Santi Gimenez, en una olla de presión

Son tiempos oscuros para Santiago Giménez en su aventura en Milán. La ausencia de gol es el virus más agresivo para un delantero, sobre todo cuando se juega al otro lado del océano, en tierras lejanas y en un club en donde la grandeza hace tiempo es solo una leyenda, como es el AC Milan.
Son ya nueve partidos, todos sin goles, todos sin asistencias.
No obstante, dos semanas atrás la prensa italiana comprendía lo ocurrido gracias al técnico Massimiliano Allegri. El experimentado preparador defendía la lucha dentro del campo del acorazado mexicano. Vaya, el mentor rossonero veía aquello solo para entendidos: Giménez es un gladiador en la batalla de trincheras, en el cuerpo a cuerpo, en el futbol de codazos a las costillas y amenazas constantes entre zagueros y atacantes.
Pero algo ha ocurrido, y en unos días la situación experimentó un giro de tuerca hacia el lado menos favorable para el profesional mexicano.
“Santiago Giménez ha estado en el túnel durante un par de juegos y ahora cuanto más corre, más cava. La impresión, al verlo jugar, empeora noche tras noche y es natural preguntarse si, en lugar de otra píldora de confianza, no sería bueno para él sentarse por un momento. Mirando a los demás durante un juego y tal vez entrando en los últimos 15 minutos, cuando corres desesperadamente, lanzas balones al área y nadie piensa más”, escribió Luca Bianchin para el influyente diario italiano La Gazzetta dello Sport.
Allegri, por su parte, se mantiene en su papel —como debe ser—. Mientras la prensa se cuestiona las últimas dos actuaciones de Giménez, él lanza voces balsámicas para apagar el fuego del entorno y abrazar a su pupilo.
“Debe estar tranquilo y sereno, los goles llegarán. Estoy contento y debe trabajar con serenidad”, dijo el entrenador italiano.
Palabras que, a ojos de los periodistas italianos, reflejan que indudablemente hacen del mexicano “un futbolista afortunado”.
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— Santiago Gimenez (@Santgimenez_) October 21, 2025
¡Despierta, Santi!
Sin embargo, según Corriere della Sera, tras las palabras a la prensa del director técnico hay otro rostro dentro del club. En el diario se lee:
“Se captaron con claridad los gritos de Massimiliano Allegri: ‘¡Santiii, despierta!... ¿Estás dormido?’”.
La publicación se refiere a Giménez como “el delantero México y nubes”, que volvió a mostrarse apático, por no decir desorientado, y desde luego nada contundente frente al arco.
El diario, fundado en 1876, muestra un artículo titulado “Allegri ya no soporta al blando Giménez”. Ahí desvela a un entrenador a la espera de un refuerzo ofensivo para el mercado de enero, además de retomar una tesis que parecía olvidada: el mexicano nunca estuvo en la órbita del técnico.
“El número 9 titular del Milan, fichado por 35 millones, nunca estuvo realmente en los planes de Allegri, tanto que estuvo a punto de ser intercambiado por Dovbyk de la Roma”, se afirma.
De hecho, según ambos poderosos medios italianos, la reactivación de ese trueque entre Giménez y Dovbyk es altamente probable para el mercado invernal.
La Gazzetta dello Sport, con sus emblemáticas páginas rosa, analizó el rendimiento de Giménez comparándolo con otros delanteros de las cinco grandes ligas europeas con cuota goleadora en cero. El resultado fue desolador:
“En las cinco principales ligas europeas, considerando los cinco primeros equipos en sus respectivos rankings, Giménez es el que peor lo hace. En realidad, hay otros delanteros centro a cero, pero todos han jugado menos que el mexicano: Ferguson (Roma, 298'), Satriano (Lyon, 274'), Maza (Bayer, 263') y Dallinga (Bolonia, 211')”.
El periodista Marco Passoto va más allá y revela el tipo de olla de presión en la cual vive el mexicano:
“Santi ya ha tenido 627 minutos disponibles. Más de 10 horas en el campo que abarcan un poco de todo: goles fallados, anulados, tiros a portería. La alerta suena fuerte porque estamos a finales de octubre y, hablando de comparaciones, ningún delantero centro rossoneri en los últimos tiempos ha llegado a este punto del año sin haberlo lanzado”.
En el futbol, los goles son dinero, y la ausencia de ellos, por ley de perogrullo, causa pérdidas de dinero. Lo de Giménez no es excepción. Según el portal especializado, la sequía goleadora del delantero del Milan ya golpeó su valor de mercado: cuando fue fichado en febrero de 2025, su carta alcanzaba los 57.6 millones de dólares; hoy ronda apenas 29 millones de dólares.
El gol es el éxito de todo delantero, y Santi, en duda para jugar mañana frente a la Roma (13:45 horas, tiempo de la CDMX), precisa ya de él.
