Las promesas incumplidas de Mikel Arriola: ¿qué fue de las 6 reformas que prometió?

El 31 de enero de 2023, dos meses después de que México quedara eliminado en la fase de grupos de Qatar 2022, Mikel Arriola presentó seis reformas con las que la Liga MX pretendía contribuir a evitar otro fracaso de la selección nacional.
Arriola era entonces presidente de la competición y planteó eliminar el repechaje, reducir de ocho a siete los jugadores No Formados en México que podían estar simultáneamente en cancha, encontrar una solución para recuperar el ascenso y descenso, avanzar hacia el fin de la multipropiedad, premiar al equipo que más puntos sumara en la temporada y facilitar la salida de mexicanos a Europa.
En la misma presentación agregó otra propuesta: un campeonato largo con dos Liguillas, en el que los puntos se acumularían a lo largo de la temporada para reconocer también al mejor equipo del año. Esa idea nunca llegó a concretarse.
Tres años y medio después, Arriola sigue dentro de la estructura, pero con más responsabilidades.
Tras la renuncia de Juan Carlos "Bomba" Rodríguez en diciembre de 2024, sumó a la presidencia de la Liga MX el cargo de comisionado interino de la Federación Mexicana de Futbol. En julio de 2026, Francisco Iturbide asumió la presidencia de la Liga y Arriola permaneció como comisionado de la Federación.
Su continuidad permite comparar las propuestas de 2023 con la estructura que ahora encabeza. Dos de aquellas seis medidas se aplicaron con claridad: el límite de siete extranjeros en cancha y el incentivo al equipo con más puntos.
El repechaje desapareció con ese nombre, pero su lógica sobrevivió con el Play-In; el ascenso no regresó; la multipropiedad rebasó el plazo anunciado y la exportación a Europa siguió siendo, según el propio Arriola, el "gran déficit".
Mikel tiene poder, pero los dueños conservan la última palabra
El comisionado tiene amplias facultades para definir la estrategia del futbol mexicano, pero las reformas estructurales siguen dependiendo de la aprobación de los dueños.
En 2026, la Liga MX ganó independencia jurídica de la FMF y quedó bajo un nuevo gobierno. Por eso, no todas las decisiones pueden atribuirse sólo a Arriola. Pero él presentó las propuestas originales, permaneció mientras fueron modificadas y después defendió varias de las soluciones resultantes.
El repechaje desapareció de nombre, no de lógica
Una de las promesas más concretas de enero de 2023 fue eliminar el repechaje. La FMF incluyó entre las seis reformas que esa instancia desaparecería a partir del Apertura de aquel año.
Cuatro meses después, la Asamblea lo eliminó formalmente, pero creó en su lugar el Play-In. El nombre y el formato cambiaron; la función permaneció.
El Diccionario de la lengua española define el repechaje como la última oportunidad que recibe un equipo para continuar en una competición. Eso era precisamente lo que ofrecía el Play-In: los clubes que no clasificaban directamente a cuartos de final tenían una ronda adicional para buscar los últimos lugares de la Liguilla.
Antes podían mantener opciones 12 de los 18 equipos; con el Play-In quedaron diez. Los lugares siete al diez disputaban esa última oportunidad de clasificación.
La fórmula tampoco duró. En mayo de 2025, ya con Arriola como comisionado, la Asamblea decidió retirar el Play-In para el Clausura 2026.
Mikel cumplió con eliminar el nombre y modificar el formato del repechaje, pero no con terminar de inmediato con la ronda de reclasificación que había prometido quitar.
Del regreso del ascenso a una "liga de desarrollo"
En enero de 2023, Arriola anunció un grupo de trabajo para presentar cuatro meses después una "solución integral" que permitiera recuperar el ascenso y descenso.
En mayo, la Asamblea mantuvo una ruta: la Liga de Expansión necesitaba cuatro clubes certificados al inicio de una temporada y el Campeón de Campeones debía cumplir los requisitos. Después del primer ascenso, dos años más tarde regresaría también el descenso desde la Liga MX.
Nunca hubo un ascenso deportivo bajo ese mecanismo.
En 2025, seis clubes llevaron la disputa al Tribunal de Arbitraje Deportivo. El TAS rechazó su petición para restablecer inmediatamente el sistema y confirmó que la suspensión acordada por la FMF abarcaba hasta el final de la temporada 2025-26.
Tras el fallo, la Federación anunció que la Asamblea definiría las reglas para ejecutar el acuerdo de 2020 a partir del siguiente ciclo. Sin embargo, antes del Apertura 2026, el nuevo reglamento volvió a cambiar la ruta: los clubes de la Liga MX no descenderían y los de la Expansión no ascenderían.
El Atlante regresó a Primera en 2026, pero mediante la compra de la franquicia del Mazatlán, no por ganar el ascenso en la cancha.
La posición pública de Arriola también cambió. El 8 de agosto de 2026, ante las protestas por la ausencia de ascenso y descenso, definió a la Expansión como "una liga de desarrollo muy importante" y destacó su función para formar futbolistas jóvenes.
La comparación es directa: en 2023 presentó una ruta para que los clubes de Expansión pudieran llegar a Primera. En 2026 defendió principalmente su función como liga de desarrollo.
La multipropiedad rebasó el plazo
La promesa de acabar con la multipropiedad llegó acompañada de una fecha. Durante la presentación posterior a Qatar, Arriola aseguró que "la multipropiedad que hoy existe será eliminada de aquí al 2026".
La estrategia contemplaba reducir operaciones entre equipos de un mismo propietario y generar esquemas para vender clubes.
En mayo, la Asamblea encargó a la Liga MX encabezar la venta de equipos y la llegada de inversionistas con el objetivo de que existiera un propietario distinto por club. Atlas, Santos, Querétaro y Mazatlán aparecieron dentro del proceso.
Hubo avances. El Querétaro dejó al Grupo Caliente, el Atlas fue vendido y la operación del Mazatlán permitió el regreso del Atlante. Pero el Grupo Pachuca permaneció con el Pachuca y el León.
El plazo anunciado por Arriola no se cumplió. En abril de 2026, la Liga MX extendió hasta el verano de 2027 el periodo para terminar completamente con la multipropiedad.
Dos propuestas sí se cumplieron
Dos de las medidas se cumplieron como fueron anunciadas. Arriola propuso reducir de ocho a siete los jugadores No Formados en México que podían coincidir en cancha, y la Asamblea aprobó la medida cuatro meses después.
También planteó premiar al equipo que más puntos sumara entre el Apertura y el Clausura. La Liga creó ese incentivo para reconocer al club más regular de la temporada.
Esas fueron las dos reformas de enero de 2023 que se aplicaron como habían sido planteadas.
El campeonato largo con dos Liguillas, anunciado por Arriola durante aquella misma conferencia, tuvo otro destino. Nunca se implementó: cuando las propuestas llegaron a la Asamblea, sólo sobrevivió el premio a la regularidad.
Europa siguió siendo "nuestro gran déficit"
Otra reforma buscaba aumentar la cantidad de mexicanos en Europa.
La FMF y la Liga MX anunciaron que buscarían convenios con las principales ligas del mundo, fomentarían que los jóvenes aceptaran ofertas en el extranjero y trabajarían para reducir la desventaja de los mexicanos que no cuentan con pasaporte comunitario.
En mayo, la Asamblea incorporó la exportación de jugadores a su plan de reformas. Con la llegada de la Bomba, la propuesta se volvió más concreta: Rodríguez planteó acuerdos con ligas europeas para enviar a cuatro o cinco jugadores por dos años y facilitar que obtuvieran el pasaporte comunitario.
No existe evidencia pública de que ese programa se haya concretado. En octubre de 2025, Arriola calculó que había alrededor de 20 mexicanos en ligas europeas y reconoció: "Nuestro gran déficit es la exportación de jugadores a Europa".
Lo que vino después no cambió el diagnóstico
Las seis reformas de 2023 no fueron el único intento. En mayo de ese año, Arriola presentó ante la Asamblea un Plan Integral de Desarrollo Deportivo con diez reformas, que incluía la centralización de derechos de transmisión, reportes financieros obligatorios y un reglamento de agentes.
Un mes después, Rodríguez asumió como comisionado y amplió el horizonte hasta 2030.
En junio de 2024, ya junto a la Bomba, Arriola presentó Evolución 2030. Su medida central era recuperar la Regla de Menores, con 1,000 minutos para 2024-25 y 1,530 para 2025-26.
La primera etapa entró en vigor. La segunda cambió antes de aplicarse: en mayo de 2025, ya con Arriola como comisionado, la Asamblea fijó 1,170 minutos para 2025-26, 360 menos de los anunciados originalmente.
El mismo patrón volvió a aparecer: una medida anunciada como parte de la transformación se ajustó antes de completar su segunda etapa.
Mikel Arriola estuvo presente en todo el proceso: presentó las primeras reformas después de Qatar y terminó como comisionado de la FMF.
No podía imponer por sí solo los cambios que dependían de los dueños, pero su permanencia permite comparar lo que propuso en 2023 con el sistema que terminó defendiendo en 2026.
