La disciplina europea de Navas, la base del nuevo Pumas que enfrenta al América

La renovación de contrato de Keylor Navas con los Pumas confirmó algo que dentro de Ciudad Universitaria ya era evidente: el arquero de 39 años no llegó solo para atajar, llegó para cambiar la cultura del vestidor.
La disciplina europea que trajo el ex guardameta del Real Madrid se convirtió en uno de los pilares del proyecto de Efraín Juárez, que ahora pone a prueba su crecimiento en el Clásico capitalino ante el América, en el partido principal de la duodécima jornada del Clausura 2026.
Junto al galés Aaron Ramsey, quien formó parte del proceso antes de salir del club, el costarricense ayudó a introducir estándares de trabajo de la élite europea. Rutinas más exigentes, disciplina física y una mentalidad competitiva que se ha filtrado en el vestidor.
Antes del clásico ante el América, esa influencia explica buena parte del repunte auriazul en el Clausura 2026, torneo en el que Pumas se mantiene en zona alta de la tabla, en el quinto lugar. Incluso llega al duelo con impulso anímico después de dar un golpe de autoridad ante el Cruz Azul, resultado que reforzó la sensación de que el proyecto empieza a consolidarse.
La transformación comenzó con algo tan concreto como el cuerpo de los jugadores, quienes bajaron 150 kilos de peso, según confesó Juárez en entrevista con Sports Illustrated México al referirse al cambio físico del plantel, pero el cambio no se quedó en lo físico. También transformó la dinámica interna del equipo, gracias a Navas.
“A que la cultura deportiva dentro del vestidor hace que el tiempo sea más corto. Un ejemplo, los primeros en llegar eran Aaron Ramsey y Keylor Navas. Los últimos en irse, Aaron Ramsey y Keylor Navas. Si yo no ponía el ejemplo y yo le decía al niño de 18 años, tienes que ir a las 7 e irte a las 5, ¿cómo? Ahora, si ves dos figuras que lo hacen natural, lo tienes que hacer. Y entonces con el ejemplo y con el modelo a seguir”, explicó el entrenador en la entrevista a Sports Illustrated.
Juárez también suele recordar una frase que escuchó de Ramsey cuando hablaban del nivel de exigencia en Europa.
“¿Qué nos llevó Aaron Ramsey y Keylor Navas? A eso, a una cultura de alto rendimiento espectacular. Una parte lo que nos aportan dentro de la cancha, que Aaron realmente nos costó, a él le costó físicamente, pero tiene cosas positivas lo que dejó”..
Un cambio que empezó desde adentro
El proceso de los Pumas de Juárez comenzó con una modificación de hábitos. La exigencia física, la disciplina diaria y la competencia interna fueron los primeros pasos de un equipo que buscaba redefinir su identidad.
La reducción de grasa corporal en el plantel se convirtió en el indicador más visible de ese cambio, pero detrás de esa estadística hay algo más profundo: un vestidor que empezó a elevar sus propios estándares.
La presencia de jugadores con pasado en la élite europea aceleró ese proceso. Navas y Ramsey aportaron experiencia de alto nivel y una mentalidad competitiva que permeó en el grupo. El resultado es un equipo más intenso, con mayor orden táctico y con una convicción que no siempre había estado presente en temporadas recientes.
El clásico como prueba real
Ese proceso tendrá ahora una de sus pruebas más visibles cuando Pumas se mida al América. El conjunto azulcrema llega con una paradoja ofensiva: es uno de los equipos que más remata a portería en el torneo, pero su efectividad frente al arco rival ha sido irregular. Genera volumen de ataque, aunque no siempre logra convertir esas oportunidades en goles.
Ese contexto vuelve a colocar a Navas en el centro del partido. Si América logra imponer su ritmo ofensivo, el clásico puede terminar dependiendo de la capacidad del arquero universitario para sostener al equipo en momentos de presión.
No sería una novedad. A lo largo del torneo, su rendimiento lo ha colocado entre los porteros más determinantes de la liga. Pero el duelo también servirá para medir la madurez del nuevo Pumas.
El equipo de Juárez ha construido su repunte desde la intensidad, la organización y la disciplina competitiva. América, por historia y plantel, sigue siendo uno de los parámetros del futbol mexicano.
El símbolo del proyecto
Por eso la renovación de Navas tiene un significado que va más allá del contrato. El arquero representa el cambio cultural que buscaba Juárez: un vestidor más profesional, más exigente y con estándares cercanos a los que se viven en los grandes clubes europeos.
“Para uno, el objetivo es ser campeón. Cuando uno está en un grande, solo puede pensar en ganar. Me ha tocado estar en grandes proyectos y sé lo que cuesta. Estamos por buen camino, tenemos la ilusión”, confesó Navas en la rueda de prensa de su renovación de contrato.
En un clásico que suele decidirse por detalles, esa influencia puede marcar la diferencia, porque el nuevo Pumas no solo intenta competir mejor. Intenta hacerlo con una mentalidad distinta.
Y en ese cambio, la disciplina que trajeron Keylor Navas y Aaron Ramsey se convirtió en el punto de partida de un equipo que, de vencer al América, confirmaría que es un candidato al título del Clausura.
