Henry y el América vuelven para reencontrarse

En el América una ausencia prolongada suele condenar al olvido. Esa es la dinámica en los equipos grandes, donde la memoria es corta, la exigencia es diaria y por tanto el cariño se condiciona al presente. Con Henry Martín ha ocurrido lo contrario. A falta de laureles desde su desaparición en el último año, el otrora líder de las Águilas tricampeonas no solo está lejos del olvido. Su presente importa tanto como la fe superlativa con la cual se observa el futuro del equipo cuando finalmente esté de regreso.
Las Águilas han deslucido en este inicio del torneo. Para el amanecer del Clausura 2026 se esperaba el retorno de quien se erigió como su máxima figura en sus recientes tiempos de reyes del futbol mexicano, pero una nueva lesión muscular dio al traste con los planes de pisar fuerte desde sus primeros pasos en este torneo premundialista.
El motor goleador de las Águilas prácticamente se perdió todo el torneo anterior. La duda acerca de su estado de forma es irremediable porque, además del peso de la inactividad, en su caso la exigencia y la urgente necesidad de resultados se vuelven una carga de alta presión para un equipo sin triunfo en los primeros tres juegos de la Liga.
México detuvo su campeonato durante un fin de semana. Se buscó dar actividad a la selección de Javier Aguirre, que tuvo oportunidad de trabajar con los futbolistas de la Liga local. Esto dio días de bálsamo a Henry Martín y al América para sanar heridas sin riesgo de dejar más puntos en el camino.
Ahora, André Jardine, entrenador del equipo, cuyo equilibrio y aplomo en el campo y la sala de prensa se han visto alterados en los recientes meses, siente por primera vez el calor de la hoguera bajo sus pies. Esto es entendible cuando se observa a su equipo en el lugar 15 de la tabla general, con solo dos puntos en tres partidos y el lastre de un año sin títulos ni menciones honoríficas en torneos internacionales.
¿Henry Martín está listo para afrontar esto?
Futbolísticamente no será inmediato. De hecho, la prudencia debe privar por sobre la urgencia. El futbolista, a sus 33 años, se ha visto preso del peor tormento posible para cualquier deportista: las lesiones. Entonces forzar su incorporación y el tiempo de juego podría ser una trampa deportivamente mortal.
También está el aspecto mental. Esto pasa por las sensaciones del propio futbolista. Henry Martín es un líder. Estoico y valeroso, no teme a la alta competencia, pero el cuerpo mismo está muy encima de cualquier rival. Henry parece estar cerca de un posible regreso, pero la confianza es la primera víctima de la fragilidad muscular y esta no se recupera a la par del cuerpo.
El delantero ya tocó balón y enfrentó rivales el sábado anterior durante un encuentro amistoso de su equipo frente al Morelia. El nivel de competencia de un juego preparatorio dista de ser comparable al de la Liga, pero el efecto de volverse a sentir futbolista es un cantar de pájaros después de la tormenta.
“¿Ocaso?, para nada”
De lo futbolístico, al parecer son pocas las dudas. Quien tiene retiene, dicen los decanos de esto, y Henry Martín está preparado para los retos de alta envergadura. Desde su obligado exilio por sus problemas de lesiones ha observado la pérdida de lustre del equipo con el cual fue tricampeón y por tanto conoce lo que de él se espera.
Gracias a todos los que han creído pero también a los que no, porque me han motivado a seguir luchando, a seguir intentando y a no darme por vencido.
— HENRY MARTIN (@HenryMartinM) December 17, 2024
La vida te da revanchas, pero el trabajo, la constancia, el esfuerzo y la dedicación te llevan a cumplir tus sueños!
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Miguel Herrera ganó dos títulos de Liga con el América —Clausura 2013 y Apertura 2014—, y desde entonces sigue atento a los pasos del club del cual se desligó profesionalmente en 2018, mismo año de la llegada de Henry Martín a las Águilas. Para él la vuelta del delantero sin duda es positiva ante el actual momento deportivo del equipo, pero coincide: “Esto debe ser paulatino y Henry deberá trabajar muy fuerte para regresar a un óptimo nivel competitivo”.
Herrera es honesto: a los 33 años de edad una ausencia tan larga a causa de las lesiones “claro que pesa”, pero también está seguro de la recuperación del futbolista siempre y cuando se comprometa a invertir tiempo y esfuerzo en ello. “Henry todavía tiene mucho por jugar. Para nada creo que esté en su ocaso, pero se debe comprometer mucho en su recuperación física para pronto estar a la par de sus compañeros”.
Jardine y el América esperan contar con él en la reactivación del torneo. La Jornada 4 presenta a las Águilas como anfitriones del Necaxa. Ver a Henry Martín de inicio sería, además de sorpresivo, una evidencia de la urgencia por cambiar el presente con su figura de días pasados, pero forzar hoy puede perjudicar el mañana y en el caso del delantero lo más sensato parece ser llevarlo de a poco, aunque esto cueste un ataque de nervios al propio Jardine.
