Scarlett Camberos: de su partida al posible regreso triunfal

La historia de Scarlett Camberos con el América es una segunda oportunidad.
Su sueño con el equipo azulcrema comenzó por la pasión de su padre americanista. Con Las Águilas a un paso de disputar su tercera Final consecutiva, la nacida en Los Ángeles vive un regreso triunfal en el Clausura 2026.
Camberos debutó el 10 de enero de 2022 en la Liga MX femenil contra Atlas. Desde sus primeros partidos marcó diferencia por las bandas y emergió como una de las grandes figuras del torneo mexicano en el Clausura 2022 con 11 goles.
Fue la jugadora con mayor ofensiva en los botines gracias a su velocidad, desequilibrio y desborde vertiginoso. Estilo que llevó a la afición a crear el denominado “Camberismo” para referirse a su capacidad para encarar ––especialmente por la banda izquierda––.
Sin embargo, su etapa con América se vio afectada por el acoso físico y digital por parte de un aficionado. En 2023, hizo pública su denuncia y la falta de garantías de seguridad derivó en su salida del Club y de la Liga MX Femenil.
La delantera formó parte del equipo que levantó el título en el Clausura 2023 ante Pachuca.
Firmó un contrato con el Angel City, pero pese a la distancia su vínculo con América nunca se rompió. Y tras su paso por el equipo angelino regresó al club en 2024 para reencontrarse con su afición y el futbol.
En esta segunda etapa, Scarlett ha recuperado su mejor versión. Su desequilibrio por izquierda tienen su sello personal. En el presente torneo suma 5 goles y ha sido clave para que América esté prácticamente en otra Final, luego de la contundente goleada 7-1 sobre Toluca en la Semifinal de Ida.
Su regreso tiene un simbolismo especial. No solo vuelve al lugar donde fue figura sino también donde vivió momentos de dificultad. Hoy está cerca de disputar una nueva Final y con la posibilidad de conquistar su segundo título con el club ––la tercera estrella para Las Águilas––.
Es Scarlett quien escribe una segunda etapa con el americanismo y su legado en Coapa.
