Erik Lamela y Matías Almeyda, una amistad de 15 años que continúa en los banquillos

Erik Lamela dejó las canchas para iniciar su camino como entrenador junto a Matías Almeyda, una amistad de 15 años que ahora continúa en Monterrey.
Erik Lamela y Matías Almeyda volvieron a unir sus caminos, ahora en los banquillos.
Erik Lamela y Matías Almeyda volvieron a unir sus caminos, ahora en los banquillos. / Mexsport Sports Agency

La carrera de Erik Lamela como futbolista estuvo llena de altibajos, sin poder lograr continuidad en los equipos donde figuró. Sumado a las lesiones, esto fue lo que lo llevó a retirarse apenas a los 32 años, no sin antes hacer buenas amistades dentro del terreno de juego.

Una de ellas fue Matías Almeyda, con quien Lamela compartió tiempo como compañero de vestidor y bajo el mando de Matías como entrenador, quien ahora lo lleva de la mano a prepararse para su próxima etapa dentro del futbol: la de director técnico.

Lamela y Almeyda se conocieron en River Plate en 2009, cuando Erik apenas debutaba en Primera División con 17 años y Matías comenzaba a preparar su retiro con 36. Después de esa etapa, los argentinos no volverían a coincidir en un equipo hasta 2024, cuando formaron parte del AEK de Atenas en la liga de Grecia.

Curiosamente, la última etapa de Almeyda como director técnico en Europa fue con el Sevilla, equipo en el que Lamela jugó antes de caer en las filas del AEK. Después del sorpresivo retiro de Lamela, Matías decidió darle una oportunidad dentro de su cuerpo técnico, en una unión que apenas duró un año con los andaluces, antes de que ambos partieran de la institución.

La relación entre ambos hizo que "el Pelado" lo trajera consigo a su segunda etapa como director técnico en el futbol mexicano, ahora con Monterrey, ayudándolo en su preparación para convertirse en entrenador.

UNA AMISTAD DE AÑOS

Ambas partes han hablado sobre el respeto y admiración que tienen el uno por el otro, por lo que no sorprende que Lamela forme parte, de nueva cuenta, de su equipo de trabajo.

Por un lado, Matías comentó en una rueda de prensa que Lamela "es uno de los mejores jugadores que ha dado el fútbol argentino" y que, si "él puede aportar una cuarta parte de lo que aporta en la cancha, me va a hacer mejor entrenador".

En cuanto a Erik, el exjugador expresó en sus redes sociales a su llegada al Sevilla que se encontraba "feliz de unirme al cuerpo técnico de Matías Almeyda, un staff ganador y con unos valores humanos difíciles de encontrar". Ese mismo cuerpo técnico es el que acompañó a "el Pelado" a la Sultana del Norte, con Lamela incluido.

Continuando con su preparación, el exjugador realiza trabajos como ayudante de campo, utilizando el título de utilero únicamente como formalidad, debido a las leyes de la Liga MX que no permiten que alguien forme parte del cuerpo técnico sin las licencias correspondientes. Lamela se encuentra apenas realizando el curso de director técnico UEFA Pro, una capacitación que puede durar más de un año.

DE LAS CANCHAS AL BANQUILLO

En su trayectoria, Erik Lamela formó parte de equipos como River Plate, AS Roma, AEK Atenas, Tottenham y Sevilla, estos dos últimos donde más minutos y reconocimiento obtuvo, ganando el Premio Puskás y una Europa League, respectivamente.

Con la selección argentina no logró disputar una Copa del Mundo, pero sí formó parte de la convocatoria para las Copas América de 2015 y 2016.

Después de someterse a un par de operaciones de cadera, las lesiones no le permitieron al argentino continuar con su carrera, por lo que en 2025 decidió colgar los botines y continuar su andar en el futbol, ahora desde los banquillos.

Como relató el argentino, por más de cinco años estuvo tomando medicamentos antes de cada partido para poder competir al más alto nivel, pero las lesiones no le permitieron continuar. Eso sí, con su vista puesta ahora en la dirección técnica, la carrera de Lamela está todavía lejos de terminar.


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Jonathan Almazán
JONATHAN ALMAZÁN

Colaborador en Sports Illustrated México. Fanático de los deportes y de compartir datos curiosos con los lectores.