Ocho mexicanos han jugado en Bélgica y ninguno dio el siguiente salto

"No puedo hacer un balance porque, en realidad, solo jugué seis meses en Europa", dijo César Huerta este miércoles al aterrizar en la Ciudad de México para regresar a Pumas.
Habían pasado 19 meses desde que salió del club universitario rumbo al Anderlecht. El extremo contó que esperó hasta cinco días antes del cierre del mercado por otra oportunidad en Europa, después de que el equipo belga le comunicara que no entraba en sus planes y lo separara del grupo.
Buena parte de esa estancia la pasó fuera de la cancha. El Anderlecht informó que fue operado de la pelvis en noviembre de 2025 y necesitó una segunda intervención en marzo, porque las molestias continuaron durante la rehabilitación.
La lesión explica su caso. El desenlace, sin embargo, se parece al de quienes estuvieron antes: ocho mexicanos han jugado en la Primera División de Bélgica, pero ninguno dio el salto de ahí hacia Inglaterra, España, Alemania, Italia o Francia.
El patrón no significa que Bélgica haya sido una mala experiencia para todos. Algunos consiguieron continuidad, títulos y varios años en la liga, aunque ninguno dio después el salto a una de las cinco grandes europeas.
¿A quiénes sí les funcionó el futbol belga?
El arquero Guillermo Ochoa disputó 86 partidos con el Standard de Lieja, con el que en dos temporadas conquistó la Copa y después regresó al América. El lateral Gerardo Arteaga permaneció tres años y medio con el Genk, acumuló 132 encuentros, también ganó la Copa y volvió a México para incorporarse al Monterrey en enero de 2024.
La estancia más larga fue la del mediocampista Omar Govea. Llegó al Mouscron en 2017, pasó por el Royal Amberes y el Zulte Waregem y sumó 108 partidos de Primera División en cinco temporadas. Después continuó con el Voluntari de Rumania, pero en 2023 también volvió a México para jugar con el Monterrey; desde 2024 pertenece a las Chivas.
Los tres encontraron continuidad en aquel país.
¿Qué ocurrió con los pasos más cortos?
Carlos Hermosillo abrió el camino en 1989. Su experiencia duró una temporada: seis partidos y dos goles con el Standard, antes de volver a México para jugar con el Monterrey.
Más de tres décadas después aparecieron dos recorridos todavía más breves. Jorge Hernández sumó 10 partidos y 119 minutos con el Mechelen en 2022-23; en abril de 2023 pasó al San Antonio FC de la segunda categoría estadounidense, en el que se mantiene.
En el mismo curso, Teun Wilke apenas disputó tres partidos y 10 minutos con el Cercle Brugge. Tras terminar el préstamo regresó al SPAL y meses después llegó al Tapatío, con el que comenzó otra etapa en el futbol mexicano.
¿Quién todavía puede romper el patrón?
Heriberto Jurado mantiene abierta la octava historia. Llegó al Cercle Brugge procedente del Necaxa en febrero de 2025 y continúa en el club a los 21 años, con contrato hasta junio de 2028 y opción por una temporada adicional, según Transfermarkt. Es el único cuyo destino después de la Jupiler Pro League todavía no puede conocerse. Acumula 12 encuentros con el Brujas, con una anotación.
Huerta salió de Pumas en enero de 2025 con la mira de hacer una carrera en Europa. Su lesión le impide medir esa estancia igual que las de Ochoa, Arteaga o Govea, pero no cambia dónde terminó.
De los siete mexicanos cuya experiencia belga ya concluyó, sólo Jorge Hernández no volvió al futbol mexicano: sigue en el San Antonio FC. Los otros seis regresaron, y Huerta lo hizo al mismo club del que había salido 19 meses antes.
