Manchester City se declara inocente; se dice decepcionado de la comisión de la Premier League

El Manchester City se dijo inocente y rechazó el fallo que lo declaró culpable de graves infracciones financieras y confirmó que apelará la decisión de la comisión independiente. El club sostuvo que existen errores de derecho, principio y hecho dentro de la resolución, defendió nuevamente su inocencia y cuestionó la imparcialidad del proceso que podría desembocar en uno de los castigos más importantes de la historia del futbol inglés.
La respuesta llegó después de que la Premier League publicara las conclusiones de la investigación sobre las operaciones financieras del City entre las temporadas 2009-2010 y 2017-2018. La comisión encontró al club culpable de todos los cargos relacionados con las infracciones financieras más graves y aceptó tres de las cuatro acusaciones por falta de cooperación durante la investigación.
Club statement.
— Manchester City (@ManCity) September 29, 2026
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Entre los hallazgos aparece la utilización de contratos comerciales simulados con patrocinadores y otros socios. De acuerdo con la resolución, estos acuerdos ocultaron el verdadero origen de una parte de los recursos y permitieron aumentar artificialmente los ingresos del club, además de reducir los costos que debían aparecer en sus cuentas. El efecto total de las operaciones superó los 900 millones de libras.
La comisión también concluyó que el City presentó información financiera inexacta, ocultó el estado real de sus cuentas a auditores y organismos reguladores e incumplió los límites de gasto establecidos tanto por la Premier League como por la UEFA. El caso abarca los primeros nueve años completos del club bajo la propiedad de Abu Dhabi United Group.
La respuesta del Manchester City
El Manchester City respondió con un comunicado firme en el que se declaró “decepcionado y sorprendido” por las conclusiones. “El club es inocente de las acusaciones y cuenta con un conjunto exhaustivo de pruebas irrefutables”, aseguró la institución. En su comunicado, se dijo "sorprendido y decepcionado por la opinión de la Comisión de la Premier League".
El equipo inglés no se limitó a manifestar su desacuerdo. También anunció que actuará en todos los espacios reglamentarios y legales que considere necesarios para revertir el resultado. Su apelación se apoyará en lo que describió como “errores materiales de derecho, principio y hecho” dentro de una resolución que considera jurídicamente insegura.
El comunicado también eleva el tono contra la dirección de la Premier League. El City afirmó que respetó el debido proceso durante ocho años bajo la expectativa de que la junta y los ejecutivos de la competición actuarían como un regulador independiente, imparcial y libre de influencias partidistas. Esa declaración supone un cuestionamiento directo a la conducción del procedimiento, aunque la resolución fue emitida por una comisión independiente.
La diferencia entre ambas posturas resulta absoluta. Mientras la Premier League considera probadas unas operaciones creadas para evadir sus reglas financieras, el City sostiene que la evidencia disponible demuestra su inocencia y acusa al proceso de contener fallas suficientemente graves para invalidar sus conclusiones.
El club tiene hasta el viernes 2 de octubre para presentar formalmente su apelación. El proceso, por lo tanto, todavía no ha terminado y la resolución publicada no representa el cierre definitivo del conflicto. Sin embargo, constituye la primera ocasión en que las acusaciones más importantes contra el City reciben una conclusión oficial después de años de investigaciones, audiencias y enfrentamientos legales.
La sanción tampoco ha sido determinada. La comisión celebrará una fase separada para decidir el castigo correspondiente, por lo que todavía no existe una deducción de puntos, multa, descenso o expulsión confirmada. Cualquier versión que presente alguna de esas medidas como definitiva resulta prematura.
Richard Masters, director ejecutivo de la Premier League, calificó el procedimiento como el caso disciplinario más importante en la historia de la competición y aseguró que la siguiente etapa avanzará con rapidez. La liga considera que el respeto de sus normas resulta indispensable para proteger una competencia justa entre los clubes.
El Manchester City, por su parte, dejó claro que no aceptará el fallo sin agotar todas sus posibilidades. Su comunicado no representa solamente el anuncio de una apelación: también marca el comienzo de una ofensiva contra la validez del proceso y contra la manera en que la Premier League condujo el caso.
La culpabilidad ya fue establecida por la comisión independiente, pero el castigo y la apelación siguen pendientes. Por eso, la batalla más trascendente del futbol inglés todavía está lejos de terminar.
