La afición culé podrá estar celosa con el City por los logros de Pep

“Vamos a ganar todos los trofeos, ¿y dónde los vamos a poner?”.
Esa fue la pregunta que el pequeño Braydon Dent, entonces de 7 años de edad, le hizo a Pep Guardiola cuando lo conoció de manera sorpresiva en un trayecto de taxi durante los primeros días del catalán en Manchester, en 2016.
De eso ya diez años y ahora con el adiós del director técnico, el club inglés juntó de nuevo a Pep con Dent, ahora un joven de 17. Igualmente emotivo, el encuentro culminó con Guardiola llevando a Braydon a la enorme sala donde, efectivamente, cabían todos los trofeos del City.
De muchas lágrimas ha sido el adiós de Guardiola del club al que llevó a ganar su primera Champions y seis títulos de Premier League. Además del video de hace unos días en el que Pep dijo que el Manchester City era “su lugar”, y que esta ha sido quizás la experiencia de su vida, el club le nombró embajador, más allá de que renombró una de las tribunas del Etihad Stadium con su nombre.
Todo eso contrasta con su adiós del Barcelona, donde se formó como jugador en el que también conquistó todo como entrenador. Sin embargo, las frases de su salida resumen el enorme contraste con su adiós del City.
Mientras que de este último club se va diciendo que no tiene una razón específica, después de una década ahí, cuando explicó su renuncia al Barcelona aseguró que cuatro años eran mucho tiempo de desgaste.
“Es una eternidad y desgastan mucho. Me he vaciado y necesito llenarme”, aseguró para luego tomarse un año sabático en Nueva York.
Si bien su fin en el Barcelona se dio tras perder la Liga y también ser eliminado de la Champions, igual que con el City, las formas fueron radicalmente diferentes.
Aunque en el City ganó una Champions y dos en el Barcelona, con los británicos conquistó seis Ligas, por tres con el cuadro blaugrana. Con el City consiguió 20 títuos, por 14 en el Barça.
Más allá de la cantidad, aquel Barcelona quedó marcado por el estilo: posesión extrema, presión alta y una generación irrepetible encabezada por Lionel Messi, Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Sergio Busquets. El Barcelona de Guardiola conquistó el histórico sextete en 2009 y para muchos se convirtió en el mejor equipo de la era moderna.
En Manchester City, en cambio, el impacto fue más largo y estructural. Guardiola llegó en 2016 y convirtió a un club acostumbrado a competir por títulos en una máquina de dominio constante, al grado de conseguir cuatro títulos de forma consecutiva, un hecho inédito en la Premier.
La diferencia también está en el contexto. En Barcelona heredó una base histórica y una generación formada en La Masía, mientras que en el City ayudó a construir una cultura ganadora desde cero.
Por eso, aunque en el Barça ganó más Champions y dejó quizá el equipo más admirado de su carrera, en Inglaterra su legado se mide por la continuidad y la transformación institucional.
Además está lo que logró con el Bayern Munich: tres Bundesligas, dos Copas de Alemania, la Supercopa de la UEFA y un Mundial de Clubes, enormes éxitos, pero nada comparado con el Barcelona, y quizás menos con lo que hizo con el City.
