Quién es el dueño de la casa en el futbol mexicano

Entre empresas, gobiernos y universidades, la Liga MX exhibe un mosaico de propiedad de estadios en el que incluso los clubes grandes juegan de prestado. Cruz Azul, sin sede fija, y Pachuca dueño de un estadio que no es el suyo, encarnan las paradojas del futbol nacional
Nueve de los 17 estadios de la Liga MX pertenecen a empresas o figuras privadas. Aquí un aspecto del estadio Akron.
Nueve de los 17 estadios de la Liga MX pertenecen a empresas o figuras privadas. Aquí un aspecto del estadio Akron. / Simon Barber / Getty Images

En la Liga MX, los 18 equipos disputan el torneo en 17 inmuebles, bajo una combinación de gobiernos, universidades y grupos privados que refleja la diversidad y los atrasos del modelo deportivo nacional, con su toque de subjetividad a la mexicana: Cruz Azul, uno de los clubes llamados grandes, con nueve títulos de Liga y otra decena de torneos oficiales entre Copa, Campeón de Campeones y Supercopa, no tiene estadio ni sede fija.

Errante entre el estadio Azteca en sus añejas épocas de grandeza, el de Ciudad de los Deportes —sede comodín en la capital del país actualmente utilizado por el América— en donde penó vergonzantes derrotas hasta encontrar la redención moderna y ahora Puebla, La Máquina transcurre su historia como un monarca de reinos en donde no reside.

Algo por el estilo ocurre con los Tuzos. El Grupo Pachuca, consorcio ejemplo de desarrollo, expansión deportiva, crecimiento organizacional y diversificación de negocios, cuenta con un estadio, pero no para su club insignia. Los de la llamada Bella Airosa son dueños del Nou Camp, de León, que alberga al club aún de su propiedad, pero no de su estadio sede, el Hidalgo —conocido también como Huracán—. Este pertenece al gobierno del estado de Hidalgo.

Así, la Liga MX ofrece un escenario atípico, como atrapado entre la transición del pasado cacical al futuro empresarial. Clubes ejemplares que no son dueños de su casa y algunos gobiernos que aún administran estadios de Primera División, con toda la derrama de dinero público que esto significa en favor de clubes privados.

De los 17 estadios activos, nueve están en manos privadas, lo que confirma la consolidación del futbol como negocio corporativo. Grupos como FEMSA (BBVA en Monterrey), Orlegi (Corona TSM), Grupo Pachuca (Nou Camp), Grupo Caliente (Tijuana), Grupo Omnilife (Akron) y Grupo Ollamani —nuevo propietario del Estadio Azteca, ahora Banorte— concentran algunos de los recintos más modernos y estratégicos del país.

A ese bloque se suman propiedades familiares con fuerte arraigo histórico, como el Nemesio Diez, perteneciente a la familia Diez, o el Alfonso Lastras, bajo control de la familia del fallecido Jacobo Payán Latuff. En conjunto, el sector privado domina más de la mitad del mapa inmobiliario del futbol mexicano.

Gobiernos estatales y universidades

Sin embargo, el Estado aún es actor clave. Seis estadios pertenecen a gobiernos estatales o municipales, entre ellos el Corregidora (Querétaro), Cuauhtémoc (Puebla), El Kraken (Mazatlán), Hidalgo (Pachuca), Victoria (Necaxa) y el Olímpico Benito Juárez (Juárez FC). En estos casos, los clubes operan bajo esquemas en los cuales suelen obtener beneficios de los gobiernos locales a cambio de entregar entretenimiento a los aficionados del lugar.

El tercer modelo lo representan las universidades públicas. Pumas juega en el Estadio Olímpico Universitario, propiedad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), mientras Tigres lo hace en el Universitario, de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

El mapa se completa con un caso atípico: el estadio Ciudad de los Deportes, propiedad de la familia Cosío, hoy casa del América —imposibilitado de jugar en el estadio Azteca por las obras de remodelación al ser sede de la próxima Copa del Mundo—, pero que ha sido casa del Atlante —que volverá a la Primera División para el Apertura 2026— y del Cruz Azul. Un vetusto campo con un papel de comodín dentro de la baraja futbolística local.

Así, el futbol mexicano se reparte entre empresas, gobiernos y universidades, con un club nómada y un modelo híbrido que evidencia cómo el poder, la inversión y la política giran alrededor del balón en México.

Los estadios de la Liga MX

ESTADIO

EQUIPO

DUEÑO

Akron

Guadalajara

Grupo Omnilife

Alfonso Lastras

San Luis

Familia Payán

Banorte (Azteca)

América

Grupo Ollamani

BBVA

Monterrey

FEMSA

Caliente

Xolos

Grupo Caliente

Corona TSM

Santos

Grupo Orlegi

Corregidora

Querétaro

Gobierno del estado
de Querétaro

Cuauhtémoc

Puebla

Gobierno del estado
de Puebla

El Kraken

Mazatlán

Gobierno del estado
de Sinaloa

Estadio Hidalgo

Pachuca

Gobierno del estado
de Hidalgo

Jalisco

Atlas

Clubes Unidos de Jalisco

Nemesio Diez

Toluca

Familia Diez

Nou Camp

León

Grupo Pachuca

Olímpico Benito Juárez

Juárez

Gobierno municipal
de Ciudad Juárez

Olímpico Universitario

Pumas

Universidad Nacional Autónoma de México

Universitario

Tigres

Universidad Autónoma de Nuevo León

Victoria

Necaxa

Gobierno del estado de Aguascalientes

Ciudad de los Deportes

Comodín (América, antes Cruz Azul, antes Atlante)

Familia Cosío


Published |Modified
Ángel Soto M.
ÁNGEL SOTO M.

Editor y redactor de Sports Illustrated México.