Cruz Azul llena más el Azteca con boletos más baratos que América

El regreso del futbol de Liga MX al Estadio Azteca/Banorte dejó una diferencia entre América y Cruz Azul: el precio de los boletos.
Mientras el América convirtió la reapertura del inmueble en un producto premium con entradas que en promedio superaron los 900 pesos en fase regular, los celestes apostaron por costos considerablemente más bajos.
Estos precios le permitieron a "La Máquina" superar en asistencia a las Águilas, dueñas del recinto que este año se convertirá en tres veces mundialista.
Para el duelo ante Atlas, en el partido de vuelta de los cuartos de final del Clausura 2026, Cruz Azul manejó boletos desde 200 pesos. El promedio rondó los 440 pesos, menos de la mitad de lo que costaron las entradas americanistas frente a Toluca y Atlas.
La diferencia se reflejó en el ambiente. Cruz Azul reunió a más de 62 mil aficionados frente al Atlas con boletos que costaban menos de la mitad que los del América en fase regular.
Las Águilas, por su parte, registraron entradas de 46 mil 884 personas frente a Cruz Azul, 42 mil 041 ante Toluca y 37 mil 516 contra Atlas, para un promedio de 42 mil 147 aficionados en sus tres partidos de temporada regular en el Azteca/Banorte.
Todavía habrá un último partido antes del Mundial, del cual no se han revelado los costos. Por apenas unos minutos de margen antes de la entrega oficial a FIFA, Cruz Azul podrá disputar el duelo de ida de las semifinales del Clausura 2026 frente a Chivas este miércoles por la noche en el Estadio Banorte.
La negociación involucró a la administración del inmueble, la directiva celeste, Chivas y la Liga MX para permitir que el partido se juegue antes de que Grupo Ollamani entregue oficialmente el estadio al máximo organismo del futbol antes del último minutos del miércoles.
Así, Cruz Azul vs Chivas se convertirá en el último partido del Azteca/Banorte antes de la inauguración del Mundial 2026 entre México y Sudáfrica el próximo 11 de junio.
El estadio que recibirá esa inauguración todavía ajusta detalles. Durante el Cruz Azul vs Atlas, el WiFi volvió a presentar comportamientos distintos dependiendo de la zona.
En algunas partes la red simplemente no conectaba, incluso junto a difusores de señal. En otras, aficionados lograban compartir fotos, videos e incluso realizar videollamadas en un estadio prácticamente lleno.
La sensación ya no fue la de un colapso total como en las primeras reaperturas, pero sí la de una conectividad irregular dentro del inmueble.
En el palco de prensa ocurrió algo similar. La red funcionó únicamente en algunos dispositivos y siguió con problemas en equipos iOS como iPhone. Tampoco había suficientes espacios con energía eléctrica para conectar computadoras o cargar dispositivos.
Abajo, en las zonas de comida y pasillos, el escenario fue distinto. El sistema cashless operó sin mayores problemas y las terminales procesaron pagos con normalidad durante la jornada.
Los precios celestes se mantuvieron accesibles en casi todas las zonas: Alto Norte en 200 pesos, Alto Sur y Alto Lateral en 250, mientras las áreas de cabecera y preferente rondaron entre 350 y 450 pesos. Incluso las zonas más caras, como Platea, alcanzaron 900 pesos, todavía por debajo de varias localidades americanistas en fase regular.
En contraste, América manejó boletos que en algunos sectores superaron los mil pesos desde temporada regular y que en Liguilla escalaron por encima de los 3 mil.
La estrategia terminó por construir dos experiencias distintas alrededor del mismo estadio. El América apostó por convertir la reapertura en un evento premium. Cruz Azul priorizó volumen y en un estadio que todavía busca estabilizar su operación rumbo al Mundial, el precio empieza a marcar diferencias también en las tribunas.
