El reto de Pumas en CU: alejar el partido de Keylor Navas

Durante varios minutos en Pachuca, el partido de ida de esta serie semifinal del Clausura 2026 se jugó demasiado cerca de Keylor Navas. Pumas vivió algo parecido como contra América, en los cuartos de final. La diferencia es que aquella vez encontró la manera de sobrevivir. Ahora, la estrategia no funcionó y el partido terminó 1-0 en contra.
En el Hidalgo, Pumas sufrió para controlar el partido, mientras que Pachuca volvió a atacar rápido y otra vez instalaba el partido cerca del área de Pumas.
Oussama Idrissi recibía muchas veces con espacio para encarar. Robert Kenedy encontraba caminos hacia dentro. Salomón Rondón fijaba centrales y permitía que el equipo de Esteban Solari siguiera empujando la línea ofensiva cada vez más adelante.
Y detrás de todo eso aparecía otra vez Keylor intentando sostener el partido.
Los números terminan reflejando bastante bien lo que se vio en el Hidalgo. Pachuca cerró la ida con 15 remates contra apenas cinco de Pumas, registró 1.23 goles esperados por 0.29 de los universitarios y acumuló 18 toques dentro del área rival. Pumas solamente logró un disparo dentro del área en todo el encuentro.
Pero más allá de las estadísticas, la sensación fue otra: Pachuca jugó gran parte de la noche donde quería jugarla.
Eso probablemente es lo que más debe preocupar a Efraín Juárez rumbo a la vuelta.
Porque el mejor Pumas del torneo no era un equipo obligado a resistir tanto tiempo cerca de su portería. El líder del Clausura había construido el mejor torneo corto en la historia del club desde otra versión mucho más agresiva: recuperando alto, jugando más tiempo en campo rival y presionando constantemente después de perder la pelota.
Esa versión apareció poco en la ida.
Pumas cruzaba medio campo y rápidamente el partido volvía otra vez hacia Keylor. Pachuca terminó con nueve tiros de esquina y durante varios momentos parecía jugarse solamente en una dirección.
Ahí vuelve a aparecer el tamaño del torneo de Keylor Navas.
Porque incluso en una semifinal donde Pumas sufrió demasiado, el costarricense volvió a sostener al equipo por muchos momentos. Hace semanas que gran parte de la Liguilla universitaria también se explica desde las intervenciones de su portero.
Contra América eso alcanzó para sobrevivir.
Contra Pachuca, no.
Y probablemente la vuelta obliga a Pumas a cambiar algo más profundo que solamente un marcador.
Necesita volver a jugar como el equipo que terminó líder del campeonato y dejar de vivir tantos minutos dependiendo de que Keylor vuelva a rescatar otra noche incómoda. Tener más posesiones largas en campo rival, recuperar más arriba y evitar que Pachuca vuelva a jugar tan cerca de su área.
Porque hasta ahora Keylor ha sostenido a Pumas en muchos de los momentos más difíciles de la Liguilla.
Pero una semifinal difícilmente puede sostenerse solamente desde el sufrimiento.
