"Memo" Ochoa y el nuevo el rol que tiene en la selección mexicana

Erik Lira tenía 14 años cuando Guillermo Ochoa le atajó todo a Brasil en el Mundial de 2014. Guillermo Martínez tenía 19. Hoy los dos comparten concentración con el portero que crecieron viendo en televisión y que dentro del CAR todavía marca el ritmo de muchas cosas.
Guillermo Ochoa entrena en el CAR
Guillermo Ochoa entrena en el CAR / Esteban Méndez

Guillermo Ochoa suele aparecer antes que varios de los jugadores jóvenes en el gimnasio del CAR. A sus 40 años, todavía pasa tiempo extra en recuperación y rara vez sale rápido de las zonas donde trabajan los porteros.

Mientras pelea por llegar a un sexto Mundial, mantiene rutinas que normalmente se ven en jugadores más jóvenes que buscan ganarse un lugar. Dentro de selección mexicana, varios futbolistas lo toman como un ejemplo.

Erik Lira era un adolescente cuando Ochoa se convirtió en figura frente a Brasil. Tenía 14 años en aquel Mundial de 2014 y hoy comparte vestidor con el portero que veía por televisión. Cuando habla de “Memo” lo hace con cierta admiración.

“Memo es un ícono para todos. Para mí es una figura porque crecí viendo a la selección mexicana y Guillermo Ochoa era el portero. Estar con él en el comedor y en la cancha es un privilegio y un honor”, contó el mediocampista de Cruz Azul y uno de los líderes del medio campo del Tri de Javier Aguirre.

Guillermo Martínez vive algo parecido. El delantero de Pumas tenía 19 años durante Brasil 2014. En ese momento todavía estaba lejos de imaginarse en una concentración mundialista. Pasó años entre ascensos, préstamos y etapas fuera del foco mediático antes de llegar a selección. Por eso también observa a Ochoa desde el respeto.

“Es algo grandioso compartir con Memo la concentración. Se siente la vibra. Simplemente es una persona de admiración”.

“Memo” Martínez reconoce que convivir diariamente con él permite entender mejor lo difícil que resulta sostenerse tantos años en selección.

 “Estar con él sirve para entender lo que se tiene que hacer para mantener esos estándares. Él es top mundial”.

Ochoa entiende el momento que vive dentro de selección mexicana. Hoy ya no llega como el portero indiscutible de otros mundiales. Raúl Rangel, de 26 años, es quien se perfila para estar debajo de los tres palos,  pero dentro del vestidor, “Memo” sigue teniendo un peso distinto.

“Para mí es un orgullo estar acá y una responsabilidad vestir la playera de la selección. Quiero que mis compañeros vean que esto no pasa fácil, estar acá tantos años y ser constante”.

Cuando habla sobre los jugadores jóvenes, normalmente insiste en la misma idea: hacerles entender lo complicado que resulta mantenerse durante tantos años en el Tri. En su caso, busca el sexto mundial de su historia en 2026, tras haber sido parte del primero en 2006.

“Muchos no finalizan los procesos mundialistas. Somos privilegiados. Cuando decidí que iba a buscar estar en este Mundial sabía que era complicado. Debes luchar contra cosas deportivas y contra la naturaleza de la edad”.

Ochoa también reconoce que esta etapa de su carrera ha sido diferente a las anteriores. Ya no vive los procesos mundialistas desde el mismo lugar que en 2010 o 2014. Hoy pelea contra la edad, el desgaste físico y una competencia más joven que empuja por la portería de la Selección Mexicana.

“Muchas veces el camino se vuelve solitario conforme avanza tu carrera, pero me siento fuerte y capaz de estar en mi sexto mundial”, admitió.

Aunque afuera siguen los debates por su edad o por quién debe ser el titular de México, dentro de la concentración varios futbolistas parecen mirar a Ochoa desde el respeto. No solamente como el arquero que todavía pelea por llegar a la Copa del Mundo, sino como el jugador con el que crecieron viendo a México en los mundiales.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.