Santi y Raúl, las únicas certezas: la advertencia del “Matador” Hernández sobre la delantera del Tri

Para el histórico delantero Luis “Matador” Hernández, si México quiere competir en el Mundial de 2026, primero tiene que resolver un problema: el gol. Para él, en la baraja del Tri solo existen dos certezas: Santiago Giménez, del AC Milan, y Raúl Jiménez, del Fulham. Fuera de ellos, no ve mayor claridad.
Pero incluso entre esos dos nombres hay diferencias en el momento que atraviesan. Mientras Raúl se mantiene activo, Santi apenas se recupera de una lesión en el tobillo derecho que requirió cirugía y lo alejó de las canchas durante casi cinco meses.
“Ojalá Santi regrese bien, con confianza y que tenga la oportunidad de ir al Mundial. Luego veo al otro Jiménez, Raúl, y nada más. Los que vienen, los nuevos, si entran, ojalá cambien el panorama”, explicó a Sports Illustrated México.
El análisis del “Matador”, quien ostenta el récord de más goles para un mexicano en un Mundial (cuatro, en 1998), cobra sentido en el contexto actual: el ataque ha sido el principal problema del Tri en la tercera etapa de Javier Aguirre.
México apenas ha marcado 36 goles en 25 partidos. De ellos, Raúl Jiménez ha aportado el 30.56% (11 dianas), mientras que Giménez es el segundo mejor anotador con dos. Más allá de los números, la ausencia de Santi también ha pesado en lo táctico, pues ha sido el delantero que mejor se ha entendido con Jiménez en un esquema de dos puntas.
Detrás de ellos, las opciones no han terminado de responder. Germán Berterame suma dos goles, Armando González tiene uno, mientras que Julián Quiñones aún no ha marcado en esta tercera etapa de Aguirre.
Pero para Hernández, el problema no termina en la delantera. En su diagnóstico, México sí tiene materia prima: futbolistas consolidados en Europa como los propios Santiago y Raúl, además de Edson Álvarez (Fenerbahçe), Johan Vásquez (Genoa), César Montes (Lokomotiv) y Orbelín Pineda (AEK Atenas). Sin embargo, advierte que ese crecimiento individual todavía no se refleja en la selección: el reto no es competir en Europa, sino convertir ese nivel en un funcionamiento colectivo.
“La fortaleza que veo en el equipo es que varios chicos juegan en Europa y ojalá lo puedan aplicar en conjunto. No sirve de nada que juegues en lo individual en el máximo nivel si no lo pones al servicio de tus compañeros”, añadió el máximo goleador del Tri en Copas del Mundo, marca que comparte con Javier “Chicharito” Hernández.
Sin embargo, cuando fue cuestionado sobre las debilidades del equipo rumbo al Mundial, prefirió no profundizar.
“No estoy dentro de la selección y no te puedo dar un análisis. Tendrías que entrevistar a los que están ahí en el día a día, que son los que realmente saben qué está pasando”.
Tampoco se animó a dar sugerencias: “Consejos no. Simplemente deseo que le vaya bien a nuestra selección, a toda la selección. No es uno, no son dos jugadores, no es el entrenador: es el grupo. Solo deseo que les vaya bien”.
Si hay un ejemplo de lo que Hernández intenta explicar, es su primer Mundial. Francia 1998: cuatro goles en cuatro partidos, una marca que ningún otro delantero mexicano ha superado en casi tres décadas.
“Para lograr esos cuatro goles se conjuntó primero la calidad de jugadores y la calidad de nombres. Lo recuerdo como un momento maravilloso para México y para mí”, señaló quien también participó en la Copa del Mundo de 2002.
Aquel equipo, dirigido por Manuel Lapuente, no contaba con una base europea, pero sí con una identidad clara, con nombres como Ramón Ramírez, Jorge Campos y Cuauhtémoc Blanco. Un equipo que, aunque llegó al mismo resultado de siempre, octavos de final, es recordado por su calidad y competitividad, a pesar de no tener elemento en ligas élite.
“Yo siempre lo digo: no hubiera habido un ‘Matador’ sin Manuel Lapuente. Me dejó muchas enseñanzas, muchísimas, y una muy clara: aprender a acatar decisiones, aunque uno no siempre esté de acuerdo”.
Hoy, el escenario es distinto. México tiene más jugadores en Europa y mayor roce internacional. Pero la incógnita sigue siendo la misma que Hernández deja desde el inicio: quién va a hacer los goles.
