Pumas y Cruz Azul, 45 años después

Pumas y Cruz Azul volverán a disputar una Final de Liga MX por primera vez desde 1981, cuando Hugo Sánchez jugó su último partido en México antes de emigrar a Europa. La serie histórica por el título está empatada 1-1.
Pumas y Cruz Azul se medirán en la final del Clausura 2026
Pumas y Cruz Azul se medirán en la final del Clausura 2026 / Hector Vivas/Getty Images

El gol de Jordan Carrillo ante Pachuca no solamente devolvió a Pumas a una final de Liga MX después de cinco años y medio, también reabrió una rivalidad que llevaba 45 años sin volver a cruzarse en la serie por el título.

Pumas y Cruz Azul disputarán el título del Clausura 2026 en apenas la tercera final de liga entre ambos. La serie histórica está empatada 1-1. La Máquina ganó la primera en 1979, los felinos respondieron en 1981, en la noche que terminó convirtiéndose en la despedida de Hugo Sánchez del futbol mexicano antes de partir a Europa.

La primera vez que pelearon un campeonato, el Cruz Azul todavía era el gran equipo dominante del futbol mexicano. Los celestes del histórico Ignacio Trelles llegaron a la final de la temporada 1978-79 después de terminar líder de su grupo con 21 goles anotados y apenas seis recibidos en la fase decisiva.

Aquel plantel tenía nombres históricos: Miguel Marín, Miguel Ángel Cornero, Guillermo Mendizábal, Gerardo Lugo, Carlos Jara Saguier, Rodolfo Montoya y Horacio López Salgado. Del otro lado aparecía un Pumas que todavía construía la generación que terminaría por marcar una época.

El partido de ida terminó 0-0 en Ciudad Universitaria. El duelo de vuelta, en el Estadio Azteca, fue para Cruz Azul. Carlos Jara Saguier abrió el marcador al minuto 73 y Horacio López Salgado sentenció el 2-0 al 88. Así llegó la sexta estrella cementera.

Aun así, aquella final también dejó una señal de lo que venía para Universidad. En esa temporada, Pumas tuvo a los dos máximos goleadores del campeonato: Hugo Sánchez y Cabinho, ambos con 26 tantos. Dos años después, el equipo ya sería otro.

La revancha llegó en la temporada 1980-81, en una de las noches más importantes en la historia universitaria.

Los de la UNAM eran dirigidos por Bora Milutinović y tenía una base joven, intensa y ofensiva alrededor de Hugo Sánchez, Manuel Negrete, Ricardo Ferretti y Luis Flores. Cruz Azul seguía como un equipo de enorme experiencia con Trelles en el banquillo.

La ida se quedó del lado cementero. Adrián Camacho marcó el 1-0 en el Azteca y dejó a La Máquina cerca del título, pero la vuelta del 9 de agosto de 1981 cambió la historia.

Ciudad Universitaria se encontró, “hasta el pebetero”, como todavía recuerdan varios de los jugadores de aquel plantel, y desde el arranque Pumas se apoderó de la final.

Hugo Sánchez abrió el marcador al minuto 10 con un remate de cabeza. Después llegaron Ricardo “Tuca” Ferretti al 21 y Manuel Manzo al 27 para darle vuelta a la serie, antes de la media hora.

Cruz Azul alcanzó a reaccionar con el descuento de Rafael Toribio antes del descanso, pero Enrique López Zarza selló el 4-1 definitivo en el segundo tiempo para el 4-2 global.

Aquella noche no solamente representó el segundo campeonato de liga para Pumas, también fue el último partido de Hugo Sánchez en México, antes de comenzar por su paso exitoso por Europa.

Tres días después de levantar el título, Hugo viajó a España para incorporarse al Atlético de Madrid y comenzó el recorrido que años más tarde lo llevaría al Real Madrid, en el que ganó cinco ligas y cuatro trofeos Pichichi.

Por eso aquella final se mantiene en un lugar especial dentro de la historia del futbol mexicano. No fue solamente un campeonato entre dos de los llamados “Cuatro Grandes”: Fue el cierre de la etapa mexicana del jugador más importante que ha producido el balompié nacional.

Ahora, 45 años después, la rivalidad vuelve a una final. Pumas en busca de romper una sequía de 15 años sin título de Liga MX. Cruz Azul, por su parte, intentará conquistar la décima estrella cinco años después de levantar la del Guard1anes 2021.

La diferencia es que ahora la serie ya no tiene ventaja para nadie. Después de dos finales, una por lado, Pumas y Cruz Azul vuelven a encontrarse para desempatar una historia que empezó con Trelles, Bora y Hugo Sánchez todavía jugando en Ciudad Universitaria.

Además, lo harán después de abrirse paso en una Liga MX dominada económicamente por otros clubes. Pumas llegó a la final con apenas la séptima plantilla más valiosa del futbol mexicano, tasada en alrededor de 52 millones de euros, muy lejos de los casi 99 millones del América, la más cara, o los más de 84 millones de Chivas.

Aun así, el equipo de Efraín Juárez eliminó precisamente al plantel más caro del país y después dejó fuera a Pachuca para volver a una serie por el título.

Cruz Azul, por su parte, también tuvo que superar a un Guadalajara, con mayor valor de mercado. La final del Clausura 2026 no será un duelo entre las plantillas más costosas, sino de dos equipos que encontraron otra manera de competir.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.