Ocho millones en Chaves: el empresario mexicano que invierte donde sí puede ascender

Arturo Lomelí, empresario detrás del Atlético La Paz, llevó capital mexicano al Chaves, cuya compra mayoritaria superó los ocho millones de euros. En Portugal, el acuerdo contempla más inversión si el equipo asciende; en México, el mismo grupo frenó obras mientras espera una ruta hacia la Liga MX.
Arturo Lomelí, dueño del Atlético La Paz
Arturo Lomelí, dueño del Atlético La Paz / Club Atlético La Paz

El 17 de octubre de 2025, el entrenador José Mourinho llegó a Chaves con el Benfica para enfrentar en la Copa a un equipo de Segunda División controlado desde hacía apenas un mes por empresarios mexicanos. Los boletos se agotaron y el conjunto lisboeta ganó 0-2, con doblete de Vangelis Pavlidis.

Para Samuel Hernández, presidente del Atlético La Paz, el marcador era lo de menos.

“Nosotros vamos a operar Chaves con una inversión cercana, quizás los ocho millones de euros, y te hablo que un Benfica tiene cerca de 230 millones. No por esto Benfica dice: ‘No, tú no puedes ascender’. Eso gánatelo en la cancha y te podrás enfrentar contra mí”, dijo a Sports Illustrated México.

La comparación de Hernández no busca equiparar presupuestos, sino marcar la distancia entre ambos proyectos: el Chaves opera con una fracción de los recursos del Benfica y, aun así, conserva el derecho de llegar a su misma división si se lo gana en la cancha.

Detrás del Chaves está Arturo Lomelí, fundador y CEO de Clase Azul México, el mismo empresario que encabeza al grupo propietario del Atlético La Paz. Sus inversiones en futbol están hoy en dos segundas divisiones y sólo en una de ellas se puede subir.

El inversionista que sí apareció

El dinero ha acompañado durante años los argumentos para condicionar el regreso del ascenso mexicano.

Mikel Arriola, entonces presidente de la Liga MX y ahora comisionado de la FMF, explicó en 2021 que el control económico debía revisar el origen de los recursos y el equilibrio entre ingresos y gastos. En el caso del Irapuato, señaló que no pudo acreditarse de dónde provenía el dinero y que había más gastos que ingresos, por lo que el club no fue admitido a la Liga de Expansión.

El planteamiento sigue vigente. En julio de 2025, José Loyola, director general de Control Económico de la FMF, aseguró que clubes de Expansión operaban con números rojos y dependían todavía del Fondo de Mejoras.

En agosto de 2026, Francisco Iturbide, recientemente nombrado presidente de la Liga MX, volvió al argumento económico al señalar que la categoría no tenía todavía la solvencia necesaria para afrontar Primera División.

El Atlético La Paz forma parte además de los cinco clubes que acudieron nuevamente al TAS para impugnar la decisión de mantener cerrado el ascenso y descenso a partir de la temporada 2026-27, junto con Leones Negros, Atlético Morelia, Cancún FC y Mineros de Zacatecas.

Lomelí no desmiente ese diagnóstico para toda la Expansión. Su caso demuestra algo más específico: sí existe capital mexicano dispuesto a invertir millones en un club de segunda categoría cuando encuentra una ruta de crecimiento.

En septiembre de 2025, el Atlético La Paz anunció la adquisición de 80 por ciento del Chaves. El diario portugués Record reportó que los mexicanos pagaron más de ocho millones de euros por 70 por ciento de la SAD y firmaron un contrato-promesa para comprar otro 10 por ciento antes de mayo de 2028.

El ascenso como detonador

El Chaves informó además que el acuerdo contempla hasta cuatro millones de euros para remodelar el Estádio Municipal. La inversión se activaría si el equipo asciende a la Primeira Liga y se formaliza una concesión del inmueble por 50 años.

El ascenso aparece así como condición para desbloquear otra inversión.

En La Paz ocurre al revés. Hernández reveló que el grupo frenó el crecimiento de su complejo deportivo y el proyecto para ampliar el Estadio Guaycura a 15,000 aficionados mientras no exista certeza de que el equipo pueda llegar a la Liga MX.

“Yo invierto cuando tengo la certeza hacia dónde voy. Yo sigo metiendo el capital cuando ya tenemos la luz verde para poder avanzar”, explicó. Sin ella, añadió, hay que ajustar las inversiones a los ingresos que el proyecto puede generar hoy.

Un acuerdo que contempla hasta cuatro millones de euros después de ascender en Portugal; obras detenidas por no tener esa posibilidad en México. El mismo grupo, dos incentivos distintos.

Lo que traería de Portugal

Hernández tampoco presenta Portugal como un mercado económicamente parejo. Su comparación entre los ocho millones con los que calcula operar al Chaves y los cerca de 230 que atribuye al Benfica va precisamente en sentido contrario: la desigualdad también existe donde hay ascenso.

La diferencia, para él, es qué puede hacer el pequeño con ella.

“Siempre tienes la certeza de que si haces bien, que si inviertes, que si trabajas bien, puedes tener este mérito”, dijo.

Cuando se le pidió elegir mecanismos portugueses que podrían aplicarse en México, mencionó tres: el nivel competitivo que provoca la posibilidad de crecer, mecanismos de solidaridad económica y una Copa que cruce divisiones.

“El ser una liga que te permite este crecimiento tú lo ves más manifestado en tus jugadores en el día a día. Los mecanismos de solidaridad con la liga, que emanan directamente de la Federación, donde todos tienen una repartición de dividendos. Y el otro, un sistema competitivo como es la Copa”, explicó.

No propone copiar todo el modelo. También señaló a España e Inglaterra como referencias y advirtió que cualquier mecanismo tendría que adaptarse a los usos, costumbres e ingresos promedio de México.

Aquella noche de octubre fue la demostración más visible de una de esas diferencias. La Taça de Portugal cruza categorías y permitió que el Chaves de Segunda recibiera, con los boletos agotados, al Benfica de Mourinho.

“Nos tocó recibir en Chaves al Benfica y tenías a Mourinho ahí en la banca. Así de cerca puede estar tu crecimiento en un mercado como el portugués”, dijo Hernández.

El Chaves perdió aquella noche, pero el partido mostró otra de las posibilidades que Hernández destaca del modelo portugués: un club de una categoría inferior puede enfrentarse en competencia oficial a uno de los grandes del país. En La Paz, el grupo no encuentra hoy un incentivo deportivo equivalente para seguir escalando su inversión.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.