Pumas cambió de entrenador, no de objetivo: el primer reto de Esteban Solari

Después de jugar una final de Liga MX, los Pumas no buscaron un entrenador para reconstruir al equipo, sino a uno capaz de mantener lo que ya habían construido.
Para buena parte de la afición, el nombre de Esteban Solari apareció de golpe. No era el candidato más mediático ni el de mayor cartel. Dentro del club, en cambio, vieron un perfil para darle continuidad a un equipo que recuperó una identidad competitiva sin obligarlo a empezar otra vez.
Solari recibe al líder del Clausura 2026, un Pumas que sumó torneo récord de 36 puntos, eliminó al América y a su Pachuca en la Liguilla y volvió a una final de Liga MX por primera vez desde 2020.
La derrota en la serie por el título frente a Cruz Azul elevó la exigencia.
En Ciudad Universitaria ya no basta con competir; ahora la expectativa es volver a pelear el campeonato.
Lejos de construir su carrera bajo el peso del apellido Solari, dirigió en Malasia, Chile, Argentina y México. No siguió el camino habitual de otros técnicos argentinos.
Fue armando su perfil en proyectos distintos, muchos de ellos marcados por el desarrollo de jóvenes y la construcción de grupos.
El último paso de Solari también ayudó a convencer a Pumas. En Pachuca asumió el reto de tomar un equipo que había perdido a Guillermo Almada y, en su primer torneo completo, lo llevó hasta las semifinales del Clausura 2026.
En el camino mantuvo el protagonismo de varios jóvenes, sostuvo una idea de juego reconocible y solo quedó fuera ante el propio Pumas por la posición en la tabla, después de empatar el marcador global.
Esa capacidad para competir sin romper la identidad del equipo fue uno de los argumentos que terminó por acercarlo a Ciudad Universitaria.
“Soy docente antes que futbolista. Me gusta formar personas. Cuando logramos conectar con las emociones del futbolista, el rendimiento aparece casi como una consecuencia”, señaló en su presentación como técnico felino.
El discurso no es ajeno a Universidad. La formación de jugadores ha sido uno de los pilares del club desde hace décadas. Solari, ex jugador del club, pretende ampliar esa idea: formar personas para construir un equipo competitivo.
La base que alcanzó la final permanece con Keylor Navas, Pedro Vite, Adalberto Carrasquilla y Robert Morales a la cabeza.
A ellos se suman los primeros refuerzos Sebastián Córdova y Cristian Calderón, mientras que la salida de Jordan Carrillo obliga a redistribuir responsabilidades en ataque.
Debutará frente a Pachuca, el club que dirigió hasta el torneo pasado y con el que enfrentó a Pumas en las semifinales. Hace unas semanas buscaba eliminar al conjunto universitario, ahora será el responsable de mantenerlo entre los protagonistas.
Efraín Juárez dejó un equipo finalista, Santiago Solari dejó un apellido conocido y Esteban llega con la tarea de construir su propia historia.
Pumas no necesitaba un entrenador que le devolviera la ilusión, más bien alguien capaz de sostenerla.
