Rayados impone condiciones y avanza a la final de la Copa Pacífica Centenario

El último partido de pretemporada no siempre ofrece certezas, pero Rayados de Monterrey salió del duelo inaugural de la Copa Pacífica Centenario con algo más que una victoria. El 3-0 sobre Leones Negros de la UdeG fue una confirmación: el equipo de Domenec Torrent entiende lo que quiere jugar y empieza a hacerlo con naturalidad.
Desde el inicio, Monterrey asumió el control del balón y del ritmo. No hubo urgencia, pero sí orden. Con Sergio Canalescomo eje y una circulación limpia, Rayados fue empujando el partido hacia campo rival hasta encontrar el primer golpe. La asistencia de Canales y la definición de Roberto de la Rosa sintetizaron una idea repetida durante la pretemporada: paciencia, precisión y profundidad cuando el espacio aparece.
Antes del descanso llegó el segundo tanto, y con él una de las mejores noticias para el cuerpo técnico. Anthony Martialvolvió a aparecer en el área, activo, participativo y decisivo. El francés no solo marcó, sino que volvió a mostrarse involucrado en el juego colectivo, una señal alentadora para un futbolista que busca reencontrarse con su mejor versión de cara al Clausura 2026.
El segundo tiempo bajó el ritmo, como suele ocurrir en estos escenarios, pero Rayados mantuvo el control emocional del encuentro. La lesión de Carlos Fierro condicionó el desarrollo del juego, y Monterrey aprovechó ese momento para cerrar el partido con el tercer gol, nuevamente con Martial como punto de partida y Cristian Reyes como definidor.
Más allá del marcador, el cierre de pretemporada deja lecturas claras para Monterrey: un equipo equilibrado, con variantes ofensivas, profundidad de plantel y una base que parece consolidarse. La final de la Copa Pacífica será el último termómetro, pero el mensaje ya está enviado.
Rayados llega al inicio del torneo con algo que no siempre se consigue en la pretemporada: sensación de control.
