Pumas y su temporada récord: 36 puntos, segundo liderato en torneos cortos y la consolidación de Efraín Juárez

Los Pumas lograron por primera vez 36 puntos y rompieron su propio techo histórico en un torneo corto de 17 jornadas. Nunca habían sumado tanto en este formato. La victoria ante Pachuca en la última fecha del Clausura 2026 no solo fue el final de la fase regular: confirmó el segundo liderato de su historia desde 1996.
El primero había sido en el Apertura 2015, con Guillermo Vázquez, cuando alcanzó la final. Hoy, once años después, vuelve a la cima con un equipo que hace dos meses parecía desmoronarse.
A inicios de febrero, antes de la quinta ta jornada, el entrenador Efraín Juárez estaba prácticamente fuera tras la eliminación en Concachampions ante el San Diego FC. Los refuerzos no generaban expectativa: Robert Morales y Juninho llegaban como suplentes desde el Toluca y el Flamengo, respectivamente; mientras que Jordan Carrillo y César Garza, no tenían sitio en sus anteriores clubes (Santos y Monterrey). El arranque no sostenía el proyecto, pero el cierre lo transformó todo.
Los felinos terminaron con 10 victorias, seis empates y una sola derrota. Perdió el invicto hasta la novena jornada (2-3 ante Toluca) y a partir de ahí construyó estabilidad: ocho jornadas sin caer, sin salir del top cinco desde esa misma fecha y metido entre los tres mejores desde la Jornada 15.
Es, por promedio, su segundo mejor torneo desde 1996: 2.11 puntos por partido. Solo por debajo del Clausura 2004 de Hugo Sánchez (2.15), campeón con 41 puntos en 19 partidos. Incluso superó en ritmo al Clausura 2011 (35 puntos en 17 juegos), el último título del club.
El sello de este equipo de Juárez es la eficacia: 34 goles (mejor ataque del torneo) con apenas 56 tiros a portería. Capitaliza bien los centros (88 acertados, cuarto lugar), explota el juego aéreo (97 remates de cabeza en área rival, tercero) y resuelve duelos individuales (cinco goles tras 1vs1 exitosos).
En ataque, Robert Morales fue el mejor goleador con ocho dianas (tercera mejor cifra del torneo), mientras Juninho aportó siete. Dos apuestas cuestionadas al principio que terminaron como las figuras ofensivas del equipo.
El punto de quiebre está en la portería. Keylor Navas evitó 6.10 goles, la cantidad más alta del Clausura 2026 y muy por encima del resto. Sumó siete porterías en cero y 73 atajadas. Cuando los Pumas permiten, su portero corrige. Un diferencial que pocos clubes tienen.
En medio campo, Pedro Vite (791 pases acertados) se convirtió en eje junto a Adalberto Carrasquilla, mientras Uriel Antuna, otro fichaje cuestionado, aportó cuatro asistencias y profundidad por fuera.
Hay un elemento más, silencioso, pero determinante rumbo a Liguilla: Pumas no perderá jugadores por la convocatoria de la selección mexicana para el Mundial 2026, a diferencia de varios contendientes directos. Una ventaja competitiva en el momento clave.
La última vez que Pumas fue campeón fue en el Clausura 2011, con un equipo que también llegó en forma y sin hacer ruido, pero este arriba con algo más difícil de mantener: 36 puntos, liderato y una eficacia que rompe el promedio de la liga.
