”, con nueve dianas y nueve pases para gol, además de obtener el Mundial de Clubes. En Europa también militó para el Bayer Leverkusen alemán, el West Ham inglés y el Sevilla español, y se proclamó como el goleador histórico de la selección mexicana.
Sin embargo, su regreso fue en la etapa final de su carrera, a los 35 años, en un momento en el que venía de ser echado del LA Galaxy, por una lesión de ligamento cruzado de la que todavía no se recuperaba.
En su segunda etapa apenas marcó cuatro dianas, destacó más por sus escándalos extracancha y su última imagen fue fallar un penalti que hubiera significado el pase a semifinales de las Chivas el torneo pasado.
Pero su mejor aporte fue ser el mentor de Armando González, para continuar con la tradición en el equipo y llevarlo a ser el tercer campeón de goleo de las Chivas formado en casa en los torneos cortos y el séptimo de la historia.
“No hay palabras para agradecer lo que Javier ha hecho por mí este torneo. Yo tenía la idea de lo que quería lograr y él me ayudó a pulirla”, afirmó la “Hormiga”, sobre el rol del Chicharito en su semestre goleador.
“Güero” Real, la otra similitud en estos artilleros
Si bien, la mentoría que recibieron los tres fue fundamental, ambos comparte otra similitud, ser descubiertos por José Luis “Güero” Real, el histórico formador de las Chivas.
Real fue quien reclutó a Bravo con 18 años y quien motivió al atacante a ser el mentor de un “Chicharito” que estaba por abandonar el club ante la falta de oportunidades.
“Omar Bravo agarraba a los chavos, les decía y les exigía. Los ponía en su lugar o lo motivaba. Estoy seguro de que además de lo futbolístico una aportación grande de Javier, va a ser esa”, afirmó en entrevista para Rebaño Pasión.
El “Güero” recibió al “Chicharito” en Verde Valle, en donde hizo pruebas, acompañado por su abuelo, Tomás Bálcazar, ex jugador de las Chivas, y su padre, Javier Hernández, mundialista por México en 1986.
"Javier no jugaba de centro delantero, jugaba de extremo derecho. Nos impresionó su verticalidad, muy directo, muy buen juego aéreo y por el costado cerraba muy bien con cabeceo de buen nivel. Nos causó una buena impresión y de inmediato le pedimos sus documentos para que firmara en la categoría de nueve años”, recordó Del Real.
Con Armando González también jugó un rol importante. “Hormiga” fue rechazado luego de dos pruebas para integrarse a Chivas, pero en la tercera, a la que fue invitado por Juan José Balcazar, familiar de Tomás Balcazar, se quedó y empezó su proceso formativo de la mano del “Güero”.
Fue así como se han construido los goleadores de Chivas formados en casa en la historia de los torneos cortos, que se unen a los del Campeonísimo, en el principio de la era profesional del futbol mexicano: Adalberto 'Dumbo' López, 21 anotaciones en la temporada 1953-1954; Crescencio 'Mellone' Gutiérrez, 19 goles en la 1956-1957, y Salvador Reyes alcanzó en la 1961-1962, con 21 tantos.
Otro que está entre los siete goleadores de las Chivas es Alan Pulido, quien no fue formado en casa, pero fue el líder de los artilleros en el Apertura 2019 con 12 tantos.
