Mundial 2026: Inglaterra y la presión de 60 años sin ganar una Copa del Mundo

Cuando Thomas Tuchel llegó al banquillo de Inglaterra en el otoño de 2024, heredó algo que ningún entrenador quisiera cargar: 60 años de expectativas sin cumplir. Los Tres Leones ganaron su único Mundial en 1966, cuando fueron anfitriones y vencieron a Alemania Occidental 4-2 en la final de Wembley con hat trick de Geoff Hurst. Desde ese día, Inglaterra es la única selección en la historia que organizó y ganó un Mundial sin volver a levantar el trofeo jamás. Han pasado 15 torneos y la herida sigue abierta.
Los últimos cuatro Mundiales cuentan la historia de un equipo que siempre llega con esperanza y siempre se va con las manos vacías. En Sudáfrica 2010, Alemania los eliminó 4-1 en octavos de final. En Brasil 2014, ni siquiera salieron de la fase de grupos. En Rusia 2018 llegaron a las semifinales, su mejor resultado en 28 años, pero Croacia los venció en tiempo extra. En Qatar 2022 cayeron en cuartos de final ante Francia con un penalti fallado de Harry Kane que hubiera podido empatar el partido.
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Y por si los Mundiales no fueran suficiente, en la Eurocopa 2021 llegaron a la final y la perdieron contra Italia en penales. En la Eurocopa 2024 volvieron a llegar a la final y España los venció 2-1. Dos finales consecutivas de la Eurocopa, dos derrotas. La puerta siempre cerca, pero siempre cerrada.
Lo que hace diferente este verano es lo que Tuchel construyó para llegar hasta aquí. Inglaterra cerró su fase de clasificación al Mundial con un récord sin precedente en la historia del futbol europeo moderno: ocho partidos de eliminatoria, ocho victorias y cero goles en contra en los 720 minutos de competencia oficial.
Los Tres Leones anotaron 22 goles en esa fase y Jordan Pickford no recibió ninguno, un récord histórico para un portero inglés en una sola campaña de clasificación. Nadie en Europa había logrado eso antes en una eliminatoria de ocho juegos.
Detrás de ese récord hay un nombre que hace apenas un año resultaba polémico en Inglaterra: Thomas Tuchel. La Federación Inglesa rompió con su tradición de contratar técnicos locales y apostó por un alemán para dirigir a los Tres Leones.
No es un detalle menor. Inglaterra siempre había tenido entrenadores propios, salvo por el sueco Sven-Göran Eriksson entre 2001 y 2006 y el italiano Fabio Capello entre 2007 y 2012. Tuchel llegó con credenciales de campeón de Champions League con el Chelsea y los números le dieron la razón desde el primer día. Ganó nueve de sus primeros diez partidos al mando e igualó a Glenn Hoddle como el único técnico en la historia de Inglaterra en lograr ese inicio.
El equipo que Tuchel lleva al Mundial tiene argumentos para creer. Harry Kane llega en el mejor momento de su carrera, con 55 goles en 49 partidos esta temporada con el Bayern Múnich y 78 en total con la selección, lo que lo convierte en el máximo anotador histórico de los Tres Leones. Bukayo Saka es uno de los extremos más desequilibrantes de Europa.
Declan Rice controla el mediocampo con una madurez que pocos volantes de su generación tienen. Jude Bellingham llega desde el Real Madrid como uno de los mejores jugadores del mundo. Y Pickford, el portero que no recibió un solo gol en toda la clasificación, llega como uno de los más en forma del torneo.
El grupo es favorable: Croacia, Ghana y Panamá en la fase de grupos, con el debut el 17 de junio contra Croacia en Dallas. La pregunta no es si Inglaterra puede pasar de ronda, sino si este equipo tiene lo que se necesita para no repetir la historia de las últimas seis décadas. Con el mejor proceso clasificatorio de su historia, un técnico que cambió la mentalidad del grupo y una generación de jugadores que ya tocó la puerta varias veces sin poder abrirla, este Mundial se siente diferente. O al menos eso esperan 60 años de aficionados que llevan demasiado tiempo esperando.
