La guerra complica el calendario deportivo saudí y pone a prueba pelea del Canelo

La pelea de Saúl "Canelo" Álvarez contra Christian Mbilli se mantiene para el 31 de octubre en Riad, aunque a su alrededor el calendario saudita empieza a desmoronarse.
En una semana se aplazaron torneos de tenis, golf y esports, se suspendieron vuelos, se pospuso una cumbre entre la Unión Europea y los países del Golfo, y bancos internacionales mandaron a parte de su personal a trabajar desde casa.
Todo ocurre justo cuando algunos de los proyectos deportivos más caros del reino ya tenían problemas de dinero.
"Lo que se dice es que sigue la pelea adelante", dijo Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), en el Martes de Café del 13 de octubre, aunque reconoció que le preocupa la seguridad de quienes viajarán.
El detonante fueron los ataques con misiles y drones contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad, que dejaron al menos 12 muertos y más de 300 heridos. Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, se atribuyeron la ofensiva; antes golpearon instalaciones energéticas sauditas.
Arabia Saudita y los hutíes se enfrentan desde 2015, cuando el reino entró en la guerra de Yemen para apoyar al gobierno reconocido internacionalmente contra los rebeldes, que controlan parte del país. Una tregua de 2022 bajó la intensidad, pero la confrontación regional entre Irán, Estados Unidos e Israel reavivó las hostilidades y la violencia volvió a territorio saudita.
El deporte, la primera baja
El Six Kings Slam, la exhibición que iba a reunir a Carlos Alcaraz, Novak Djokovic y otras figuras del tenis del 21 al 24 de octubre en Riad, fue el primero en caer. Riyadh Season lo movió a finales de diciembre por "razones logísticas", sin vincular la decisión con los ataques.
El torneo es parte del mismo programa de entretenimiento que encabeza Turki Alalshikh, el funcionario saudita que organiza la pelea de Canelo.
La FIFA y la Federación Saudita de Esports también aplazaron las FIFAe Finals, previstas del 16 al 25 de octubre en Yeda, después de que Japón y Brasil retiraran a sus representantes por seguridad.
El jueves 15 le tocó al golf. Dos días antes, el Asian Tour aseguraba que vigilaba de cerca la situación y que "la seguridad de nuestros jugadores, personal y equipos de servicio es siempre nuestra prioridad número uno". Finalmente, junto con Golf Saudi, aplazó sin nueva fecha el PIF Saudi International, previsto del 18 al 21 de noviembre en Riad.
En el futbol, la Saudi Pro League reprogramó tres partidos de la Jornada 9, incluido el Al Ahli-Al Nassr de Cristiano Ronaldo. Otro partido del Al Nassr, de la Liga de Campeones de Asia, empezó una hora tarde por una alerta de seguridad en Riad.
La WWE mantiene Crown Jewel el 7 de noviembre en Riad, una de las funciones que realiza en Arabia Saudita por un contrato con el gobierno del reino, aunque reportes indican que si el conflicto sigue se estudiaría mover la sede a una ciudad de Estados Unidos.
Fuera del deporte, la cumbre de la Unión Europea y el Consejo de Cooperación del Golfo estaba prevista para el 24 de octubre en Riad y se aplazó por las amenazas contra las delegaciones. Entre los bancos que enviaron personal a casa están JPMorgan, Citi y Deutsche Bank.
Un proyecto que ya tenía grietas
La crisis llega cuando Arabia Saudita revisa sus inversiones deportivas. En la última década, como parte de Visión 2030, el plan del príncipe heredero Mohamed bin Salmán para depender menos del petróleo, el reino gastó miles de millones de dólares en el Newcastle, fichajes de alto perfil en la Saudi Pro League como el de Cristiano Ronaldo, el golf, el tenis y las grandes funciones de boxeo, y ganó el derecho a organizar el Mundial de 2034.
LIV Golf, el circuito creado en 2022 con más de 5,000 millones de dólares del Fondo de Inversión Pública (PIF), se declaró en bancarrota el 8 de septiembre, después de que el fondo decidió dejar de financiarlo y, según Reuters, el reino suspendió indefinidamente el estadio de NEOM, una de las 15 sedes del Mundial de 2034: un recinto de 2,500 millones de dólares que iba a construirse a 350 metros de altura dentro de The Line, la ciudad futurista que se presentó como emblema de Visión 2030.
Canelo no se mueve
Mientras otros organizadores aplazaban, Alalshikh dio la versión contraria. "Canelo me contactó y me dijo que de todas formas peleará en Riad este octubre, pase lo que pase", escribió en redes sociales.
Canelo intentará recuperar el título supermediano del CMB que perdió ante Terence Crawford en septiembre de 2025, en uno de los eventos principales de Riyadh Season.
Sulaimán también mantiene su plan de viajar con los boxeadores, jueces, réferis y representantes del organismo.
"Lo más seguro es que yo estaré viajando para Riad a fines de mes. Dios quiera que todo se arregle, que todo siga, que se logre controlar todo este tema", dijo.
Faltan 16 días para que Canelo suba al ring en una ciudad cuyo aeropuerto fue atacado hace cinco.

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.
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