Kevin Álvarez, de los abucheos al sueño de volver al Tri

El 21 de octubre de 2025, Kevin Álvarez escuchó a los aficionados del América pedir su salida cada vez que tocaba la pelota y, exactamente un año después, marcó el quinto gol en la victoria 5-2 sobre el Atlas, en la Jornada 13 del Apertura 2026. Entre ambas noches hubo lesiones, pérdida de confianza y una decisión que admitió este viernes en conferencia de prensa: seguir jugando cuando su cuerpo no estaba listo.
“Yo en su momento tomé la decisión incorrecta de tratar de seguir sin estar al 100 y, bueno, me costó lo que me costó”, reconoció el defensa de 27 años en la rueda de prensa previa al partido del domingo contra el Pachuca de la Jornada 14.
El temor a perder su lugar en un plantel tan competitivo como el del América terminó por perjudicarlo.
¿Cómo empezó la caída?
Hasta entonces, su carrera solo iba hacia arriba. Debutó en Primera División con el Pachuca en 2019, se hizo titular en una de las canteras más productivas del país, conquistó el Apertura 2022 con Guillermo Almada como entrenador y disputó el Mundial de Qatar.
En 2023 llegó al América como uno de los laterales mexicanos con mayor proyección, después de despertar interés en Europa.
Sus primeros meses en Coapa fueron buenos, pero una pubalgia empezó a limitarlo, al grado de inyectarse dos o tres veces por semana para poder jugar. El 23 de mayo de 2024 fue operado por una pubalgia crónica agudizada, se perdió la Liguilla del Clausura 2024 y días después celebró en silla de ruedas el bicampeonato del América.
En diciembre de ese año marcó en el partido de ida de la final del Apertura 2024 contra el Monterrey y celebró el tricampeonato. Parecía haber dejado atrás lo peor, pero en 2025 volvió a perder el ritmo.
En marzo de 2025, en una entrevista, contó que tras su regreso no se sentía “capaz o como antes” y que llegó a pensar que era “malísimo”.
“Pasé unos momentos muy, muy complicados. La gente solo veía al chico que salía a intentar jugar y a veces podía hacerlo bien, a veces no”, recordó este viernes. Admitió que hay aspectos de aquella etapa que el público desconoce, aunque por ahora prefiere no hablar de ellos.
En la cancha, la caída se vio en errores que provocaron goles de rivales. El 18 de octubre de 2025, en la Jornada 13 de aquel Apertura, un pase débil de Álvarez permitió el empate del Cruz Azul, que ganó 2-1.
A los tres días, en la victoria 2-1 sobre el Puebla, el malestar se convirtió en abucheos en el Estadio Ciudad de los Deportes. La afición coreó “fuera Kevin” cada vez que el lateral tocaba el balón y la presión se mantuvo en los meses siguientes.
¿Qué cambió con Almada?
La llegada de Almada al América para el Apertura 2026 le dio otra oportunidad con el entrenador que lo dirigió en su mejor etapa en el Pachuca. El lateral atribuyó parte de su mejoría al trabajo físico y a la confianza del nuevo cuerpo técnico, que también lo usa por ambos costados de la defensa.
En la Jornada 13 suma ocho partidos y un gol en el campeonato. Llegó al minuto 79 frente al Atlas, cuando apareció por el costado izquierdo del área y sacó un potente disparo de derecha que venció al portero Camilo Vargas, apenas un minuto después de que los rojinegros recortaran la desventaja a 4-2.
El propio defensa aceptó que todavía le falta para alcanzar su mejor nivel. Su prioridad es volver a sentirse como el futbolista que llegó a las Águilas después de jugar un Mundial.
El domingo volverá a encontrarse con el Pachuca, el club donde comenzó su carrera, ahora como integrante del América líder y bajo las órdenes del estratega con el que ganó su primer campeonato.
¿Sigue el Tri en sus planes?
En julio, en una entrevista, reconoció que quedar fuera del Mundial de 2026 le dolió, aunque mantiene la mira en el de 2030.
“También me duele no haber estado en este Mundial, pero tengo cuatro años para trabajar y buscar estar en el siguiente. Sé que cada vez es más difícil, pero todavía sueño como niño”, dijo entonces.
Con Rafael Márquez al frente de la selección, mantiene abierta esa posibilidad, pero sin ponerla por delante de su recuperación.
“He estado trabajando mucho, pues primero que nada para recuperarme a mí mismo. Yo sé que cuando salgan bien las cosas, lo demás viene seguido”. Sobre una posible convocatoria, añadió que la recibiría con gusto y que, si no llega, seguirá trabajando y esperando su oportunidad.
Lo que vivió también cambió la forma en que habla con sus compañeros. Hace un año, el estadio le pedía salir cada vez que tocaba la pelota. Ahora, cuando un compañero quiere jugar lesionado, es él quien le pide que se detenga.

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.
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