Joel Huiqui renueva con Cruz Azul: “Hoy soy oficialmente el entrenador”

Joel Huiqui dejó de ser la solución de emergencia para convertirse en el responsable de sostener el proyecto de Cruz Azul.
El título del Clausura 2026 le abrió la puerta a la renovación, pero también le quitó cualquier margen de espera: después de levantar la décima, La Máquina ya no parte desde la ilusión, sino desde la obligación de competir por todo lo que tiene enfrente.
El propio Huiqui lo asumió así en la conferencia de prensa en la que la directiva celeste anunció su renovación.
“Conozco la institución desde hace veinte años y hoy, más allá de la oportunidad, representa un gran compromiso”, dijo el entrenador mexicano, quien no escondió el objetivo inmediato del club.
Cruz Azul irá por el bicampeonato, pero también por los otros torneos que aparecen en el calendario. “Tenemos cuatro trofeos en camino”, apuntó.
La renovación también cambió el tono de Huiqui. Ya no habló como el interino que tomó al equipo en un momento apretado, sino como el técnico que llevaba años esperando este lugar.
“Hoy me la creo. Hoy soy oficialmente el entrenador de Cruz Azul y eso lo estaba esperando hace muchos años”, afirmó.
La frase resume el momento: Huiqui ya ganó el derecho a quedarse, pero ahora necesita demostrar que su gestión puede ir más allá del golpe anímico que terminó en campeonato.
En lo futbolístico, el entrenador evitó encerrar a Cruz Azul en una sola estructura. La línea de tres o de cuatro dependerá del rival y del tipo de partido, aunque insistió en que la idea debe representar los valores del club.
Más que casarse con un sistema, Huiqui busca que el equipo mantenga una identidad competitiva en un semestre que no le dará respiro.
También reconoció una necesidad puntual en el plantel. “Nos falta un lateral derecho, esa es la realidad”, aceptó, en una planeación que todavía tiene pendientes antes del arranque.
Sobre Erik Lira, dejó claro que el club cuenta con él y que el jugador se presentará la próxima semana para iniciar la jornada uno.
Huiqui sabe que en Cruz Azul el título anterior no compra paciencia.
“Si yo estoy preocupado por el resultado, no me va a dejar trabajar lo que yo sé”, explicó. Ese será su primer reto como técnico confirmado: convencer al vestidor de abrazar el proceso, mientras afuera se le exige que vuelva a ganar desde el primer partido.
