Mundial: Alemania, estas ruinas que ves

La reflexión corta el aire. “Alemania era confiable porque era un equipo muy disciplinado. Como ahora todos son disciplinados, Alemania es uno más”. La frase sale de la fábrica de ideas al interior de Jorge Valdano. Ocurre cerca de las 13:00 horas de un día en septiembre durante una charla con el conferencista, escritor, exfutbolista, exentrenador, exdirectivo y eterno campeón del Mundo con Argentina, en la copa jugada en México allá por 1986.
Poco por agregar cuando los hechos le dan la razón. Alemania está en riesgo de quedar fuera de la Copa del Mundo y con ello aquellas sentencias incontestables en décadas anteriores como...
“El futbol es un juego sencillo: 22 hombres persiguen un balón durante 90 minutos y, al final, Alemania siempre gana: “Gary Lineker, exfigura de Inglaterra.
“Alemania es como una máquina. No se cansa, no se rompe, no se rinde”: Arrigo Sacchi, exentrenador del AC MIlan.
“Alemania no juega bonito, juega para ganar”: Johan Cruyff, exfutbolista y exentrenador de los Países Bajos y el Barcelona.
“Alemania no necesita estrellas. Necesita soldados”: Franz Beckenbauer, excampeón del mundo como jugador y entrenador con Alemania.
“Cuando juegas contra Alemania, no juegas solo contra 11 hombres. Juegas contra su historia”, Thierry Henry, goleador campeón del mundo con Francia.
Y: “El futbol es un deporte inventado por los ingleses, perfeccionado por los brasileños y ganado por los alemanes”, perteneciente a la voz popular, hoy son como cuentos fantásticos para niños.
Deslumbrar y desaparecer
La más reciente Alemania campeona aniquiló a Brasil, otro titán cuyo poderío también parece ser algo del pasado, en el Estadio Maracaná y se desvaneció de manera inexplicable. Después de aquel aplastante 7–1 sobre la verdeamarelha, que le encaminó en 2014 a conquistar su cuarta Copa del Mundo —antes se colgó la medalla áurea en 1954, 1974 y 1990— Die Mannschaft ha sido una avalancha de calamidades:
Euro 2016: Eliminada en semifinales por Francia. Buen torneo, pero sin brillo.
Rusia 2018: Eliminación en fase de grupos. Primera vez desde 1938.
Euro 2020: Fuera en octavos ante Inglaterra. Juego plano; extraviado.
Qatar 2022: Otra vez fuera en fase de grupos. Crisis confirmada.
Y el banquillo tampoco ha sido solución. Hansi Flick, campeón con el Bayern y símbolo de la escuela alemana moderna, fracasó como seleccionador. Si él, que deslumbró en Múnich y hoy reluce con el Barcelona naufragó en Berlín, ¿quién puede rescatar a Alemania?
Jürgen Klopp, el técnico más carismático de su generación, dejó Liverpool en 2024 y se retiró del banquillo. Hoy trabaja como jefe global de futbol en Red Bull. Lo dijo directo: “No echo de menos nada el ser entrenador. Ahora puedo irme de vacaciones. Y yo decido cuándo", dijo Klopp.
Y Alemania no sabe a dónde ir.
Preinfarto eliminatorio
Alemania se encara este viernes frente a un Luxemburgo en ruinas. Los teutones apenas regresaron de un estado catatónico provocado por la derrota inaugural de su camino clasificatorio para la Copa del Mundo de 2026 en su visita a Eslovaquia (0–2), gracias a su triunfo por 3–1 en casa contra Irlanda del Norte; dividir o perder puntos habría sido una catástrofe.
Hoy están con vida, pero no están fuera de peligro. Son segundo de grupo por debajo de Eslovaquia, su verdugo inicial. El seleccionado de la antigua Checoslovaquia visita a Irlanda del Norte y tiene el presente y futuro en sus manos. Alemania, ahora mismo, no.
Die Mannschaft jamás ha quedado a la orilla de una Copa del Mundo mediante eliminatorias, y su historia, con un palmarés deslumbrante en títulos —las referidas cuatro Copas del Mundo, además de las Eurocopas de 1972, 1980 y 1996— también cuenta con una guardia de honor en donde destacan figuras inolvidables como Franz Beckenbauer, Gerd Müller, Lothar Matthäus, Philipp Lahm, Toni Kross y, el más reciente, Miroslav Klose, máximo goleador en la historia de los mundiales con 16, no se lo puede permitir.
El once teutón recibe este viernes 10 de octubre a Luxemburgo en el PreZero Arena, mientras Eslovaquia visita a Irlanda del Norte. Ambos duelos son clave, tanto como los del siguiente lunes 13 de este mismo mes, cuando Alemania visite Belfast y Eslovaquia reciba a Luxemburgo. Si los dirigidos por Julian Nagelsmann no suman seis puntos en esta doble jornada, y Eslovaquia mantiene su paso perfecto, el grupo podría escaparse. Alemania no solo necesita ganar: necesita que Eslovaquia tropiece. El margen es mínimo. El riesgo, histórico.
