México busca recibir 36 por ciento de los partidos del Mundial Femenil en 2031

Mikel Arriola, comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, busca que en el Mundial femenino de 2031, México tenga el 36 por ciento de los partidos, a diferencia del varonil que organizarán este año junto a Estados Unidos y Canadá, en el que solo recibirán 13 de los 104, apenas el 12.5 por ciento del total.
“En octubre del año pasado presentamos una candidatura conjunta con Estados Unidos, Jamaica y Costa Rica para traer el Mundial Femenil del 2031, en el que buscamos tener al 36% de los partidos en nuestro país. Esta iniciativa es reflejo de que el trabajo que hacemos en la Federación está soportado siempre por nuestros grandes patrocinadores”, afirmó Arriola.
En 2026, México recibirá su tercera Copa del Mundo masculina, un récord, con cinco partidos en la Ciudad de México, cuatro en Guadalajara y cuatro más en Monterrey. Además, contará con 13 centros de entrenamiento, aunque la mayoría de la actividad se concentrará en territorio estadounidense.
La experiencia e infraestructura que ganará el país en la justa de este año, es vista como un impulso para la candidatura del Mundial femenil de 2031, que se organiza de manera conjunta con Costa Rica, Jamaica y Estados Unidos.
“La experiencia e infraestructura que México ganará en el Mundial 2026 varonil le servirá al país para impulsar su candidatura”, explicó Mariana Gutiérrez, presidenta de la Liga MX Femenil.
“Agarraremos un aprendizaje enorme del varonil en casa, podremos mejorar los procesos, además de que los recursos que se inviertan en infraestructura nos servirán para 2031”, añadió.
Aunque aún no se han definido las sedes del torneo femenil, que se jugará después de la Copa del Mundo de 2027 en Brasil, se prevé que gran parte de la infraestructura utilizada en 2026 sea reutilizada, sobre todo la de los tres estadios sede: Azteca (Ciudad de México), BBVA (Monterrey) y Akron (Guadalajara).
México busca consolidarse como un destino clave para el futbol femenil en los próximos años, en un contexto en el que la inversión en estadios y clubes crecerá de cara a 2031. La expectativa es albergar el Mundial femenil más grande y más visto de la historia, con una expansión a 48 selecciones.
Los organizadores estiman una asistencia de 4.5 millones de aficionados en los estadios de los cuatro países anfitriones, además de superar ampliamente los más de 570 millones de dólares generados en el torneo de 2023.
Para el desarrollo del futbol femenil en el país, la posibilidad de ser sede representa un impulso más a la liga que se inauguró en 2017. Andrea Rodebaugh, directora de selecciones nacionales femeniles, destacó el impacto que tendría en nuevas generaciones.
“Ser sede del campeonato del mundo ayudará a impulsar el futbol femenil y darle oportunidad a jugadoras, queremos que las niñas hagan del futbol una forma de vida. Es un sueño hecho realidad”, señaló.
Rodebaugh, capitana del Tri en el Mundial de 1999, reconoció que el crecimiento actual del futbol femenil en México era impensable hace algunos años.
“Hay muchas cosas que hay hoy día, que hace años me hubiera costado imaginar, como el contar con una liga profesional. Es una competición que rebasa expectativas”, concluyó.
México, que en 2026 tendrá una participación limitada en número de partidos dentro del Mundial varonil, busca que en 2031 el escenario sea distinto y convertirse en uno de los principales protagonistas del torneo femenil.
