Tras el amargo empate ante Cabo Verde, España disipa las dudas con una goleada ante Arabia Saudita

El empate ante Cabo Verde pareció actuar como un catalizador. La selección española disipó este domingo las dudas al imponerse con marcador de 4-0 ante Arabia Saudita en el Mercedes Benz Stadium.
Lejos del letargo mostrado en su debut mundialista, el combinado de Luis de la Fuente exhibió un pragmatismo táctico para desarmar el bloque saudí; el tropiezo inicial obró a modo de aldabonazo en la consciencia colectiva.
Lamine Yamal acaparó los reflectores al inaugurar el marcador con una madurez destacable. A los diez minutos, el atacante definió para anotar su primer tanto en una Copa del Mundo, un hito que lo consagra como uno de los jugadores más jóvenes en anotar gol en la historia de los Mundiales.
El desarrollo del partido devino en un monólogo ibérico, propulsado por la eficacia de Mikel Oyarzabal. Si en el debut frente a Cabo Verde acaparó las miradas tras pasar media hora sin tocar el balón, esta vez el atacante firmó su revancha.
En apenas tres minutos, anotó un doblete que liquidó las ilusiones asiáticas. Las veloces llegadas de Marc Cucurella por la banda y el temple de Rodri en el centro del campo asfixiaron a una defensa rival incapaz de reaccionar.
La segunda mitad transcurrió bajo la premisa del control de la posesión, con España dedicada a administrar la ventaja ante un adversario superado. Un infortunio del zaguero Hassan Altambakti, al desviar el balón hacia su propia portería, rubricó la goleada definitiva de 4-0.
El representativo europeo ahora asume momentáneamente la cima del Grupo H al sumar cuatro unidades. A la espera del desenlace del choque entre Uruguay y Cabo Verde, el panorama se esclarece para La Roja. La victoria en Atlanta reaviva las aspiraciones de un equipo que recobra su identidad y emerge de nuevo como candidato en la justa.
Después de disputar sus dos primeros duelos en Atlanta, España viajará ahora a Guadalajara para enfrentarse a Uruguay el 26 de junio en la tercera fecha.
