Lillini y Bailón, detrás de la cantera con la que México domina Concacaf

El campeonato Sub-20 de la Concacaf conseguido ante Estados Unidos tiene detrás una estructura que comenzó a modificarse después de que México quedó fuera del torneo de futbo de los Juegos Olímpicos París 2024.
Andrés Lillini, director deportivo de las selecciones mexicanas menores varoniles, y Mauricio Bailón, director general de Desarrollo Deportivo, ocupan dos puestos centrales en un sistema que busca ampliar la cantera y los prospectos más allá de las fuerzas básicas de la Liga MX.
La racha de títulos juveniles comenzó antes de su llegada. México ganó el Sub-17 de Concacaf en febrero de 2023 y Lillini se incorporó a la FMF tres meses después. Su impacto se observa mejor en las generaciones posteriores, sobre todo en la búsqueda y captación de futbolistas de doble nacionalidad que se forman fuera de México.
El proceso empieza antes de que un jugador reciba su primera convocatoria. El equipo de Lillini identifica a los prospectos y los cuerpos técnicos evalúan cuáles tienen el nivel para incorporarse a las selecciones menores.
“Hay muchos jugadores, entonces vamos a buscar al que realmente creemos que puede ser para la selección. Primero hacemos un análisis profundo de los entrenadores y de las categorías para ver si podemos buscarlos o no”, explicó Lillini.
El siguiente paso, principalmente con los jugadores de doble nacionalidad, es acercarse a su familia y presentarle el proyecto de la FMF. La primera convocatoria tampoco marca el final del proceso.
“Cuando a un jugador lo metemos en el mapa de talentos, se hacen dos partes: una, la identificación de talento y es para los jugadores que vienen por primera vez; una vez consolidados, los llamamos jugadores de proceso y hacemos un seguimiento individual”, añadió Lillini.
El ejemplo más conocido es el de Obed Vargas. Lillini lo había observado cuando dirigía a los Pumas y enfrentó al Seattle Sounders en la final de la Concachampions de 2022.
Vargas había representado a Estados Unidos en categorías juveniles, incluido el Mundial Sub-20 de 2023, pero en 2024 solicitó ante la FIFA el cambio de asociación para jugar por México.
Después pasó por las selecciones mexicanas Sub-20 y Sub-23, disputó el Mundial Sub-20 de Chile 2025 y finalmente llegó a la selección mayor, con la que jugó el Mundial 2026, y fichó por el Atlético de Madrid.
La Sub-15 campeona de Concacaf en 2025 mostró otra consecuencia de esta estrategia. México goleó 5-0 a Estados Unidos y sus cinco tantos fueron marcados por futbolistas mexicoestadounidenses: Juan Carlos Martínez Jr., nacido en California, hizo dos; Paxon Ruffin, originario de Florida; Da'vian Kimbrough, nacido en California, y Lisandro Torres, también nacido en California, completaron el marcador.
Ahí aparece también el trabajo encabezado por Bailón. El Camino USA, el programa de visorías con el que la FMF busca futbolistas mexicanos y mexicoamericanos que viven en Estados Unidos, funciona como uno de los primeros filtros hacia las selecciones nacionales menores.
En 2025 realizó visorías para categorías Sub-13 y Sub-15 en nueve ciudades de seis estados de Estados Unidos. De esas pruebas fueron elegidos 104 jugadores y jugadoras para un campamento nacional en San Antonio, donde fueron observados por cuerpos técnicos de México; después, 40 fueron seleccionados para disputar la Supercopa.
La estructura no se limita a Estados Unidos. En febrero de 2026, la FMF informó que había realizado visorías en 22 estados, observado a más de 3,100 futbolistas en México y a otros 2,000 en Estados Unidos.
De los jugadores detectados a través de sus distintos programas, 45 consiguieron un contrato profesional y 80 fueron convocatoria a alguna de las selecciones nacionales.
Lillini reconoció que México ya buscaba futbolistas fuera de sus circuitos tradicionales antes de su llegada. El cambio estuvo en aumentar el alcance. “Lo que hicimos nosotros fue ser más agresivos en la búsqueda, así estaba el plan desde que llegamos”.
El siguiente resultado llegó con la Sub-20 dirigida por Álex Diego, que venció 2-0 a Estados Unidos, conquistó Concacaf y aseguró los boletos al Mundial de 2027 y a Los Ángeles 2028.
México había quedado fuera de París 2024 porque su Sub-20 ni siquiera alcanzó el Mundial de la categoría. Cuatro años después volverá al torneo olímpico con una generación formada dentro de una estructura más amplia de visorías, captación y seguimiento. Ese es, por ahora, el resultado más visible del modelo que encabezan Lillini y Bailón.
