Javier Aguirre, un promotor de las Chivas en la selección mexicana

La historia de amor de Javier Aguirre y las Chivas se remonta al proceso del Mundial de 2010. En aquel momento, el “Vasco” tomó a una selección mexicana que estaba cerca de quedarse fuera del torneo de Sudáfrica y para sacar adelante el proyecto confió en una base de jugadores del Guadalajara.
Por entonces, los Rojiblancos pasaban un buen momento, sobresalían en la Copa Libertadores, en la que fueron subcampeones, y en la Liga MX se preparaban para hacer un semestre que los dejó en el segundo lugar de la clasificación.
Ante la urgencia de rescatar al Tri del mal momento y hacer una buena Copa del Mundo, usó de forma recurrente en su proceso a cinco elementos del Rebaño: Luis Ernesto Míchel, Jonny Magallón, Alberto Medina, Adolfo Bautista y Javier “Chicharito” Hernández.
Eran las estrellas de aquel Guadalajara que compitió en el torneo local y a nivel internacional. Aguirre confió en ellos para ser su base porque valoró que en la cancha jugaban con química y se entendían.
“Chicharito” era el talento emergente de México, su buen nivel en el Bicentenario 2010, en el que fue campeón de goleo, no solo lo catapultó al Tri, sino a fichar por el Manchester United; el “Bofo” Bautista era la figura indiscutible del club, Magallón, el líder de la zaga; el “Venado” Medina, un dolor de cabeza por la banda derecha, mientras que Míchel, figuraba como uno de los mejores porteros de entonces en el país.
Apostó por ellos para el Mundial de 2010, cinco jugadores de las Chivas encabezaron la lista final de 23 elementos, solo los Pumas se acercaron con tres convocados: Israel Castro, Pablo Barrera y Efraín Juárez.
Aunque al final, en la Copa del Mundo, los únicos que tuvieron protagonismo fueron Hernández, con goles ante Francia y Argentina, y el “Bofo”, quien ante la falta de forma de Cuauhtémoc Blanco, fue requerido de inicio en los octavos de final en los que la Albiceleste echó a México del certamen.
Este pasaje es el recuerdo más reciente de cuando jugadores de las Chivas fueron la base de la selección mexicana, algo que pasó de nuevo casi 26 años después, también con Aguirre en el banquillo tricolor de cara a una Copa del Mundo. No sucedió ni cuando las Chivas vivieron su última época exitosa, cuando Matías Almeyda los ayudó a ganar cinco trofeos entre 2015 y 2018.
Ocurrió para los partidos amistosos ante Panamá y Bolivia de esta semana que, al no ser fecha FIFA, obligó al “Vasco” a llamar solo a elementos de la Liga MX, en la que las Chivas, dirigidas por Gabriel Milito, viven un momento dulce al firmar una marca perfecta y ser líderes del Clausura 2026 luego de tres jornadas.
Al mando de Milito, aunque no han ganado títulos, sí desarrollan un juego agradable para la tribuna, que les ha valido elogios de técnicos y jugadores de otros clubes de la Liga MX.
Fue así que Aguirre, de los 27 elementos que llamó para medirse a Panamá y Bolivia, ocho (Raúl Rangel, Richard Ledezma, Bryan González, Luis Romo, Roberto Alvarado, Brian Gutiérrez, Ángel Sepúlveda y Armando González) son de las Chivas.
De ellos, “Tala” Rangel y Roberto Alvarado son los que más regulares son en las convocatorias de Aguirre; el primero apunta a ser uno de los tres porteros en la lista final y Alvarado suele encabezar la banda derecha del antiguo entrenador del Atético de Madrid.
Mientras que Romo ha sido irregular, aunque es del gusto de Aguirre; Armando González repitió en una lista luego de debutar en la de noviembre, y Sepúlveda vuelve a ser tomado en cuenta desde julio del año pasado.
González, Ledezma y Gutiérrez son los que reciben su primera oportunidad en el proceso; Richard y Brian son los casos más interesantes porque acaban de recibir permiso de la FIFA para representar a México, ya que antes lo hicieron con selecciones de Estados Unidos, su país de origen.
Ledezma le solucionaría a Aguirre el problema de no contar con un lateral derecho solido, luego de la lesión de Rodrigo Huescas y la baja de juego de Jorge Sánchez; la oportunidad de hacerse con la posición está abierta para uno de los mejores jugadores de las Chivas de Milito.
“A Richard lo conozco desde el New York City, luego lo vi en PSV (su anterior club), con ciertos problemas defensivos; le vino bien fichar por Chivas. Hablé con él, sobre la posibilidad de venir. Tiene que corregir ciertas cosas, pero estoy contento con lo poco que lo he visto”, afirmó el “Vasco”.
En tanto Brian, reciente fichaje de las Chivas, es una de las mejores noticias del Clausura para su equipo. Con solo 22 años, se ha adaptado de forma rápida a la Liga MX, tras formarse en el Chicago Fire de la MLS.
Lleva una asistencia en tres partidos del Clausura, pero lo más importante es que se ha convertido en un baluarte de la ofensiva de Milito.
“A Gutiérrez lo conozco de Chicago. Llega bien, hizo 10 goles la temporada pasada. La federación se encargó de hacer el trámite con ante la FIFA y lo tenemos bien considerado”, señaló Aguirre.
Estos ocho cargan con la responsabilidad de hacer que las Chivas vuelvan a ser la base del Tri, como en 2010, y ya no sean solo recuerdos del pasado, de cuando el único equipo que solo juega con mexicanos en la Liga MX era la principal alternativa de los seleccionadores.
Las pruebas de visitar Panamá y Bolivia son ideales, se toparán con entornos en contra, en el caso de los panameños, tendrán a más de 20 mil aficionados en contra que poblarán el estadio Rommel Fernández para apoyar a una selección que se prepara para el Mundial.
En Sudamérica, en el Ramón "Tahuichi" Aguilera, habrá una cantidad similar de hinchas que alentarán a su país, que toma este partido como un ensayo final para el repechaje de marzo, en el que se jugarán ante Surinam e Irak, en Monterrey, su última oportunidad de asistir a la Copa del Mundo de México, Canadá y Estados Unidos.
El escenario está listo para que el Guadalajara vuelva a cargar con la selección mexicana como en otros tiempos.
